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36 VIERNES 6 5 2005 ABC Madrid Los jóvenes del barrio esperan volver a salir con normalidad por las calles de Oroquieta este fin de semana y recobrar la normalidad La espiral de violencia en Villaverde convierte la convivencia del barrio en un polvorín El miedo a una venganza hizo que parte de los inmigrantes de Oroquieta se quedara en sus casas b La comunidad dominicana, na- cionalidad del presunto asesino, de 19 años, recoge firmas en contra del crimen y para que no haya represalias contra ellos CARLOS HIDALGO MADRID. Venganza, odio, miedo e indignación. Éstos son los sentimientos que, ayer, menos de 24 horas después de los violentos altercados que se produjeron tras el entierro del menor asesinado el pasado día 2 en Villaverde, se agolpaban en las venas del barrio. El desconsuelo de las primeras horas posteriores al brutal asesinato de Manuel G. C. de tan sólo 17 años, cosido a cuchilladas por un joven de 19 y de origen dominicano, dio paso a la furia más intensa y, en ciertos momentos, irracional. Junto al banco donde le dieron muerte, rezaba un cartel bastante elocuente: Policía, busca delincuentes. Nosotr s no lo somos A sus pies, decenas de flores y velas encendidas en memoria del chaval fallecido, por cuya alma se celebrará esta tarde una misa en la parroquia San Pedro de Nolasco. Pero otro detalle, una bandera española, ponía imagen a las duras horas por las que pasa la convivencia entre las diferentes nacionalidades vecinas de la colonia Oroquieta. Nuevos brotes de violencia penden de un hilo. Hay mucho nerviosismo; los espa- ñoles tenemos miedo de lo que está ocurriendo y no entendemos por qué ayer por el miércoles había aquí tanta Policía y ya no queda ninguno explicaba uno de los chavales del barrio que conocía a Manu, el menor asesinado. Hacía referencia a la manifestación popular no autorizada que discurrió por las calles del barrio tras el entierro del chico. En ella, dos jóvenes inmigrantes sufrieron agresiones y el escaparate de un locutorio cercano fue destrozado. Ante tal panorama, los antidisturbios hicieron acto de presencia. Lo que no puede ser es que mi novio pase por una tienda y le llamen asesino indicaba una joven; otra añadía: Yo veo muy bien lo que pasó durante Los amigos de Manu depositan flores en el altar instalado junto al lugar donde murió la manifestación, porque es poner justicia en un asesinato tan cruel; los extranjeros debieron haber venido a decir claramente que no todos ellos son iguales Un vecino aseguraba que alguna gente está buscando sus pistolas y escopetas en previsión de que ocurra algo. Otro chaval no se mordía la lengua: Si nosotros estamos en el parque fumándonos un porro, nos registran; pero a ellos, los inmigrantes, no. ¿Dónde está hoy la Policía? Ayer por la mañana, ni rastro de ella por el barrio. Pudo verse una patrulla por la zona cuando ya pasaban las tres de la tarde. Aparentemente, podía parecer que todo discurría como un día normal; sin embargo, era extraño ver tan pocos extranjeros por las calles. Se han escondido en sus casas y no se atreven a salir sentenciaba otro vecino. El recuerdo del asesinato de Lucrecia No todos. Dania es dominicana, al igual que el chico que ha confesado que es el culpable de la vil muerte de Desde que vivo en España, a veces, me he sentido maltratada Daniela llegó a Madrid en 1996 desde la República Dominicana. Ayer, junto a la barra de La Torre Caribeña, ágora de sus compatriotas en Oroquieta, apuraba una cerveza y recordaba. Desde que vivo en España, a veces, me he sentido agredida y maltratada, porque no nos dan oportunidades. Monté un bar en Embajadores, y en un solo día recibí 35 denuncias de los vecinos. Y todo, porque soy negra relata. Cree que es injusto lo que está ocurriendo, tanto por una parte como por la otra. Allí, a pocos metros de La Torre Caribeña, mascullan en el barrio, no hace ni dos semanas que le cortaron la oreja derecha a una dominicana. Pocos días después, también en Villaverde, descerrajaron varios disparos sobre otra chica extranjera, que se debate entre la vida y la muerte en el hospital. Y el lunes, el asesinato de Manu, a manos de un chico dominicano. ¿Qué está ocurriendo para que en gran número de los delitos más llamativos estén involucrados inmigrantes? No tengo respuesta- -inquiere- supongo, que la falta de oportunidades Probablemente, a Daniela no le falte razón. Hechos como éstos llevan a la pregunta de qué se está haciendo mal, tanto en una orilla como a la otra del asunto. Y lo que es peor, que Villaverde no es más que el rostro de una problemática, a menudo, que se extiende como la metástasis en muchas zonas de la región.