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6 Opinión VIERNES 6 5 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA PERCIVAL MANGLANO ANALISTA DE ASUNTOS INTERNACIONALES COMO LAS PAREJAS ADÚLTERAS UAN José Ibarretxe llegó ayer tarde, un cuarto de hora más o menos, a su cita madrileña con José Luis Rodríguez Zapatero. Es natural. Tratar de circular, con puente o sin él, por las carreteras que comunican Madrid con el resto del mundo es algo más parecido a los trabajos de Hércules que a la rutina del transporte, y más todavía si se viene de Vitoria por la ruta prevista en nuestro muy canijo y retrasado plan de carreteras. Es decir que, según pregonan los tambores del Gobierno de la Nación, se abre un tiempo nuevo en las relaciones de La Moncloa con Ajuria Enea; pero que no se equivoque nadie, con tráfico lento y por las carreteras de M. MARTÍN siempre. FERRAND Los dos líderes, que tienen en común la escasez de sus respaldos parlamentarios, han acordado, según las notas de sus respectivas máquinas de propaganda, mantener un diálogo fluido y abierto Ahí nace, precisamente, mi inquietud ante tan limitada reunión de rabadanes. ¿Podrán haber llegado a un acuerdo en los términos antagónicos a los expresados? Cerrada y maciza viene siendo la relación del PNV con el Gobierno central desde el inicio de los tiempos democráticos, y, en las cosas de la política, conviene desconfiar de las metamorfosis repentinas. Toda evolución vertiginosa es oportunista o se trata de una añagaza. Como se sabe, Zapatero e Ibarretxe se han visto a hurtadillas, sin luz y sin taquígrafos, como las parejas adúlteras o los negociantes desleales; pero, según filtran sus próximos, los dos quieren hacer posible la consecución de la paz y la normalización política ¿Estamos en guerra? ¿Es anormal el reglamento o la voluntad de los jugadores? Esas cosas conviene explicarlas y dejarlas en claro para que no se instale la confusión, o no crezca más la ya instalada, entre nosotros. Para conseguir esa paz que busca Ibarretxe, confundiendo la guerra con el delito terrorista, es necesario, dice, el respaldo de las fuerzas políticas con representación parlamentaria. ¿De todas? ¿También las que, sea cual fuere su máscara, siempre esconden el rostro y la intención de ETA y sus sucursales militantes? Sospecho y deseo que a Zapatero todo esto le resulte más diáfano y comprensible de lo que se nos alcanza a los espectadores atentos. Especialmente si se tiene en cuenta que, en el País Vasco, tras los últimos comicios autonómicos, la pelota está en el tejado y puede caer en cualquiera de los cuatro patios posibles, incluido el de una nueva convocatoria electoral. Patxi López y María San Gil, mientras tanto y equivocados de enemigo, se disponen a no intentar, aunque sólo fuese por probar la resistencia de los materiales, una acción conjunta para alcanzar la alternancia en los colores de poder, que viene a ser la prueba del nueve de que la democracia está bien hecha. J MATAN LOS TERRORISTAS, NO LAS CIVILIZACIONES Rodríguez Zapatero anunció ante la Asamblea General de la ONU su idea de impulsar la Alianza de Civilizaciones, cuestión que el autor aprovecha para reflexionar sobre este asunto y preguntarse si, una vez respaldada por la ONU, será útil para el mundo L A ONU declaró el 2001 año del Diálogo de Civilizaciones. La idea, lanzada por el Gobierno iraní en 1998, pretendía ser una alternativa al Choque de Civilizaciones predicho por el politólogo norteamericano Samuel Huntington en 1993. La teoría de Huntington afirmaba básicamente dos cosas: que el orden mundial se estaba rehaciendo en base a unas civilizaciones culturo- religiosas que habían reemplazado a las naciones e ideologías como fuerzas motrices de la política mundial; y que los mayores conflictos globales (choques) se producirían a partir de entonces entre civilizaciones, especialmente en las zonas geográficas en las que las civilizaciones entran en contacto. LaConferencia Internacional sobre el Diálogo de Civilizaciones celebrada en octubre de 2000 llegó a una serie de conclusiones que fueron presentadas en noviembre de 2001 por el presidente iraní Jatamí a la ONU. A escasas manzanas de donde habló Jatamí, una montaña de escombros marcaba el lugar donde antes se habían alzado las Torres Gemelas. Puede que las Civilizaciones dialogasen en 2001. Aunque lo hiciesen, esto no afectó los planes terroristas de Al- Qaeda. Una conclusión lógica sería que las relaciones entre Civilizaciones, de existir, tienen una incidencia nula sobre la actividad terrorista (por no hablar de los ataques terroristas que el régimen iraní ha patrocinado directamente) Pues bien, al menos un Estado miembro de la ONU ha demostra- do no compartir esta conclusión: España. El presidente Zapatero anunció ante la Asamblea General de la ONU en septiembre del año pasado su intención de impulsar una Alianza de Civilizaciones heredera directa del Diálogo iraní. El objetivo es, una vez más, evitar el choque de civilizaciones, en especial su vertiente terrorista. Se asume la premisa básica de la teoría de Huntington de que las Civilizaciones son el elemento central de la política mundial, pero retorciéndola de tal manera que el choque se convierta en alianza. Esto tiene tanto sentido como aceptar la teoría marxista de que la historia de la Humanidad se define por la lucha de clases, pero que para evitar sus desagradables consecuencias se debe buscar una alianza de clases. Todo apunta a que el anuncio de Zapatero en la ONU fue un puro eslogan, una formulación sin arquitectura intelectual para sustentarla. Su presentación ocupó un somero párrafo del discurso. Desde entonces, el Gobierno ha dado muy pocos detalles adicionales sobre la Alianza, quizá porque, cuanto menos se sepa lo que es, más apoyo internacional recabará. Desenterrar los detalles de la Alianza requiere un esfuerzo arqueológico centrado en los Diarios de Sesiones del Congreso de los Diputados. El Secretario de Estado de Asuntos Exteriores Bernardino León afirmó en septiembre de 2004, durante su comparecencia parlamentaria dedicada a pre- -Acostumbrados al ejemplo de quien durante cuarenta años sólo fue responsable ante Dios y ante la Historia, a los dos nos cuesta trabajo ahora gobernar como demócratas y tener siempre informado al pueblo que nos votó.