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ABC JUEVES 5 5 2005 Cultura 53 La banda The Musical Box reproduce el último concierto que Peter Gabriel compartió con Genesis, el mítico grupo británico: The lamb lies down on Broadway El viernes comienzan en San Sebastián una gira que les llevará a Madrid y Barcelona CLÁSICA Anne- Sophie Mutter Obras de W. A. Mozart. Intérpretes: London Philharmonic Orchestra. Directora y violín solista: Anne- Sophie Mutter. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid La resurrección de Genesis TEXTO: LUIS MARTÍN MADRID. Desde la disolución de Genesis, producida poco después de que mediase la década de los 90, no han sido demasiadas las propuestas que se han consagrado a mantener vivo el legado del legendario grupo británico. Probablemente, la iniciativa más sincera sea la de Musical Box, formación que ahora visita España para mostrarnos la música del espectáculo The lamb lies down on Broadway San Sebastián, el próximo viernes 6; Madrid, el 7, y, finalmente, Barcelona, el domingo 8, serán los afortunados lugares donde tendrán lugar estas funciones especiales. Cabe definirlas como especiales, por cuanto su concepto entra de lleno en la estética de un karaoke de muy peculiares características. Vayamos por partes: Musical Box es una formación con una fijación tan saludable por la música de Genesis, que hace años que se dedican a reconstruir minuciosamente sus presentaciones. Tan perfectos son los resultados, que los propios componentes del que fuera buque insignia del rock sinfónico en Inglaterra no sólo autorizan estas recreaciones, sino que, incluso, las recomiendan. Las palabras de Phil Collins, ex batería y cantante de la formación, son reveladoras: Musical Box han sabido captar, como por arte de magia, nuestra esencia de aquella época Peter Gabriel, por su parte, no se muestra menos explícito: Debo reconocer que The Musical Box recrea con gran precisión lo que Genesis ofrecía en directo. Vi a este grupo en Bristol, donde decidí asistir con mis hijas. Así pudieron ver lo que su padre hacía de joven No es mala cosa ésta, especial- EL ELEGANTE CLASICISMO DE LA MUTTER ANTONIO IGLESIAS Un momento del concierto de Musical Box mente teniendo en cuenta que, aunque se diga que todos los miembros de Genesis se responsabilizaban del imaginario de sus conciertos, lo cierto es que fue Gabriel el mayor artífice de lo que ahora Musical Box se propone poner en escena. The lamb lies down on Broadway supuso, además, la despedida formal de Peter Gabriel de Genesis. El material musical, que sirve de base a estos conciertos, se publicó en 1974 en un doble álbum de carácter conceptual, y re- aBC presenta la cumbre creativa del grupo. Las dificultades técnicas y un programa de giras muy apretado hicieron, en su momento (temporada 1974- 75) imposible que las funciones tuviesen el respaldo estético imaginado. Treinta años después, la más moderna tecnología permite que los espectadores disfruten de la escenificación que el guión preveía; con disfraces, toda clase de artilugios mecánicos y hasta 1120 diapositivas originales que se proyectan durante las representaciones. Miquel Barceló expone en San Sebastián su obra más reciente EFE SAN SEBASTIÁN. Miquel Barceló ha pintado en el último año y medio una serie de obras caracterizadas por la homogeneidad en el uso del blanco y negro, que desde hoy se mostrarán en San Sebastián junto a acuarelas africanas de vivos colores, en un juego de contrastes fiel a su iconografía. Son todas ellas obras inéditas que ofrecen la oportunidad de ver en el Kursaal el corpus de uno de sus ciclos creativos, algo no habitual en la obra de Barceló, que ha dado esta exposición el título de Las formas del mundo El artista mallorquín mostrará hasta el 17 de julio en la sala Kubo del edificio de Moneo veintidós óleos de gran formato, pintados en sus estudios de París y Ferrutx; veinticinco acuarelas africanas y cinco pequeñas esculturas, que Barceló presentó ayer a los medios de comunicación en una particular visita guiada Si algo ha destacado el pintor ha sido, por un lado, la homogeneidad de la obra expuesta y, por otro, el conflicto que se establece entre los cuadros casi calvinistas de estricto blanco y negro y la irrupción del color en las escenas cotidianas de Malí, una cohabitación que creyó imposible en un principio y de la que ahora parece sentirse satisfecho. Está muy bien ver toda esta esquizofrenia entre obras a las que, además, separan pocas semanas. Me apetecía verlo comentó Barceló, cuyos cua- dros de técnica mixta son ahora un poco menos pesados, con no tanta materia física como otras obras suyas y, por lo tanto, sin abundancia de pronunciados relieves. Lo que sí hay es una fidelidad a los elementos de su universo creativo, desde los pulpos y caracolas de los fondos marinos hasta las cebollas de sus naturalezas muertas, que él observa como un compendio de su iconografía y con los que cree que podría explicarse el mundo La comisaria de la exposición, María José Aranzasti, aseguraba en la presentación que con estas obras Barceló ha vuelto a la esencia de su pintura, producto de una fase más tranquila tras el exhausto trabajo del gran panel cerámico de la catedral de Palma de Mallorca. El pintor no se atrevió a asegurar que en esta última etapa creativa haya sido todo muy sosegado, pero sí el resultado de menos impulsos breves y frenéticos a Orquesta Nacional ha cedido por un día su tradicional espacio para un concierto extraordinario, con lleno en el Auditorio Nacional, protagonizado por la siempre admirada London Philharmonic Orchestra (convenientemente reducida a veintisiete cuerdas, con dos trompas y dos oboes) dirigida- -mejor dicho, llevada- -por la solista y extraordinaria violinista Anne- Sophie Mutter. Su trabajo como directora se redujo de manera admirable: gestos contenidos a esclarecedores movimientos de la cabeza y, por situada frente a los oyentes, de espaldas a la partitura que, sobre su atril, apenas consultó en la primera parte del programa y ni advirtió siquiera en la segunda; la elegancia presidió este aspecto de su atinada labor, puesto que, contraria a la habitual descomposición de la figura, que parece, inavitable cuando la tarea solista- director se produce, la Mutter la suprime como por encanto. Así, sin aparente notorio esfuerzo, la conjunción de ambos elementos, orqueta- solista, se produjo como principal logro interpretativo de una sesión, íntegramente dedicada a los Conciertos violinísticos de Mozart, los números, 2, 1 y 5 (KV 211, 207 y 219, respectivamente) resultado de la imprescindible labor que no es necesario traducir ante el público: los ensayos. Su resultado nos llegó como algo de asombrosa facilidad, razonando la talla que siempre se le reconoce a los profesores londinenses, secundando un criterio director magnífico, el impuesto por la Mutter, violinista insuperable en el natural concepto mozartiano, tan equilibrado, liviano en el peso de las intensidades, rebosando la claridad de unas líneas perfectamente percibidas, aún cuando pueden precipitarse en los momentos vivos. Algo he de añadir a la perfección del asombroso juego violinístico de la gran Anne- Sophie Mutter: su elegancia, no tan sólo en el buen decir de las partituras (las ocho cadenzas de ignorado autor, pecaron por una inadecuación estilística) sino innata, partiendo de su vestir (modelo digno de la pasarela más encopetada) de sus pasos por el escenario, pero, sobre todo, acorde con un clasicismo, línea que imperó durante la entera jornada perfecta en tantos puntos, por ejemplo, en las parejas de trompas y oboes, en verdad modélicas. Éxito total; merecidísimo. L