Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 5 5 2005 Opinión 5 ESCENAS POLÍTICAS LAS ENTREVISTAS A BUSH, NUEVOS PROBLEMAS G EORGE W. Bush ha cometido algunos errores que Estados Unidos empieza a pagar. Es decir, el mundo. Primer error, en Irak. El presidente, en su complejísima simplicidad, decidió ir a la guerra, contra las advertencias de los republicanos más solventes, desde Colin Powell a Bent Scrowcoft. Nadie se creyó que Sadam no pudiera ser desalojado del poder por medios distintos de la invasión militar. Desencadenar una guerra trae sufrimientos diez, cien veces mayores que el mal que se quiere resolver. Cuando Bush lo entendió América ya había cruzado el Rubicón. La situación militar es hoy peor que en marzo de 2003. Se ha desalojado a un tirano (entre cuarenta y tantos) se han celebrado unas elecciones semilibres, de acuerdo. Pero Irak sólo tiene electricidad ocho horas al día. Las muertes se multiplican, el sufrimiento del país crece y el sufrimiento debería ser una de las medidas que orientaran a Bush. Nadie se atreve a predecir qué será Irak DARÍO dentro de un año. Ni nadie cree que VALCÁRCEL Bush haya querido ser un misionero de la democracia... Un gran politólogo, Pierre Hassner, lo escribía hace poco tiempo: Bush ha recurrido tantas veces a explicaciones dudosas, ha acumulado tantos atentados a la verdad y al derecho, que ha dañado irremisiblemente su credibilidad. Irak está en el origen del desgaste del Tratado de NoProliferación nuclear, sometido a revisión este mes. El lenguaje, ya lo sabemos, es un código. Bush es extraordinariamente perceptivo pero poco alfabetizado. Sus pronunciamientos, dice Hassner, son una mezcla de ingenuidad y cinismo. América sigue siendo una sociedad fuerte, predominantemente optimista, que puede con Bush y con diez como él. Hay una Constitución y una vigesimosegunda enmienda que limitan el mandato presidencial a ocho años. Se puede dañar al país, pero en una gran sociedad- -madura, dividida- -el daño no suele ser definitivo. Hoy mueren más soldados americanos que al comienzo de la guerra. Los muertos iraquíes han pasado de 100.000. Ladesconfianza árabe, europea, india, latinoamericana crece. Para no hablar de China y Rusia, que esperan cobrarse alguna pieza. Bush tenía un interés dominante, que luego hubo de disimular. Además de su oscuro amor a la guerra, además del petróleo, otras malas causas se dieron cita. Los europeos saben hacer la guerra. Lo han demostrado a lo largo de su historia, la última vez con la operación Artemis, República Democrática del Congo, 2003. Pero han quedado vacunados contra el ardor bélico, en 1945, quizá para más de cinco siglos. Lean, por cierto, el admirable artículo de William Pfaff, escritor norteamericano, en el número 105 de Política Exterior, a punto de aparecer. Segundo error: Bush se ha metido en un gran problema sistémico, la reforma de la Seguridad Social, que dos tercios de los encuestados rechazan. El hijo de un prudente y moderado millonario de Nueva Inglaterra, el presidente George Bush padre, decidido a reducir las pensiones después de bajar los impuestos a los contribuyentes de renta alta puede resultar sorprendente. Hoy por hoy, el Congreso ha parado el proyecto. Si esa parada fuera definitiva, el prestigio presidencial se resentiría inevitablemente. Es un gran riesgo interior, añadido a la amenaza exterior. Entretanto, tercer problema, la gasolina ha subido casi un tercio. Bush se retrata paseando de la mano del heredero del reino saudí, el príncipe Abdalá, 79 años. Pero el príncipe no ha querido comprometerse a bombear más petróleo. Al margen de los chistes malos sobre la prohibición de los matrimonios gays (el heredero saudí y el presidente cogidos de la mano, al estilo árabe) las columnas y los editoriales de los grandes periódicos se preguntan por la política petrolera de Bush, atento sólo al corto plazo, desinteresado por cualquier gran proyecto energético futuro. La Unión Europea hace frente a su propia crisis y prefiere quizá no dar lecciones. Pero Europa tiene hoy elementos de estabilidad- -política de paz, comercio, moneda, investigación, posibles avances futuros hacia la unidad- -que la convierten, a diez o veinte años, en un aliado poco sumiso y bastante previsible. SÍ como lo más picante del amor son los tapadillos entre amantes clandestinos, lo más procaz de la democracia son las entrevistas entre adversarios. No sé qué situación despierta más curiosidad democrática, si las riñas entre compañeros de partido o los secreteos entre adversarios. Ahora mismo, la política está esmaltada de las unas y los otros, y si no fuera por la gravedad de lo que está en juego, diría que nos encontramos muy divertidos. El lehendakari todavía en funciones, Juan José Ibarreche, se entrevista con Zapatero, también todavíaenfuncionesdeltripartito, y dicen que van a contemplar un escenario político sin ETA, que digo que antes tendrán que acabar con ella. Lo malo es que somos JAIME muchos los que tememos CAMPMANY que Ibarreche quiera acabar con ETA dándole, si no todo, buena parte de lo que pide, y está aún por ver lo que Zapatero está dispuesto a dar para que los etarras se pongan en posición de descansen armas Para saber lo que quieren los etarras para empezar a descansar del tiro en la nuca y la bomba diversa, el puñetero lehendakari ha empezado por entrevistarse con Arnaldo Otegui, mensajero, abogado y procurador de ETA, y etarra que fue por los cuatro costados. Osea, que de momento las negociaciones políticasde lo que vayaa ser de España se encuentra en manos de un terrorista, un vasco que no se siente español ni quiere serlo y un enamorado del diálogo y el talante, cautivo del malvado tripartito, navegante entre Maragall, Carod y Llamazares. Vamosclaros, caballeros. Todo esto nos distrae de otras cosas que pasan, y que a un servidor de Dios, de las monjas y de ustedes le divertiría más el contarlas. Por ejemplo, no sé si se han percatado mis fieles lectores de que Jesús Polanco (el de se lo pone como Pérez- -de- -Montalbán, y aquí quisierayo ver a Quevedo) yano tiene la posesión de la momia más hermosa del mundo. Eduardo Haro Tecglen ha perdido ese título desde que los arqueólogos egipcios han encontrado en Saqqara, junto a la pirámide de Teti, una momia hermosísima que tiene unos dos mil o tres mil años, cuarenta o cincuenta más que Haro Tecglen. Está cubierta por un lino pintado con los colores turquesa, amarillo y rojo, o sea, poco menos que la bandera republicana. En el color rojo coinciden Haro yla Momiade Saqqara. El turquesapuede pasar por el morado de la República, y el amarillo no es color extraño ni en una momia ni en la otra después del paso de tantos años. Por otro lado, podríamos divertirnos con el rifirrafe entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz- Gallardón, que es una pelea delos madriles, casi de zarzuela castiza. La política española está convirtiéndose en un zafarrancho. Además de las riñas en el PP, Rodríguez Ibarra dice que se va a pelear con Zapatero por culpa de Maragall. Alfonso Guerra les da un tirón de orejas a los socialistas catalanes. O sea, que los dos grandes partidos nacionales tienen a sus gentes soliviantadas y enfrentadas como perros y gatos. Aquí, los únicos que se entienden como amantes de tapadillo son Ibarreche y Otegui, por un lado, y Maragall y Carod- Rovira por el otro. Virgen Santa, que me quede como estoy.