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90 MIÉRCOLES 4 5 2005 ABC Deportes Benítez remata su gran faena y conduce al Liverpool a Estambul El gol de Luis Garcia mete al equipo en la final 20 años después de Heysel ENRIQUE ORTEGO LIVERPOOL. Noventa minutos de agonía, de defensa numantina, para alcanzar el éxtasis. Anfield canta enloquecido. El Liverpool ya está en Estambul. Rafa Benítez, idolatrado ayer más que nunca a lo largo del partido, se ha salido con la suya. En la final se hablará español. El suyo y el de su indómito equipo de trabajo (Ayestarán, Paco Herrera y Ochotorena) El suyo y el de cinco futbolistas españoles (Josemi, Xabi Alonso, Luis García, Núñez y Morientes) que también corrieron a su llamada y ahora están en la cima del fútbol continental. Además, el gol de la victoria fue marcado por Luis García, único español titular ayer, aunque luego entrara Núñez en los últimos minutos. El Benitles como la Prensa local llama a este Liverpool, por fin hizo morder el polvo al Chelsea de Mourinho. A la quinta fue la vencida y el técnico portugués ya sabe lo que es perder una semifinal. Veinte años después de la maldita final de Heysel, el club de Anfield buscará su quinta Copa de Europa. No fue una semifinal digna por su juego. Fue un partido intenso, pero malo. El Liverpool hizo un ejercicio absoluto de defensa y lo hizo tan pulcramente que Dudek sólo tuvo que hacer una LIVERPOOL CHELSEA 1 0 Liverpool (4- 4- 1- 1) Dudek; Finnan, Carragher, Hyypia, Traoré; Luis García (Núñez, m. 83) Hamann (Kewell, m. 72) Biscan, Riise; Gerrard; Baros (Cisse, m. 63) Chelsea (4- 4- 2) Cech; Geremi (Huth, m. 75) Carvalho, Terry, Gallas; Tiago, Gudjohnsen, Makelele, Lampard; Cole (Robben, m. 63) y Drogba. Árbitro Lubos Michel (Slovaquia) Mostró cartulina amarilla a Baros. Goles 1- 0. m. 3: Luis García. 81 y 84) y ningún otro club presenta un mañana tan esperanzador y abierto a todo como este Chelsea de Abramovich y Mourinho. Y con su pasado, su tradición y su leyenda a cuestas jugó el Liverpool ayer. Anfield, el viejo estadio, jugó su papel desde mucho antes de que el balón comenzara a rodar. Es imposible crear una atmósfera igual en ningún otro estadio. La pasión se desbordaba, sobre todo de esa kop la tribuna por excelencia del estadio. Allí donde a los cuatro minutos marcó Luis García el tanto que abría las puertas de la final. Un gol para la polémica parada de mérito y fue en el lanzamiento de una falta de Lampard. Extraordinaria, inmensa, la actuación de los dos centrales, Hyypia y Carragher, sobre todo éste. Benítez ha encontrado ya en ellos un tándem tan sólido como pudo ser Ayala y Pellegrino en el Valencia. La primera semifinal inglesa de la historia de la Copa de Europa había sido abordada en las Islas como la lucha entre el pasado y el futuro. Ningún otro club en este país ofrece una tarjeta de presentación como el Liverpool, con sus cuatro Copas de Europa (77, 78, Fue una jugada rápida. Hubo penalti de Cech a Baros, y en caso de haberse señalado debería haber sido acompañado de expulsión del portero, pero el árbitro dio la ley de la ventaja y el español de la cinta en el pelo pasó por allí para empujar el balón. ¿Entró? ¿No entró? El caso es que, tras dudar, Michel dio gol y el Liverpool se encontró con una ventaja que Benítez y los suyos habían soñado en los vestuarios. Ese tanto obligó a Mourinho a dar un respingo de su banquillo para despertar a sus hombres. Había planeado otro partido. Por eso dejó en el banqui- El Milán estudia la carta del conservadurismo ante el PSV EFE EINDHOVEN (HOLANDA) El entrenador del Milán, Carlo Ancelotti, no descarta dar un paso atrás en Holanda para preservar el 2- 0 conseguido en el partido de ida de la semifinal de la Champions League Así, el técnico italiano estudia dejar solo en ataque a Shevchenko para meter en el centro del campo a Rui Costa e, ítem más, meter en el campo a Ambrosini en lugar de Seedorf, para disponer de un centrocampista de corte más defensivo que el jugador holandés. En el PSV, Guus Hiddink lamenta profundamente la baja de su extremo DaMarcus Beasley, que se perderá lo que queda de temporada al sufrir una lesión de ligamentos de la rodilla. PSV: Gomes; Colin, Alex, Bouma, Lee; Van Bommel, Vogel, Cocu; Hesselink, Farfan y Park. Milán: Dida; Cafú, Stam, Nesta, Maldini; Gattuso, Pirlo, Ambrosini, Rui Costa; Kaká y Shevchenko. Jugadores del Liverpool festejan su pase a la final al término del partido AP llo a Robben. Su idea era jugar como toda la temporada, agazapado atrás para salir con esa demoledora contra que incorpora en tres toques cuatro y cinco hombres al ataque. Ya no podía. Perdía y tenía que cambiar el chip. El Liverpool vio en ese tanto el billete para la final y cerró espacios. Se echó más para atrás si cabe de lo previsto, sin importarle mucho que por delante quedara un mundo, todo el partido prácticamente. Menos Baros, todo el equipo por detrás del balón. Nada cambió tras el descanso. No podía cambiar. El Liverpool se fue afianzando atrás. Además, tampoco tiene mucho más que lo que muestra. Así, bien cerradito, con mucho orden y disciplina, eliminó al Juventus y ayer le pagó al Chelsea con su misma medicina. Ganó a los de Mourinho como éstos lo han hecho con casi todos los rivales a lo largo de la temporada. La última media hora se hizo eterna para Benítez y los suyos. Posiblemente sin el incondicional apoyo de la grada no hubiera sobrevivido. Pero Anfield era un rugido permanente. Además, aprobaba todo, que su equipo se amontonase en su área, algunos despejes de patio de colegio... Y valoraba sobre todo el corazón que estaban poniendo cada uno de sus jugadores. El Chelsea no se rindió nunca. Con la entrada de Robben, Kezman y el gigantesco Huth buscó el empate por la tremenda y lo tuvo en un remate de Gudjhonsen, pero el balón se marchó fuera y Anfield pudo cantar victoria.