Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 Sociedad MIÉRCOLES 4 5 2005 ABC Piden cambios en Vandellòs II tras el incidente de agosto ABC TARRAGONA. Técnicos de la sala de control de Vandellòs II han pedido al Consejo de Seguridad Nuclear cambios organizativos en la planta ante el deterioro de confianza en los gestores Creen que la dirección priorizó la producción y ocultó información sobre el incidente del 25 de agosto, cuando se paró el reactor tras producirse una fuga por la corrosión de una tubería del sistema secundario de refrigeración. La soledad rompe el corazón Un estudio presentado ante la Asociación Americana del Corazón indica propensión al paro cardiaco entre los solitarios A. ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Sin duda el órgano más propenso a ser convertido en metáfora, el corazón del que está solo a su pesar no sólo sufre anímicamente, sino que según un reciente estudio presentado ante la Asociación Americana del Corazón es más propenso a descalabrarse. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la sociabilidad es un elemento que contribuye a reducir los riesgos de sufrir un ataque cardiaco. En esa línea, el diario The Wall Street Journal destacaba ayer el hecho de que quienes acuden con frecuencia a la iglesia tienen en general mejor salud. Aquellas personas que no cuentan con muchos vínculos afectivos con familiares y amigos parece que son más propensos a desarrollar una molécula en la sangre que es aviso de inflamación: juega un papel nocivo y puede acabar propiciando arterioesclerosis. Esta molécula se adhiere a las paredes de las venas y acaba estrangulando el flujo sanguíneo. Expertos británicos citados por la BBC, primer medio que difundió la noticia, agregan que las personas socialmente aisladas tienden a ser menos activas y son más propensas a fumar, dos factores que incrementan exponencialmente el peligro de un fallo cardiaco. El Farmingham Heart Studio ha centrado su análisis, a través de Estados Unidos, en 3.267 hombres y mujeres con una media de edad de 62 años. El estudio se realizó entre 1998 y 2001, y los especialistas dedicaron especial atención a medir la concentración en el flujo sanguíneo de cuatro marcadores de inflamación, entre ellos la molécula Interleukin- 6 (IL- 6) Entre los datos que se pedía a los partícipes en el experimento figuraban su situación civil y maritales, el número de familiares o amigos íntimos en los que podían confiar, si solían acudir a centros religiosos o frecuentaban asociaciones, clubs o instituciones de índole semejante. Gráfico de soledades Con esa información, los investigadores trazaron una suerte de gráfico de soledades en el que asignaban el valor 1 a quienes estaban más aislados y un 4 a los que disfrutaban de una red de seguridad afectiva más extensa. Una vez tenidos en cuenta los factores de riesgo más y mejor conocidos en cardiología, el estudio llegó a la conclusión de que los hombres más solos registraban un mayor nivel de IL- 6. Depresión y hábitos menos saludables eran también factores habituales entre hombres que se encontraban en situación acentuada de aislamiento. Respecto a las mujeres, los autores del estudio descubrieron que no había diferencia sustancial entre las que tenían una amplia red de afectos y las que vivían aisladas. La explicación que los investigadores esgrimieron para justificar esta aparente paradoja es que preguntaron siempre por la cantidad de relaciones, más que por la cualidad, una variante que los analistas calificaron de crucial para las mujeres. Una relación de pareja Uno de los especialistas que tomó parte en el rastreo, Eric Loucks, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston, dijo a modo de conclusión: Nuestros análisis sugieren que sería bueno para la salud del corazón estar conectado. En general, parece bueno para la salud tener amigos íntimos y familiares, mantener vínculos con organizaciones religiosas y grupos comunitarios, así como una relación de pareja Del estudio parece deducirse que el corazón es más vulnerable cuando no tiene quien le quiera.