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ABC MIÉRCOLES 4 5 2005 Madrid 35 Mauricio Guardia, vecino Jesús Vélez, camarero Ignacio Garbayo, vecino Javier García, empresario Soy partidario de que el centro sea peatonal Vive en la calle de Atocha con su familia, que acaba de ampliarse hace sólo dos semanas con una preciosa niña, y tiene coche. Es uno de los vecinos que se muestra muy favorable a la medida del Gobierno de Ruiz- Gallardón. Me parece bien que se cierre el barrio; al menos, parcialmente. Soy partidario de un centro de la ciudad totalmente peatonal, como ocurre en gran parte de Europa Asegura, por lo tanto, que las molestias de estos meses pasados han valido la pena En cuanto al control por cámaras y a las sanciones de 90 euros, dice que será algo positivo si es riguroso y bueno Eso sí, la información dispensada por el Ayuntamiento ha sido, según su opinión, claramente insuficiente cambiado el sentido de seis calles: Príncipe, Gobernador, Alameda, Almadén, Cenicero, Echegaray y Santa Catalina. Éste es uno de los aspectos que más preocupa a los próceres municipales; además, a ello se añade, independientemente del rosario que cortes por obras que pespuntea la ciudad, el desvío por las cercanas calles de Sevilla y de la Virgen de los Peligros de los vehículos que se dirijan a la Puerta del Sol desde la calle de Alcalá. Lo peor es el dinero que gasto en aparcamiento Trabaja en el Café del Español, en plena plaza de Santa Ana, por lo que le afectará el cambio de sentido en esa zona de la calle del Príncipe. Aunque vivo en Atocha, ahora, en vez de en coche, tendré que venir a trabajar en Metro se resigna. Suele aparcar en la zona verde, aunque, a veces, tiene que dejar su turismo en uno de los aparcamientos de la zona, lo que le supone un gasto de hasta cerca de 6 euros en un día. Lo que más me importa es el dinero que gasto en los párkings dice. Asegura que ha notado más densidad de tráfico en la calle de Atocha, donde vive, desde que comenzaron las primeras restricciones el año pasado. Lo de las cámaras ya nos lo avisó mi jefe arguye. Me acabo de enterar de las restricciones al tráfico A posta no lo hubiera hecho mejor. Este músico se trasladó a vivir a la calle de las Huertas junto a su pareja... justo enfrente de una de las cámaras de vigilancia que ha instalado el Ayuntamiento. Con todo, prácticamente no había oído hablar nada acerca de la iniciativa. Me acabo de enterar ahora mismo; me parece bien que se restrinja el tráfico en partes del centro de la ciudad, como en Amsterdam o Londres, pero no comparto lo de las cámaras. Es una chorrada excesiva se queja. Como solución, él postula por la colocación de una cadena o de pivotes, como existe en otras zonas de la capital. A las cámaras les augura un futuro negro: Teniendo en cuenta de que esto es una zona de movida, terminarán rotas a botellazos Algún bar de la zona ha tenido que cerrar El dueño del bar La Busca, en la misma calle de las Huertas, se confiesa enemigo de la medida de restricción del tráfico en la zona. Sus motivos son, principalmente, económicos. El negocio ha bajado un poco desde que en septiembre comenzaran las primeras prohibiciones; quienes tenemos un local lo notamos, sobre todo, los fines de semana Sin embargo, en materia de ruidos y contaminación, reconoce que la medida no le parece tan negativa. Explica también que, desde septiembre, es mucho más complicada la carga y descarga, que de realizarse dos veces al día, ahora sólo pueden acomerter una. Hay proveedores que se han quejado asegura, no sin antes concluir: Visto lo visto, lo hubiera dejado todo como estaba Sin embargo, si echamos mano de los datos de los que dispone el Área de Movilidad, la jugada ha sido efectiva. Desde el pasado septiembre han dejado de pasar 500 coches por la calle del Prado y un millar por el lateral de la plaza de Santa Ana. La otra cara de la moneda la representa la calle de Atocha, que ha visto cómo su nómina de vehículos se ha visto engrosada en 500 coches. En lo referente al estacionamiento de residentes, Pedro Calvo asegura que se ha registrado una mejora, al pasar la media de plazas libres de 14 a 44. A partir de hoy, con Las Letras liberada de coches, el Ayuntamiento ya está posando su mirada a la zona de Embajadores. No disimulan su interés por establecer restricciones similares en Lavapiés. Existen nueve puntos de control de los accesos al barrio, donde se encuentran los agentes de Movilidad Uno de los semáforos especiales instalados en la calle del Príncipe