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ABC MARTES 3 5 2005 Economía 75 La empresa Hubao tiene como clientes a Armani, Ralph Lauren, DKNY, Valentino, Lee, Tommy Hilfiger y Pierre Cardin Confeccionar una camisa de diseño y alta calidad en una factoría china apenas cuesta unos 9 euros descanso cada diez días. Todo por un sueldo que está entre los 500 y los 1.000 yuanes (entre 46,9 y 93,9 euros) El director de la fábrica, Jiang Mao Yuan, que empezó como vendedor ambulante a los 11 años y que a los 20 ya dirigía una compañía, no consiente que se hable de explotación laboral, y contesta que desde que la empresa abrió sus puertas hace 16 años, hemos sido la primera marca de la región durante 13 años consecutivos por nuestra capacidad para generar empleo. Además, no sólo hemos contribuido a desarrollar la zona de Che Ha atrayendo inversiones y firmas auxiliares de proveedores de materias primas, sino que también hemos construido carreteras, escuelas y redes de suministro de agua en el polígono industrial Los empleados de la fábrica china de Hubao confeccionan más de mil camisas y trajes de caballero al día PABLO M. DÍEZ China rompe el sector textil con salarios de 50 euros y jornadas de 13 horas diarias Las exportaciones a España han aumentado un 534 en algunas prendas a la UE han subido un 46 reportando 1.114 millones de euros, y en EE. UU. se han elevado un 65 hasta superar los 1.040 millones PABLO M. DÍEZ, ENVIADO ESPECIAL YANGZHOU (CHINA) Competir laboralmente con China es hoy casi imposible en todos los sectores, pero en especial en el textil, a pesar de las medidas de salvaguardia que las empresas españolas reclaman a la UE. Por un salario mensual equivalente a una cantidad entre 50 y 100 euros, millones de personas trabajan en las fábricas textiles chinas 13 horas diarias y con una sola jornada de descanso cada diez días. Tras abolirse, el pasado 1 de enero, el sistema de cuotas que regía el comercio mundial, al castigado sector textil español le ha tocado la china, al recibir importaciones de ese país que se han incrementado en un 534 en algunas prendas, como los jerséis. Después de realizar este periódico una visita a Hubao, una de las tres compañías textiles más importantes de China, junto con Younger y Roman, se puede afirmar que es muy difícil competir con ese país. Fundada en mayo de 1989 en la ciudad de Yangzhou, provincia oriental de Jiangsu, esta compañía cuenta con 4.500 empleados repartidos en dos fábricas, que confeccionan más de mil camisas y trajes de caballero al día, y que el año pasado tuvo una facturación de 1.800 millones de yuanes (169,15 millones de euros) Ante las halagüeñas perspectivas que se abren para la industria china, la firma se ha propuesto dividir su prob Las ventas de China Asociarse a una gran compañía ducción a partes iguales entre el mercado doméstico, donde ya cuenta con 800 puntos de venta, y sus cada vez mayores exportaciones al extranjero. Por eso Hubao confeccionará durante este ejercicio un millón de trajes y ocho millones de camisas que, una vez colocados en los mercados internacionales a precios irrisorios, agudizarán la grave crisis que ya padece el sector textil en países como España o EE. UU. El coste de fabricación de una camisa de alta calidad y diseño apenas llega a los 100 yuanes (9,3 euros) un tercio de los 280 yuanes (26,3 euros) que finalmente aparecerán en el precio de la etiqueta; mientras que cortar un traje de caballero, que se vende a 1.200 yuanes (112,7 euros) cuesta entre 300 y 800 yuanes (entre 28,1 y 75,1 euros) dependiendo de la fibra utilizada. La explicación a estos precios- -elevados si se comparan con los márgenes que manejan las centenares de miles de fábricas de bajo nivel asentadas en la provincia de Guangzhou y cerca de Shangai- -no es otra que los míseros salarios con que se remuneran las interminables jornadas laborales en China. Alineadas en interminables filas a lo largo de una inmensa nave dedicada solo a la confección de camisas, 2.100 mujeres, la mayoría jóvenes de menos de 30 años, se pasan ante la máquina de coser 13 horas diarias, desde las ocho de la mañana a las nueve de la noche. Con sólo tres horas libres fraccionadas en dos recesos, las empleadas de Hubao, que no levantan la vista de la cadena de montaje ni un segundo y elaboran una pieza cada minuto, no disponen más que de una jornada de Ahora se ha propuesto dar el salto al mercado internacional, y su objetivo para los próximos tres años es asociarse con alguna gran compañía de fuera y alcanzar el prestigio que actualmente atesoran firmas como Hugo Boss Hubao y la mayoría de las empresas chinas han fabricado ya para los principales diseñadores, cuyas prendas se venden a precios astronómicos en lujosas boutiques de París, Milán o Nueva York. Así lo atestigua la lista de clientes que el director de Hubao muestra orgulloso, en la que aparecen nombres como Armani, Ralph Lauren, DKNY, Tommy Hilfiger, Valentino, Lee, Pierre Cardin, Givenchy, Dustin, Arrow o Fórmula. A la precaria situación laboral que sufren más de 18 millones de empleados del sector textil chino se añade el tipo de cambio fijo de la moneda nacional, el yuan, que también facilita las exportaciones. Con un valor establecido de 8,28 yuanes con respecto al dólar, muchos países industrializados, con el Fondo Monetario Internacional a la cabeza, vienen exigiendo a Pekín que flexibilice su unidad de cuenta para apreciarla. Una decisión que el régimen comunista, plenamente lanzado al capitalismo salvaje de la economía de mercado, se resiste a tomar para no frenar sus exportaciones textiles. Las ventas de China a la UE se han incrementado un 46 y han reportado 1.114 millones de euros sólo en los primeros meses del año, mientras que en Estados Unidos la subida ha sido del 65 y el volumen de negocio generado ha superado los 1.040 millones. De esta manera, el coloso oriental ha invertido el déficit de 4.819 millones de euros registrado en el comienzo de 2003 por un superávit de 6.243 millones. Pekín encarga a Gao Hucheng la negociación con la Unión Europea M. NÚÑEZ, CORRESPONSAL BRUSELAS. El Gobierno chino ha abandonado las fuertes críticas al anuncio de la Comisión Europea de poner salvaguardas a la entrada de su textil y ha nombrado un mediador, Gao Hucheng, actual viceministro de Comercio. La Comisión Europea recibió ayer el nombramiento de manera positiva en tanto en cuanto es un gesto de que quieren negociar, después de que varios países, entre ellos España, pidieran medidas urgentes para frenar la fuerte entrada de productos textiles chinos en la UE, que en el caso de algunas prendas han tenido aumentos de hasta un 534 en el primer trimestre del año. Por otra parte, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, se reunió ayer en París con su homólogo norteamericano, el recién nombrado Robert Portman. Durante el encuentro ambas partes decidieron que lo mejor para resolver el conflicto de las ayudas públicas a Boeing y Airbus, respectivamente, era seguir negociando para evitar cualquier tipo de escalada en la disputa.