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50 Cultura MARTES 3 5 2005 ABC Cristino de Vera, pintando en su estudio, junto a la calavera que plasma en sus numerosas vanitas A sus 74 años, es profeta en su tierra: acaba de ver cómo se gesta en Tenerife una fundación con su nombre y cómo le han otorgado el premio Canarias. Además, el IVAM inaugura hoy una exposición con las 47 obras que ha donado a este museo Cristino de Vera regresa a sus raíces TEXTO: NATIVIDAD PULIDO FOTO: SIGEFREDO MADRID. Rodeado de libros de Egipto, la Breve historia del tiempo de Stephen Hawking; Las mil caras de Dios Cristino de Vera sigue hoy haciéndose las mismas preguntas de siempre sobre la vida y la muerte, el más acá y el más allá. Su mente es un torbellino de preguntas, la mayoría sin respuesta. Pero él, incansable al desaliento, sigue buscando. Hace tiempo que venía rondándole por la cabeza la idea de crear una fundación en su Tenerife natal. Legó dos pequeñas donaciones al Gobierno canario. Era, dice, una promesa a su padre, del que habla con pasión. Le gustaba especialmente La Laguna como sede de la fundación. Cuando murió mi abuela- -recuerda- solía ir mucho con mis libros. Me gustaba más que Santa Cruz Caja Canarias ha comprado una casa antigua, donde verá la luz el próximo año la Fundación Canaria Cristino de Vera, muy cerca de un pequeño museo arqueológico que le gusta mucho. Ha donado un centenar de piezas, que se unirán a otras que han comprado de los años 50 y 60. La casa se halla en plena restauración, pero hace apenas dos semanas se presentó el proyecto, junto a un documental que ha hecho Miguel García Morales. Se ha rodado en todos los lugares de su vida: Madrid (en su antiguo estudio en López de Hoyos) Canarias, Segovia... Este proyecto ha supuesto una especia de viaje iniciático, una vuelta a sus raíces: Es muy espe- cial por ser en mi tierra. Al final, uno siempre tiene que dejar un recuerdo en su tierra. No se puede evitar Aunque hay cierta melancolía en sus palabras: la ausencia de sus padres, de poetas y pintores amigos se hace ahora más presente. Fluyen en la conversación recuerdos de su madre en la calle del Agua. Al igual que Proust y la magdalena, Cristino de Vera vio un día a una niña corriendo con un helado por esa calle y enseguida le vinieron recuerdos de niñez junto a su madre. En la vida hay cierta irrealidad comenta. Como la que vivió en Italia. Cuando cumplió los 60, cogió un tren en Roma para ir a Florencia. Al bajar la maleta, una chica fue a ayudarle. En ese momento- -dice- -parece que pasó ante mí toda mi vida. Dicen que ocurre cuando uno se está muriendo. El tiempo no es nada. Por eso he pintado vanitas todo lo relacionado con la muerte narcisismo ridículo en todas las disciplinas artísticas Aunque la charla gira en torno al arte, Cristino de Vera va evocando a numerosos personajes que admira. Como San Agustín, Anaximandro o Einstein, quien dijo: La luz es la sombra de Dios Una aseveración que le ha hecho pensar mucho: El ser humano siempre ha querido ser infinito. Todo le produce miedo y ansiedad. Siempre está preguntándose Entre sus padres espirituales cita a Zurbarán y Sánchez Cotán. Aunque al viajar a Italia descubrió una forma de belleza que le fascinó: Giotto, Fra Angelico... En uno de esos viajes, y cuando cogía el tranvía hasta el Vaticano, recuerda que se apagaron las luces y apareció una masa de gente con antorchas. Se celebraba el Concilio Vatica- no II: Juan XXIII era un hombre terriblemente humano y abierto. Era íntimo amigo de Passolini, que era homosexual. Juan Pablo II me pareció también muy humano Le interesa todo lo relacionado con la mística: La India, los textos tibetanos de la vida y la muerte... Un día, en el Jardín Botánico de Madrid conoció a Octavio Paz. Leía textos divulgativos de ciencia, que a él también le interesan. La física cuántica- -dice- -es la nueva metafísica espiritual. Bill Viola, por ejemplo, está espiritualizando el vídeo Sin embargo, no entiende a artistas como Duchamp, Manzoni, Warhol... Son cosas disparatadas Esencia y fugacidad Hoy se inaugura en el IVAM, que prepara su catálogo razonado, la exposición Esencia y fugacidad Comisariada por Rafael Sierra, reúne las 47 obras- -15 lienzos y 32 dibujos- -que ha donado al museo valenciano. Premio Nacional de Artes Plásticas en 1998, Cristino de Vera ha mostrado su obra recientemente en lugares poco habituales para exposiciones de arte contemporáneo, como el Museo Arqueológico Nacional y el Monasterio de Silos. Está muy alejado del mercado del arte: No quiero saber nada de eso. Acabas perdiendo la vocación, el sueño... Te deforma humanamente. La vía para todas las artes es silencio, austeridad, concentración y un amor infinito a lo que estás haciendo Los maestros del espíritu Hace unas semanas recibió el premio Canarias de Bellas Artes, otro reconocimiento en su tierra, que agradece sinceramente. Se acuerda entonces de sus maestros: Vázquez Díaz, Cézanne, Van Gogh... De éste dice que reunía todas las características del creador, además de una obra muy especial. Había buscado a Dios, su padre era protestante... y murió loco. Todos ellos son maestros del espíritu Hoy, en cambio, se lamenta de que se ha creado un La física cuántica es la nueva metafísica espiritual... Bill Viola está espiritualizando el vídeo La vía para todas las artes es concentración, silencio, austeridad y un amor infinito a lo que estás haciendo