Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 3 5 2005 Internacional 29 El chileno Insulza se convierte en el nuevo secretario general de la OEA Perú y Bolivia expresaron su desacuerdo con el voto en blanco y la abstención conservador The Wall Street Journal, la elección demuestra una clara pérdida de influencia de Estados Unidos en la organización continental A. ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Estados Unidos dio su brazo a torcer y permitió en última instancia que el socialista chileno José Miguel Insulza fuera elegido ayer en Washington nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) tras una votación en la que el único candidato logró 31 votos a favor. Hubo un voto en blanco, Perú, y dos abstenciones, una de ellas la de Bolivia. Con la retirada el pasado viernes del mexicano Luis Ernesto Derbez, el aspirante que gozaba del respaldo de Washington, quedó despejado el camino para salir del atolladero en que estaba la organización después de que el pasado 11 de abril cinco votaciones dieran como resultado sendos empates a 17 votos entre el ministro de Exteriores mexicano y el ministro de Interior chib A juicio del diario José Miguel Insulza Salinas Primer socialista que preside la organización Losé Miguel Insulza será el primer socialista que presida la OEA. Ministro del Interior y vicepresidente de Chile, el nuevo secretario general es un hábil diplomático que sufrió el exilio durante la dictadura de Pinochet. Nació en Santiago de Chile el 2 de junio de 1943. Es abogado por la Universidad de Chile. Después de dedicarse a la docencia como profesor en la Universidad de Chile y en la Pontificia Universidad Católica, en 1973 trabajó de asesor político en el Ministerio de Exteriores y dirigió la Academia Diplomática de Chile, coincidiendo con la última etapa del mandato presidencial de Salvador Allende. A raíz del golpe de Estado del general Augusto Pinochet se vió obligado a exiliarse en Roma, hasta el 1980, y, entre 1981 y 1988, en México. Regresó a Chile y tras la victoria en las elecciones presidenciales de 1989 del democristiano Patricio Aylwin. Fue embajador para la Cooperación Internacional, director de Asuntos Económicos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Tras la victoria en las siguientes presidenciales de Eduardo Frei, fue nombrado en marzo de 1994 subsecretario de Exteriores y canciller en septiembre de ese mismo año. leno. A juicio del diario conservador The Wall Street Journal, la elección de Insulza demuestra una clara pérdida de influencia de Estados Unidos en una organización en la que siempre ha llevado la voz cantante. Exigencia de Lima A pesar de que se llegó a un consenso sobre el candidato, después de que Estados Unidos comprendiera que su opción llevaba las de perder, Perú exigió que se celebrara la votación. El Gobierno de Lima reavivó así su resquemor con el de Santiago ante el enfrentamiento que tuvo con Ecuador en 1995. El embajador peruano ante la organización, Alberto Borea, afeó la conducta chilena en aquella ocasión: Mientras se desarrollaba el conflicto, se entregó material bélico a una de las partes en disputa, no obstante que la condición en ese momento del Gobierno de Chile como garante del tratado de paz, amistad y límites de Río de Janeiro obligaba a una neutralidad absoluta También Bolivia había evidenciado su poco entusiasmo por la elección de Insulza. Desde los años sesenta, La Paz y Santiago no disfrutan de relaciones diplomáticas plenas por la negativa de Chile a ceder a la demanda boliviana de conseguir una salida al Pacífico. Chile se hizo sin embargo con el voto de Brasil, Argentina y Colombia, y de buena parte de los países del Caribe, lo que acabó de decantar su suerte y obligó a Estados Unidos, que prefería un candidato más en consonancia con sus intereses y con su política hacia Venezuela y Cuba, a plegar velas y buscar una salida airosa. A pesar de que cubre el 60 por ciento de los gastos de una organización regional que a menudo ha sido considerada como una extensión del Departamento de Estado estadounidense, Santiago ha demostrado que puede compartir intereses comerciales y económicos con Washington, pero no siempre asumir a pie juntillas la política exterior de la superpotencia, como demostró en el Consejo de Seguridad a cuenta de la invasión de Irak. Entonces Chile y México hicieron causa común con la mayoría del Consejo pese a las fortísimas presiones de Washington para que se sumaran a su causa.