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ABC LUNES 2 5 2005 Cultura 51 desvelado sus errores filosóficos, sino por sus nefastas consecuencias políticas. -Y, sin embargo, este relativismo ha encontrado cobijo entre la izquierda intelectual. -Se trata de una extraña paradoja, porque la izquierda nunca había sido relativista, sino que se había caracterizado por sus ideas muy fuertes y rígidas. La izquierda poseía una filosofía propia de la historia, del progreso, de la naturaleza. Pero sí, es cierto que se ha producido un extraño maridaje entre la izquierda occidental y el relativismo, un fenómeno digno de estudio. -En un contexto como el que pinta, la verdad se convierte en un concepto fundamentalista. Nadie puede afirmar que algo sea verdad. -Cuando alguien afirma la verdad de un objetivo, de una tesis, de una teoría, el relativista lo tacha de arrogante y dogmático. Esto es un gran error filosófico. Si no tienes una idea cierta de cuál es la verdad, es porque no te respetas a ti mismo, ni respetas las ideas en las que crees. Quizá la verdad no exista como posesión, pero sí como idea de trabajo a la cual nos acercamos gracias a la investigación- -en el caso de un científico- del progreso- -si eres un político- del esfuerzo- -si eres un empresario- ¿Cree que enunciar que nuestra cultura es superior a otras formas de cultura es una verdad? -Puede ser una verdad, en efecto. Pues, gracias a nuestra cultura, durante los últimos cinco siglos hemos desarrollado la ciencia, el liberalismo, la democracia, la igualdad y la libertad. Estas ideas han probado ser mejores que otras por sus consecuencias: la gente vive en mejores condiciones en nuestro ámbito cultural, disfruta de derechos más amplios, etcétera. En este sentido, las consecuencias políticas, sociales, económicas de estas ideas que se han desarrollado en nuestra cultura son mejores que las consecuencias de otras ideas. Pero ¿cuál es la fuente de la que emanan estas ideas? ¿El relativismo? No, la mayoría, si no todas, proceden de la tradición cristiana. -Sin embargo, Europa pretende enterrar esta tradición, renegando de sus orígenes cristianos. -Es cierto, pero nunca podrán hacerlo, por mucho que se esfuercen. No si eres un creyente, porque estas ideas serán para ti mandamientos divinos. Si no eres un creyente, justificarás dichas ideas en diferentes términos, pero tendrás que reconocer que proceden de la tradición cristiana. El concepto de dignidad humana procede del mensaje del Dios que se hace hombre. Nuestra actitud de tolerancia y respeto al prójimo, no importa cuál sea su raza o condición, es tributaria de esta revolución cristiana. Y, querámoslo o no, la separación entre Iglesia y Estado no puede entenderse sin aquella formulación que distingue entre lo que es de Dios y lo que es del César. ¿No cree que existe en Europa una hostilidad visceral contra la dimensión pública del cristianismo? -Basta que te confieses cristiano para que se te considere pasado de moda. Porque la cultura europea ha perdido la idea de sus orígenes, de lo que es su esencia. ¿Cuál es el concepto en el que se funda la democracia? La dignidad de la persona; de ahí emanan todos los logros democráticos: la igualdad, la libertad, la tolerancia... Pero ¿de dónde procede ese concepto, sino de la tradición cristiana? Cuando se pierde la noción de los orígenes, surge un sentimiento de vergüenza de profesar la fe cristiana. -Llegados a este punto, hemos de aclarar a los lectores que usted no es creyente. Pero en Senza radici postula una religión civil no confesional ¿Podría explicar el concepto? -Postulo una religión civil que sepa trasfundir sus valores en esa larga cadena que va desde el individuo a la sociedad civil, pasando por la familia, los grupos y asociaciones, sin afectar los programas de Gobierno, partidos políticos y, por supuesto, sin tocar la separación entre Iglesia y Estado. Por la sencilla razón de que las ideas que admiro proceden de la tradición cristiana: dignidad de la persona, derechos humanos, igualdad... Aunque no sea creyente, acepto las consecuencias de estas ideas e intento justificarlas en términos históricos. -Quizá sea esta asunción de valores cristianos desde el agnosticismo lo que le impulsa a defender la idea cristiana de familia... MATRIMONIOS GAYS Se pueden respetar hábitos y preferencias, pero existen unos límites morales. Y en ese caso esos límites son también naturales En la biblioteca del Palacio del Senado, el catedrático y político Marcello Pera -La idea de familia, que en estos días está siendo muy discutida en España, es una idea natural y biológica, una idea social y política, una idea cultural, sistematizada por el derecho romano, una idea a la que se añaden connotaciones religiosas. Se pueden soslayar los aspectos religiosos de la familia, pero es una inconsciencia soslayar los otros aspectos. La familia es un fenómeno natural; aunque no seas creyente, no puedes admitir la destrucción de un concepto tradicional de familia. El concepto de familia preexiste a una tradición cristiana. -Una de las principales diferencias de Europa con EE. UU. es que allí existe un reconocimiento implícito de ideas religiosas y morales en su ley. -Existe una diferencia fundamental. En América, la separación estricta y rigurosa entre la Iglesia y el Estado existe desde sus mismos comienzos, pero esto no implica la separación entre la política y la religión, porque la religión se ha desarrollado en la sociedad civil y se ha convertido en parte de la política. En la Europa relativista nos hallamos no sólo con la separación entre Iglesia y Estado, sino también entre religión y política; estas dos separaciones no son lo mismo. Recordemos la famosa y fantástica definición de América aportada por Chesterton: América es una nación con el alma de una iglesia De ahí que yo reivindique la necesidad de una religión civil que asuma un legado de valores fundamentales y les otorgue aliento político. -Debo entender que no es usted demasiado partidario del Tratado Constitucional europeo... -Para hacer una Constitución es necesario tener confianza en los principios que la inspiran y en tu identidad. Detecto que Europa no confía en sus principios. Si tus ideas, principios e identidad no están claros para ti, es muy difícil plasmarlos en una Constitución, que es un espejo donde se demuestra cómo eres y lo que deseas ser. Europa piensa que todas las culturas son equivalentes, se niega a juzgarlas, considera que aceptar la propia sea un acto de hegemonía, un gesto de intolerancia, una actitud antidemocrática, poco respetuosa de los pueblos y las personas. En un contexto así, la mención al cristianismo se hacía inaceptable, sospechosa de arrogancia. Quienes creemos que esta Constitución no es la mejor posible aún tenemos otra oportunidad: soy más bien pesimista sobre la ratificación en Holanda o Gran Bretaña. Hubiese preferido otro texto: dejando aparte los valores culturales, hablando de estricta eficiencia política, esta Constitución no es la mejor posible. -Como sin duda sabe, nuestro presidente, Rodríguez Zapatero, es uno de los campeones del relativismo... -Lo sé, y estoy verdaderamente atónito ante su actitud, considerando la historia de España. Reconocer los derechos de los homosexuales es irreprochable, por el mero hecho de que son personas y poseen una inalienable dignidad. Pero el matrimonio es diferente, tiene otro objetivo: cuando un hombre le dice a una mujer te quiero significa algo distinto que cuando dos hombres o dos mujeres se lo dicen entre sí. Se pueden respetar los hábitos y preferencias, pero si me pregunta sobre límites morales, sí, considero que existen unos límites morales. Además, en este caso, esos límites no son solamente morales, son naturales.