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ABC LUNES 2 5 2005 Internacional 27 EE. UU. se resignará hoy a que el chileno Insulza sea el nuevo jefe de la OEA Colombia y Chile convencen a Washington de que evite un choque b Insulza en un gesto hacia Condo- leezza Rice insistió que la OEA amplíe su campo de acción y exija a los Estados miembros no democráticos que corrijan el rumbo ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. En la cima de su poder como única superpotencia mundial, Estados Unidos se ha visto obligado a reconocer que sus deseos no son siempre órdenes, ni siquiera en su tradicional patio trasero como desde los despachos de Washington se ha visto a menudo a la América que bulle al sur del río Grande. Ante los argumentos de aliados como Brasil, Colombia y Chile, la nueva secretaria de Estado, Condoleezza Rice, se ha visto obligada a ceder y retirar el apoyo a su candidato, el mexicano Luis Ernesto Derbez, como nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Washington ha optado por el pragmatismo y para evitar una engorrosa derrota, hoy apoyará la investidura del socialista José Miguel Insulza, mi- nistro del Interior chileno, como nuevo jefe de la organización. Fundada en 1948, a rebufo de la Segunda Guerra Mundial, como un instrumento diplomático para propiciar soluciones multilaterales a problemas entre Estados, la OEA tiene su sede en la capital de Estados Unidos, el país que no sólo cubre el 60 por ciento de los 76 millones de dólares de su presupuesto anual, sino que siempre ha sido quien ha marcado el paso; para ser secretario general era imprescindible su bendición. No esta vez. Propuestas encontradas Después de que el pasado mes de octubre el ex presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, que llegó a la cúpula de la OEA con los parabienes de la Casa Blanca, se viera obligado a dimitir para hacer frente a las acusaciones de corrupción planteadas en su país natal. Estados Unidos propuso entonces a otro ex presidente centroamericano, el salvadoreño Francisco Flores, como el candidato idóneo para el puesto. Lo que muchos miembros de la organización interpretaron como una forma de recompensar a El Salvador por su con- tribución en tropas al avispero iraquí se convirtió en un frente de rechazo a su candidatura. Sin el menor viso de victoria, Flores tiró la toalla el 8 de abril. Convocados en sesión extraordinaria tres días después en la capital estadounidense, los embajadores ante la OEA celebraron cinco votaciones que acabaron en un empate a 17 votos entre Insulza y el ministro de Exteriores mexicano, Derbez, a quien Washington quería como secretario general. La negativa a respaldar al hombre de Washington por varios pesos pesados de la organización se ve como una advertencia hacia los movimientos hostiles de la superpotencia hacia Venezuela- -que acaba de romper su colaboración militar con EE. UU. -y Cuba. A pesar de que la Casa Blanca ha elogiado la vía chilena hacia el libre mercado, y citado a Santiago como un ejemplo de estabilidad- -ambos países ratificaron el año pasado su acuerdo de libre comercio- la política exterior ha sido un constante campo de desencuentros, como ya quedó en evidencia antes de la invasión de Irak. En aquella ocasión, Chile y México José Miguel Insulza EFE se alinearon con la mayoría del Consejo de Seguridad. No dieron luz verde a la guerra y pidieron más tiempo para los inspectores de armas. Insulza discrepa abiertamente de la secretaria de Washington en cuestiones como Cuba y Venezuela: no sólo apoya a Hugo Chávez, sino que pretende dar pasos para hacer que La Habana vuelva al redil de la OEA. Rice, Insulza y Derbez celebraron el viernes una conferencia de prensa conjunta para tratar de difuminar los daños. La secretaria de Estado comprendió que mantener el pulso llevaría a Estados Unidos a una engorrosa derrota.