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ABC LUNES 2 5 2005 11 José Bono viaja a Estados Unidos y se entrevistará con el secretario de Estado de Defensa, Donald Rumsfeld El PSOE, obligado a repetir con el BNG, en Galicia, el modelo catalán de Gobierno de coalición Los radicales se hacen con el poder en un Bloque nacionalista en abierto retroceso b El candidato socialista a la presidencia de la Comunidad admitió ayer por vez primera que pactará con los nacionalistas si el PP no revalida la mayoría absoluta A. AYCART SANTIAGO. Socialistas y nacionalistas gallegos están condenados a entenderse, pese a las cada vez más evidentes diferencias de estrategia y el precedente de una coalición frustrada en Vigo, la primera ciudad de Galicia, donde volvió a gobernar el PP en minoría al romperse el acuerdo BNG- PSOE a los pocos meses de formalizarse. El candidato socialista a la presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, reconoció ayer abiertamente esa posibilidad, por primera vez en esta precampaña, al aceptar que buscará las fórmulas de entendimiento que sean necesarias tras la cita con las urnas. Para ello, cuenta con la aquiescencia del alcalde de La Coruña, un Francisco Vázquez que ha mostrado siempre su rechazo a los acuerdos de Gobierno con el BNG, con la misma vehemencia con la que respalda la coalición entre socialistas y nacionalistas que dirigen algunos de sus más leales seguidores en la Diputación Provincial de La Coruña, aunque el PP fuera el partido más votado en las pasadas elecciones municipales. Beiras, de protagonista a gran ausente Manuel Fraga midió con victorias, las tres últimas por mayoría absoluta, sus comparecencias electorales en Galicia, frente a un PSOE que cambiaba en cada ocasión a su candidato- -Pérez Touriño es el único que repite, pese a que en las autonómicas de 2001 fue derrotado amplimente por Xosé Cuiña en la circunscripción de Pontevedra- -y a un Xosé Manuel Beiras que protagonizó el ascenso del BNG, de fuerza marginal con un solo escaño a segunda fuerza política de la Comunidad tras los comicios de 1997 y 2001. Por ello, la ausencia de Beiras, que hasta podría declinar la petición desesperada de la dirección de la coalición para que participe de forma activa en la campaña, cobra un protagonismo inesperado, máxime cuando hace unos meses nadie dudaba que figuraría en un lugar destacado en las listas. Pero la negativa de incluirlo como cabeza de candidatura en una de las cuatro provincias y la falta de respeto que observó en los bisoños dirigentes de la coalición colmaron el vaso de la paciencia del líder histórico del BNG que, por primera vez, verá los toros desde la barrera. Touriño saluda a Quintana en una foto de archivo fundamentar parte de su crecimiento en los electores desencantados del BNG, dirigentes del partido que dirige en Galicia José Blanco, que marca paso a paso la estrategia de su secretario general, Emilio Pérez Touriño, han expresado en privado su preocupación por un retroceso excesivo de los nacionalistas que perjudique las posibilidades de desbancar a Fraga. MANU DE LA FUENTE La incógnita Quintana Aunque la dirección del BNG se empeña en proclamar oficialmente que la dimisión de Beiras no tendrá repercusión electoral, numerosos dirigentes de la coalición admiten el desasosiego por la bisoñez de su candidato a la presidencia, un Anxo Quintana que sólo presenta en su curriculum político la alcaldía de Allaríz y su paso por el Senado y que ni siquiera ha sido anteriormente diputado autonómico. La situación se agrava por la defección de históricos como Alfredo Suárez Canal, considerado- -Beiras al margen- -como el más brillante parlamentario de la coalición en la pasada legislatura. Tampo- Radicalización del BNG El problema para el pacto, que nadie duda que se formalizará si Manuel Fraga no revalida su mayoría absoluta, es la creciente radicalización de un BNG cada vez más controlado por el secretariado político de UPG. Los nacionalistas gallegos respaldaron expresamente el plan Ibarretxe, y votaron a favor de su tramitación en el Congreso; se posicionaron en contra de la Constitución Europea, y ahora pretenden seguir los pasos de Pasqual Maragall al plantear una reforma del Estatuto más avanzada que la que se presente en el resto de España. Todo ello en el marco de un proceso interno en el que a la defenestración de los seguidores de Xosé Manuel Beiras, emprendida tras el retroceso de un escaño en las pasadas elecciones autonómicas, ha seguido la eliminación del líder histórico de la coalición. Pese a que el PSOE gallego espera co juega a favor de Quintana el hecho de que accedió a la alcaldía de la localidad orensana por la vía de la fuerza, tras dirigir una revuelta social por la que fue condenado por los tribunales, aunque se viera beneficiado por un indulto posterior. El actual candidato del BNG a la presidencia ha sido, por otra parte, incapaz de evitar la ruptura interna. Pese a todos sus esfuerzos para aglutinar a los diferentes sectores de la coalición, lo cierto es que sólo ha conseguido una pacificación aparente, lograda a costa de la eliminación de toda una corriente, aglutinada en torno a Beiras. El creciente afán de protagonismo del secretario general de UPG, Francisco Rodríguez, tampoco ha contribuido a afianzar su inestable liderazgo. Las incógnitas se agudizan, por otra parte, ante las sucesivas derrotas electorales del Bloque. Desde el año 2001, los nacionalistas gallegos han sido incapaces de desprenderse de la tendencia descendente, con sucesivas caídas en las pasadas municipales y europeas. Jordi Sevilla, partidario de excluir a EHAK por su relación con Batasuna EUROPA PRESS MADRID. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, aseguró ayer que excluiría al Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) como interlocutor del Gobierno, porque no cumple las mismas reglas de juego que los demás y en democracia no se pueden aplicar distintas varas de medir subrayando que debe condenar a ETA. Admitió que hay bastantes elemen- tos para tener la convicción moral de que detrás de este partido está Batasuna, pero subrayó que, en democracia, ante los tribunales lo que cuentan son las pruebas. En cuanto al plan Ibarretxe, Sevilla consideró que se debería hacer tabla rasa y que todos los grupos democráticos se sentaran a hablar de un nuevo estatuto como en cualquier comunidad Respecto a la negociación de un nuevo Estatuto vasco, el ministro de Administraciones Públicas comentó que el margen competencial está relativamente agotado mientras que la Seguridad Social es intocable Por otra parte, rechazó la propuesta de una mesa de negociación formulada por Arnaldo Otegui, que no es nadie, y como mucho el dirigente de una organización clandestina, al que procuro hacer el menor caso posible Así las cosas, rechazó la interlocución del Gobierno o el PSOE con EHAK hasta que ese partido condene el terrorismo. Creo que en este momento deberíamos excluirlos porque no cumple las mismas reglas de juego que los demás