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ABC DOMINGO 1 5 2005 81 Deportes Balonmano. Buen resultado (28- 27) para el Barcelona en Ciudad Real en la ida de la final de la Liga de Campeones EL EQUIPO Y RONALDO, AL SON DE GUTI ENRIQUE ORTEGO Ronaldo, en el momento de regatear a Riesgo para marcar el primer gol del Madrid EFE El Madrid masca el partido y lo resuelve en el momento justo La entrada de Guti galvaniza el ataque visitante para ganar a la Real JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Si se ven los antecedentes, es decir los partidos en los que el Madrid sale andando, esperando, buscando salir indemne de la avalanche inicial del equipo rival, se puede decir que salió muy vivo una primera parte confusa, más que nada por la actitud de los aspirantes al título. Se supone que los de Luxemburgo necesitaban el triunfo, pero no hubo nada en su rostro o en sus piernas que demostrasen que era así. Metidos atrás, sin luchar la posesión del medio campo, entregó la pelota al rival, a tono con los últimos partidos en los que prefirió salir a la contra. Solo que una cosa es jugar al contragolpe y otra exhibir datos de este guisa: en media hora tiró una vez a puerta por seis de la Real Sociedad, Ronaldo tocó el balón por primera vez en el minuto 28 y la primera jugada en la que llegó tocando a los dominios de Riesgo fue en el minuto 33, con una internada de Solari cuyo centro no encontró rematador alguno. El caso es que esta vez, y con esta actitud, el dominio de la Real no fue tan avasallador como otras temporadas. Dominó el choque, pero más por dejadez del Madrid que por juego propio, por la casta de Karpin, que es incombustible, y por la buena labor de Aranburu en la parcela ancha, pero la mayoría del tiempo equivocó el juego ofensi- REAL SOCIEDAD REAL MADRID 0 2 Real Sociedad (4- 2- 3- 1) Riesgo; Zubiaurre, Labaka, Brechet, Garrido (Rossato, m. 85) Mikel Alonso, Aranburu (De Paula, m. 85) Uranga (Gabilondo, m. 80) Karpin, Barkero; y Kovacevic. Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Celades, Helguera, Pavón, Roberto Carlos; Beckham, Gravesen (Mejía, m. 75) Raúl, Solari (Guti, m. 59) Owen (Borja, m. 85) y Ronaldo. Árbitro Turienzo Álvarez, del Comité castellano- leonés. Enseñó tarjeta amarilla a Beckham, Gravesen. Barkero y Borja. Goles 0- 1, m. 82: Ronaldo. 0- 2, m. 90: Ronaldo. Así que sólo quedó Solari, al que muchos madridistas llevan mirando con ojos recelosos pues no da pie con bola, ayer tampoco, justo desde que renovó su contrato con el Madrid, lo que tiene irritado a más de uno y de ciento. Total, que los delanteros visitantes quedaron aislados de forma tal que Ronaldo cogía balones en el círculo mismo del terreno de juego, y desde ahí resulta casi imposible que pueda crear peligro alguno. Owen ni eso, porque ni se le vio, oscurecido y aislado sin apenas balones en profundidad que llevarse a su rapidez. ontra gustos no hay disputas, que diría Joan Manuel Serrat. Más allá de que algunos sigamos pensando que Guti, de no ser titular, debería contar con muchos más minutos de juego de los que le está dando Luxemburgo, lo que sí se antoja poco razonable y menos negociable es que en un partido donde el Madrid se jugaba la bolsa y la vida y, además, no estaban ni Zidane ni Figo, tampoco fuera titular. ¿Por qué? Dicho está. Porque es un jugador especial. Distinto. Capaz de eso, de dar con una precisión milimétrica un pase a la espalda de la defensa, como en el primer gol de Ronaldo, y cinco minutos después hacer dos quiebros en el área rival para poner en bandeja el segundo. No lo pensaba así Luxemburgo, que solo recurrió al 14 cuando vio que el partido se escapaba porque su equipo no solo no había sido capaz de tener el balón, sino que no había dado dos pases seguidos, ni canalizado el juego con el más mínimo sentido. La presión de la Real ahogó al trío Beckham- Gravesen- Solari y su falta de recursos técnicos para jugar el balón al primer toque y en perpendicular hizo el resto. Para un equipo como el Madrid, que ahora juega al contragolpe, que piensa primero en cerrar huecos, ocupar espacios y no recibir goles para después buscar sus opciones con la calidad de sus hombres de arriba, la presencia de un jugador de la clarividencia de Guti, del juego al primer toque de Guti, del pase de Guti, es vital. No es casualidad que los dos envíos a Ronaldo fueran suyos. En el equipo de ayer era el único capaz de meter esos dos balones. C A la espera del desgaste local Así que, visto como estaba el asunto, el Madrid se fue a la caseta feliz y contento con el cero a cero esperando que, como tantas otras veces, el desgaste de la primera parte pasase factura al rival para, entonces sí, imponer su calidad y crear alguna que otra ocasión. En la primera parte de eso hubo una o ninguna aunque sí una buena defensa en la que destacó el buen papel de Helguera. La continuación fue un tanto decepcionante para los blancos, sobre todo porque es cierto que la Real bajó su ritmo y su presión, pero el Madrid no subió en exceso sus revoluciones. Hasta el minuto 23, gran pase de Raúl y buena salida de Riesgo ante Ronaldo, no hubo nada del Madrid, que apareció con poca alma, como si no le empezase a urgir ir por el partido, jugársela de una vez por todas. El caso es que tenerlas las tuvo el Madrid, pero generalmente fueron por faltas sacadas por Beckham, cuyas roscas crean desazón en todos los porteros que en el mundo están. Solo cuando faltaba un cuarto de hora, apretó el Madrid de verdad. Y parece increíble, pero le salió bien. Luxa metió a Guti en el partido y todo cambió (ya podía haberle sacado antes) Agarró el balón y un pase suyo dejó solo a Ronaldo. Pase en el momento justo y en el sitio exacto. Luego, repetición de la jugada y el segundo, también de Ronaldo, y de tacón. Ahora, a seguir esperando. vo. Aprovechó poco la banda zurda, donde Celades estuvo muy incómodo todo el tiempo, y apoyó muy poco a Kovacevic para crear verdadero peligro ante Casillas, que sólo tuvo que intervenir con apuros en un remate de Karpin que sacó con la pierna derecha. Juega así el Madrid, con modales de equipo chico, encerrado y al contragolpe, porque no tiene juego en el medio campo. Raúl se mata a correr, pero estar en la parcela ancha no es lo suyo. Gravesen rompe mucho y construye poco y Beckham ayudó más en tareas defensivas que en las contructivas.