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ABC DOMINGO 1 5 2005 Los domingos 47 en su casa apenas unas horas junto a los suyos, antes de reemprender nuevamente su dura agenda de actividades y compromisos. Esos viajes de incógnito en algunas ocasiones son descubiertos por los periodistas, que, en su afán de capturar la imagen o conseguir una declaración, lo único que consiguen es que la timidez de Alonso se transforme en malhumor y enfado por el asedio al que se somete a su familia. Su abuela Luisa es su gran confesora. Fue la protagonista de la anécdota de su primera victoria en Hungría, en el año 2003, cuando, tras cruzar el primero la línea de meta, explicaba que su nieto le había dicho antes de salir de Oviedo: Voy a ganar la próxima carrera, pero no se lo digas a nadie Junto a Fernando es habitual ver siempre la imagen de su padre, José Luis, que le acompaña a lo largo de todo el periplo europeo del calendario. Ahora ya no es necesario hacer aquellos eternos viajes en coche a Italia y otros países en los años en que Fernando disputaba campeonatos de karting, y en los que José Luis conducía sin parar toda la noche del domingo, con Fernando dormido en el asiento posterior para que este no perdiera la escuela del lunes. Una amiga especial Alonso es muy receloso con todo lo que se refiere a su intimidad a pesar de ser un personaje de talla mundial. Intenta separar al máximo lo que son sus obligaciones públicas por contrato de sus momentos más personales. Desde hace un tiempo incluso la prensa del corazón persigue todos sus movimientos en busca de la ansiada fotografía junto a una acompañante, pero él hasta ahora ha salido casi siempre victorioso. De todos es conocido que Fernando tiene una amiga muy especial con la que habla diariamente y de forma más continuada los días de Gran Premio. La pasada temporada incluso le acompañó en un par de ocasiones, y no es extraño verla de vez en cuando por algún entrenamiento privado en los circuitos españoles. Él mantiene que es una amistad, a pesar de que en algunos medios quieran transformarla en un claro noviazgo con una joven y bella catalana que conoce perfectamente el mundo del motor porque su familia también está vinculada a este deporte. Sea como fuere, lo importante es que la otra vida de Alonso, la pública, la de todos los domingos frente al televisor o escuchando la radio, la que podemos compartir, tiene visos de ser una vida llena de alegrías y triunfos que él mismo se va a encargar de celebrar con todos de forma especial. Esa es la realmente importante, la que cuenta de veras, ya que la suya, al igual que la de cualquiera, pertenece a su más estricta intimidad, que todos deberíamos siempre respetar. Mi héroe es Induráin Cuando Fernando Alonso probó en Jerez por vez primera un monoplaza de F 1, a finales de 1999, el presupuesto para ayudarle rondaba los diez millones de pesetas. Flavio Briatore los puso encima de la mesa mejorando la oferta de Ferrari. Ahora este asturiano vale su peso en oro. El contrato con Renault supera cien veces la cifra del 99 y los patrocinadores tienen lista de espera para poder contratar un pequeño hueco en su mono o en su gorra, para rodar un anuncio o que protagonice una campaña publicitaria Pero a pesar de todo ello, sigue habiendo un Alonso muy intimista que en San Marino se abría con precaución ante las preguntas de una joven periodista italiana del Corriere de la Sera: Su virtud: La tenacidad Qué le gusta de usted: Las constantes ganas de vencer Y qué detesta: Lo mismo A quién pide ayuda: A mi padre, José Luis Si pudiera cambiar de vida: Sería un mago Un sueño: Ganar A quién le devolvería la vida: A mi abuelo Constantino Un recuerdo de niño: Mi primer día de escuela en Oviedo Que quería ser de mayor: Piloto de F 1 Su libro de cabecera: Estoy con el Código Da Vinci Una canción: Cualquiera de El Canto del Loco Un héroe: Induráin y sus cinco Tours Qué cambiaría de su físico: Ser más alto Qué regalo le han hecho últimamente: Mi chihuahua, que se llama Hannibal Un capricho que no se ha dado: Una moto de gran cilindrada Con quién se iría a cenar: Con Lance Armstrong, para decirle que le admiro De quién está secretamente enamorado: Si lo digo ya no es secreto Lo que sí muestra más abiertamente es su gran afición por la magia. En especial por los trucos con cartas o manipulación cercana close up a los que, tras haberlos adquirido en una tienda de cualquier parte del mundo, les da su toque personal antes de mostrarlos públicamente. Fernando es tan sólo un mago de multitudes cuando se pone al volante, porque el otro mago, el del truco de cartas, siempre sale frente a un reducido grupo de elegidos espectadores que él mismo recluta. Tal vez lo haga de esta forma porque, aunque parezca extraño, la timidez es una de sus principales características. Foxi (como le llama Briatore) Fer (como le llaman algunos) o Nano (como le llaman sólo sus amigos de la infancia) son algunos de los diminutivos cariñosos que recibe habitualmente un joven que tiene en la familia uno de sus pilares más importantes a la hora de valorar la vida. Es más hogareño de lo que muchos se puedan imaginar, y en más de una ocasión ha cogido vuelos privados desde cualquier parte del mundo para pasar La fotografía es una de sus pasiones. Nunca ha enseñado su obra, pero cuando lo haga sorprenderá