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ABC DOMINGO 1 5 2005 45 Los domingos Armados contra la prensa. Un curso entrena a políticos y asesores para no decir estupideces ante los periodistas Los libros de ZP. Son la guarnición de su talante y en el último de Suso de Toro reconoce su andamiaje político de Las raíces del Papa. El chovinismo bávaro luce desde el sillón más universal El gimnasio es esencial. La velocidad, el calor, la deshidratación exigen a los pilotos una extraordinaria respuesta física FOTOS: STEVEN TEE Fernando Alonso La vida a 300 kilómetros por hora Del ídolo de masas al hombre esquivo que guarda su vida privada. Del piloto más rápido al aficionado a la bicicleta, al fútbol o a la magia (siempre busca trucos nuevos para mostrar a sus amigos) He aquí un retrato íntimo del héroe del momento, el favorito del Gran Premio de España del próximo fin de semana. POR PEDRO FERMÍN FLORES C on apenas veintitrés años, este ovetense de aspecto tímido se ha encargado él solito de que el domingo a la hora de comer se acaben frente al televisor las discusiones sobre qué pograma ver. No hay alternativa posible, las citas con Alonso son ineludibles para toda la familia. Y lo que ni tan siquiera el todopoderoso fútbol ha sido capaz de lograr (que en una casa puedan ver deporte todos juntos, y que hasta se enfríe la comida por ello) sí lo ha conseguido este prodigio de imagen reservada que llena millones de hogares con sus gestos y sus ac- tos cada fin de semana de Gran Premio. La próxima cita, el próximo domingo, en Montmeló, en el Gran Premio de España, para el que ya no hay entradas. Mucho se ha hablado y escrito de un Fernando Alonso que ha revolucionado a más de 300 kilómetros por hora un país como España, donde apenas diez años atrás era impensable que un deporte como la Fórmula 1 fuera motivo de discusión los lunes por la mañana y mucho menos que para esas conversaciones los interlocutores pudieran utilizar un léxico adecuado con términos como paddock pit lane pole position vuelta rápida, pit stop y un largo etcétera que ahora empleamos para discutir lo sucedido en este y otros circuitos como si de un partido de fútbol se tratara. Todo eso lo ha logrado un asturiano de pro al que muy pocos conocen de verdad. Tal vez porque él mismo se encarga de ello, alejándose lo más posible de los escenarios públicos y manteniendo un estricto círculo de amistades en su Oviedo natal con el que se aísla del mundanal ruido de la fa (Pasa a la página siguiente)