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ABC DOMINGO 1 5 2005 Madrid 39 DIMES Y DIRETES ANTONIO SÁENZ DE MIERA Presidente de Amigos del Guadarrama de la Sociedad Peñala CURARSE EN SALUD L a sierra de Guadarrama no es, podríamos decir ahora que estamos celebrando el centenario de El Quijote, como el bálsamo de Fierabrás que sirve para curar todos los males. Pero casi. Hace algunos años, a los que tenían problemas de pecho, como se decía entonces, se les enviaba al Guadarrama a tomar baños de altura y de sol. Era (y sigue siendo) nuestra Montaña Mágica, como la novela de Thomas Mann. Se construyeron sanatorios por los que pasaron gentes anónimas y otras conocidas, como Alberti o Cela, que luego contaron las experiencias de su reposo... Y no digamos lo que significó la sierra para los niños desnutridos en la España del hambre de la postguerra. Los llamados preventorios infantiles recibían a los pobres niños enclenques y abocados a una tuberculosis segura si no recibían aire puro y también, no lo olvidemos, la buena alimentación que en sus casas no les podían proporcionar. Ahora las cosas han cambiado mucho, y como una metáfora de ese cambio, la ministra Salgado, al presentar su plan contra la obesidad, ha añorado las marchas de antaño por la sierra de Guadarrama para hacer frente a los problemas de obesidad que parece afectar a los niños españoles de hoy. Lo que son las cosas; antes iban a la sierra para engordar y ahora deberían de ir para adelgazar. Me ha gustado oír, debo reconocerlo, la mención de la ministra a la Sierra de Guadarrama, a la que considera un recurso adecuado para que los niños, sedentarios, que son mas de un 30 según nos dicen, puedan mover el culo en nuestra Comunidad. Lo que les pasa a los pobres es que nadie les lleva. En las excursiones que hago con mis amigos nos encontramos sobre todo con gente de nuestra edad, que es ya la tercera. Padres jóvenes con sus hijos no vemos demasiados, por no decir ninguno. Algo tiene que ver en esto, sin duda, la nueva organización familiar con el padre y la madre trabajando y sin tiempo para nada. A los niños se les sitúa frente al televisor como el medio más fácil de tenerlos aparcados y entretenidos. Pero claro, entre eso y los bollicaos los niños se ponen como trullos Y no hay que tomar a broma este problema de la obesidad que se lleva más de un ocho por ciento de los gastos de la Seguridad Social. Leemos que las empresas de alimentación se están comprometiendo de forma socialmente responsable a rebajar las grasas, las sales y no sé cuántas cosas más de la alimentación infantil en nuestro tiempo de prisas y prefabricados. Pero ¿quién se puede responsabilizar de que se muevan más, de que anden más y tomen el aire esos niños que, según nos dicen, llevan ahora una vida sedentaria que les puede dejar marcados para siempre? Quizás, si los padres, como está visto, no lo hacen, lo podamos hacer los abuelos, que tenemos más tiempo y creo que también más espíritu para estas cosas. Pero nos los tienen que dejar. Y si no somos ni los padres ni los abuelos, habría que impulsar el desarrollo de organizaciones sociales y juveniles, dentro de los propios colegios, para hacerlo, y utilizar los campamentos ahora abandonados. Algo, en definitiva, habrá que hacer para ayudar a la ministra Salgado a luchar contra la obesidad. Aunque puede sonar a broma, insisto, realmente se trata de un asunto tan serio como preocupante. Enrique Herreros tuvo una intuición maravillosa: Madrid metrópoli, tendrá su parque, su gran parque... en donde en las mañanas de la primavera florida, irán los niños a tomar el sol Ahí está, en la Sierra, esperando a los niños gorditos para que se diviertan y pierdan peso. Para engordar o para adelgazar, está fuera de toda duda que nuestra Sierra es fuente de salud... Deloitte cree que el informe sobre el Windsor no aporta ninguna novedad C. HIDALGO MADRID. Poco o nada ha sorprendido, entre las partes afectadas, el informe pericial elaborado por la Policía sobre las posibles causas que del incendio que arrasó el edificio Windsor, en pleno corazón financiero de la capital de España. La empresa auditora Deloitte, que ocupaba la mayor parte de la treintena de plantas con las que contaba el rascacielos, expresó ayer mediante un portavoz que el resultado del informe no dice nada nuevo de lo que ya se sabía es decir, que el fuego se originó en un despacho de la planta 21 del edificio, donde, hasta poco antes de que se diera la voz de alarma, estuvo trabajando una empleada, Eva R. Además, el hecho de que la mujer sea fumadora y que encendiera un pitillo aquella noche no quiere decir necesariamente que fuera un cigarrillo mal apagado el que provocara tan colosal siniestro. En este sentido, la mujer afirmó a la Policía que dejó el tabaco bien apagado antes de marcharse de la torre siniestrada. Los agentes no han podido averiguar qué originó el incendio, pero creen que pudo ser fortuito.