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8 Opinión DOMINGO 1 5 2005 ABC LA BURBUJA LA CULPA LA TIENE EL BUEN TIEMPO OS atascos en las salidas de las grandes capitales españolas hacia el mar y la montaña que sufrieron ayer y anteayer los conductores han sido los mayores registrados en lo que va de año. Y, con toda probabilidad, los más previsibles en algunas ciudades por la fiesta añadida al Día del Trabajo. En los alrededores de Madrid llegaron a formarse retenciones en 160 kilómetros, y en ellas quedaron atrapados hasta cuatro horas medio millón de ciudadanos que pretendían huir de sus preocupaciones habituales. ¿Recuerdan ustedes esa historieta en la que algunos genios explican por qué el pollo cruzó la carretera? Platón habría dicho: Porque buscaba LUIS IGNACIO el bien. Aristóteles: EsPARADA tá en la naturaleza de los pollos cruzar la carretera. Maquiavelo: El fin de cruzar la carretera justifica cualquier medio. Marx: Era una inevitabilidad histórica. Darwin: A lo largo de la evolución, los pollos han desarrollado una disposición genética a cruzar carreteras. Freud: Si te preocupa que el pollo cruce o no la carretera es que padeces inseguridad sexual. Martin Lutero King: Veo un mundo en el que todos los pollos serán libres de cruzar la carretera. Einstein: Si el pollo ha cruzado la carretera o ésta se ha movido debajo de aquél depende de tu marco de referencia. Una consultora habría dicho: El pollo se enfrentaba a importantes retos para crear y desarrollar las competencias necesarias para encarar la competitividad. Antes le preguntaban ustedes a un político por qué se formaban los atascos en vacaciones y decían que la culpa era de los conductores que no planificaban sus horas de salida. Pero nadie se había atrevido a decir hasta ahora que la culpa era del sol y el buen tiempo con el mismo desparpajo que en Navidad dijo que era de la nieve y el mal tiempo. Hay que comprender que no se pueden hacer carreteras para que quepamos todos sólo seis días al año. Pero vamos a ser serios y no organizar una trifulca política por cualquier minucia. L ABC Y SUS LECTORES Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es Las opiniones de los columnistas de ABC publicadas en los últimos días sobre las uniones homosexuales han motivado numerosas cartas de nuestros lectores. Por ejemplo, JESÚS DE LOS RÍOS se refiere a la columna del martes de Antonio Burgos. Me parece increíble que a estas alturas haya todavía personas que crean que el hecho de que un hombre sea o no homosexual depende de la cultura o de los valores que le hayan enseñado. Sólo quería decirle que soy una persona con seis titulaciones superiores, funcionario número uno en mi oposición, nací y fui educado en el seno de una familia profundamente católica y, a pesar de todo eso soy gay, porque así nací y nada lo puede cambiar ni tiene absolutamente nada que ver con mi educación. Mi familia me acepta y me quiere tal como soy (y, por supuesto, han cambiado radicalmente sus ideas sobre la homosexualidad) DANIEL PEREDA DE PABLO escribe que se ha enganchado a la lectura de la prensa diaria gracias a ABC, una de cuyas mayores virtudes es la elección de su amplio elenco de columnistas. Sin embargo, la calidad y el acervo cultural de una persona no hace que siempre actúe con sensatez. He notado con estupor cómo en las columnas de don Jaime Campmany se hace uso de la palabra maricón para referirse a aquellos hombres que se sienten atraídos hacia las personas de su mismo sexo. La justificación que de dicha conducta hace don Jaime es que prefiere usar ése de entre los muchos sinónimos del anglicismo gay para recurrir a la lengua cervantina, empeño que me parece muy loable. En el diccionario de la RAE consta como aceptado el término homosexual más preciso y desde luego mucho más respetuoso. Nada más lejos de mi intención presuponer que Campmany utiliza el término con la velada idea de ofender a nadie, pero sin embargo me parece un extraño acto de miopía por su parte el recurrir a términos que la propia Real Academia, garante principal de la lengua cervantina, considera groseros y restringidos a conductas sodomitas. Como lector suyo, solicito desde aquí a Campmany que, por favor, en un futuro, procure emplear una terminología menos ofensiva Los artículos de Luis Ignacio Parada sobre el tema también han provocado varias reacciones, como la de JAVIER PARDO DE SANTAYANA, quien escribe: En relación con la declaración del cardenal presidente del Consejo para la Familia, dice Parada que no le parece justa la condena moral a los funcionarios cuando sus deberes laborales vienen establecidos por la ley Pero en esa declaración el cardenal no condena a los funcionarios, sino que apela simplemente a la coherencia moral de los cristianos, que es algo bien distinto. Y la objeción de conciencia puede ser algo insuperable cuando afecta a los principios También son críticos con los artículos de Parada sobre el tema MARIANO PERALES y ERNESTO LA PORTE. Para este último, Luis Ignacio Parada parece defender unas cosas u otras, mezclándolas, algo que, en mi opinión, le ocurre con frecuencia. Primero dice postularse a favor de los derechos civiles de las parejas homosexuales, para a continuación decir que existe discriminación implícita para ellas, aunque tengan idénticos derechos civiles que los matrimonios, si no se les llama también matrimonios, lo cual no tiene nada que ver. Y es que, en mi opinión, a lo que de hecho es diferente la justicia exige que se le reconozca su diferencia. No puede legislarse sobre los derechos de los embarazados Sin salir de Parada, a JOSÉ MARÍA SEGOVIA no le ha gustado el cambio de emplazamiento de su columna. Creo que ha perdido importancia en su periódico