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6 Opinión DOMINGO 1 5 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES TRUCOS PARA EL CAMBIO LECTURA ECOMENDADA. Nada menos que por Rodríguez, rutilante esperanza de los oprimidos. Todavía con el chaqué puesto, a la salida del acto de entrega del premio Cervantes, descubrió a los periodistas la existencia de una estrella inopinada en la constelación literaria española: Suso de Toro, cuyo último libro, Otra idea de España, le permitió obviar toda referencia al galardonado Ferlosio y a sus jaramas, yarfoces, jotanes y alfanhuíes. ¿Cuestión de mala uva? Más bien de uvas verdes, como en la fábula de la zorra. La lectura habitual y sin precauciones de Suso de Toro inhabilita para leer a Ferlosio. Reblandece la duramadre. Despedaza la hipófisis. Revienta las tiernas células de la pineal. Uno puede cabrearse con las acrobacias ferlosianas, pero, sin duda, hay en ellas ideas en abundancia. Las páginas del nuevo dizque ensayo de Suso de Toro, a pesar de su título, no han sido mancilladas por una sola: ni por Otra, como promete, ni por la Misma. Para leer a Ferlosio hay que JON tener la sesera en perfecto estado de reJUARISTI vista. Un cerebro discretamente averiado o, en su defecto, un aguacate basta y sobra para enfrentarse a la deletérea empanada mental del nuevo autor favorito de nuestro inmerecido presidente. Como consumí la juventud en un vano intento de admirar a Ferlosio, decidí probar suerte con Rodríguez y pagué a mi librero los catorce euros de vellón que acreditan el regeneracionismo de Suso de Toro. Ahí es nada, disponer de otra idea de España por lo que sale un menú del día. No necesito añadir que quien busque ideas, lo que se dice ideas, haría mejor invirtiendo dicha cantidad en un filete de añojo, pero si al posible lector le divierten la desfachatez y el pelotilleo en dosis soportables, siga mi ejemplo y no se arrepentirá. Aun a riesgo de que don Suso se forre, aconsejo a todos los interesados en el enigma Rodríguez que acudan directamente a su fuente de inspiración. Encontra- E S posible, dice Baura, que España sea un imposible metafísico. Algo tan inalcanzable, y tan poco deseado, como la virtud y la excelencia. Ahí tenemos, como demostración, lo que se ha dado en llamar problema territorial siendo, como es, algo muy distante de la geología y muy próximo al capricho centrífugo de las distintas Autonomías en las que, con escasa finura, dividieron el mapa los muy ponderados- ¿demasiado? -padres de la Constitución. En ese sentido, en una lúcida entrevista con Alfonso Guerra publicada en la revista Temas la expresión del clasicismo socialista, el ex vicepresidente resume que los distintos proyectos de reforma esM. MARTÍN tatutaria que se tejen en FERRAND las distintas regiones, de Cataluña al País Vasco pasando por Canarias, reforman la Constitución y, en consecuencia, pretenden el indeseable fenómeno, legalmente fraudulento y políticamente suicida, de modificar leyes orgánicas del Estado por el curioso mecanismo del mandato desde una asamblea autonómica al Parlamento de España Son muchos quienes tratan de descoyuntar el Estado, de romper su esqueleto en la búsqueda de una identidad jibarizada y menor. Siempre, en más o en menos, fue así, que España sin incertidumbre parecería el extranjero; pero es chocante que ahora, en el último rebrote de tan fatigosa enfermedad, sean precisamente los socios del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero los que le sostienen en su precariedad parlamentaria, los más avanzados y empecinados en el proceso, y ya veremos, según cursen los espasmos poselectorales vascos, si será también socialista la fuerza determinante de una nueva etapa de desmoronamiento constitucional español en el Parlamento de Vitoria y en sus cercanías. Guerra es, además de lo que significa su figura en el pasado gubernamental y en el presente socialista, el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso. Conviene recordarlo porque su alarma es, con autoridad, una señal que no debiera ser ignorada. El sentido de la unidad nacional, que es asunto colectivo de 44 millones de personas, no puede ser repartido en porciones para que cada grupito lo interprete a su antojo y conveniencia. Aunque no le guste a Pasqual Maragall, no le convenga a Patxi López o encienda la ambición del gasto, en razón de las balanzas fiscales, en unas cuantas Autonomías de todos los colores. Dice Guerra, y dice bien, que se está fragmentando la soberanía nacional y, en esa dirección, conviene recordar a quienes lo intentan que, como ocurre con todos los mosaicos, el valor de la pieza completa es muy superior al de la suma de cada una de sus teselas. Para la conservación de pieza tan valiosa y singular será necesario en los grandes partidos nacionales anteponer el interés del todo al más ocasional y cambiante de las partes. R rán, por ejemplo, la clave de la fiebre iconoclasta que acometió al Gobierno la noche del cumpleaños de Carrillo. O la del laicismo ferviente de todo el gabinete socialista con excepción de Bono, ministro que le cae a Suso de Toro francamente gordo. De Juan Pablo II dice éste, textualmente: Quedó claro cuál era su ley: la de las malas personas. Este Papa polaco sin duda mueve a reflexión, como el judaísmo de los rabinos cree que Dios es una ley y, al cabo, que el mensaje de Cristo, tomar partido por las víctimas y vivir en la compasión, es equivocado. Un Papa que no cree en Cristo. En el fondo este Papa polaco es algo así como un rabino judío (página 164) Nadie saque, sin embargo, la conclusión de que a Suso de Toro le repugnan los judíos. Lo que pasa es que la civilización occidental tiene una relación conflictiva con los judíos, típicamente judía, edípica (página 172) Una vez aclarado que los judíos cargan con un complejo de Edipo incurable y que tienden fatalmente a montar pollos, se muestra dispuesto a admitir la humanidad de los objetores entre la sociedad israelí (página 175) para que no se diga. No deseo que se me reproche sacar las citas de contexto. Por tanto, no voy a prodigarlas. Como recomienda Rodríguez, lean el libro. Por lo menos, les ayudará a entender lo que le cruza al propio Rodríguez por el páramo galaico- leonés que mantiene separadas sus orejas. Los datos que maneja Suso de Toro no siempre son fiables. Así, cuando acusa al PP de sostener que hay que volver a suspender la autonomía a los vascos, como en 1934 (página 82) En 1934, como ustedes saben, al gobierno Gil Robles le resultó metafísicamente imposible suspender la autonomía de los vascos. Y no se pierdan el delicioso lapsus de la página 21: Franco talló cuarenta años, con crueldad de jardinero de bonsáis, una sociedad amputada, modelada, troquelada Franco fue un cruel pescador de salmones, pero no regaló sus cuadros al Jardín Botánico, como hicieron otras ideas de España. PALABRAS CRUZADAS ¿Debe ser reelegido Blair? NO DEBÍ HACERLO, ESA ES LA VERDAD ONY Blair ha convertido al Partido Laborista en un catch- all party, partido inclusivo, está a la que salta. ¿Oportunismo? No, esto es otra cosa. Blair está a la escucha del electorado, procura satisfacer sus demandas. Cuando surge un motivo superior, Irak, trata de manipular si no hay otro remedio. No me arrepiento de la decisión de Irak (quiere decir que se arrepiente) FDR salvó a los británicos en los primeros años 1940 con su Ley de Préstamo y Arriendo. Eisenhower desembarcaba en Normandía poco después. La historia pasa facturas. Blair no es malo. Tampoco bueno, aunque rece de rodillas, por las mañanas, al levantarse, y DARÍO por las noches (perdón, los líderes tieVALCÁRCEL nen poca vida privada) Hay dos niveles en la realidad política. El racional. Y debajo otro, a veces más poderoso, emocional. Bush es tan espantosamente horrible que sólo deja ver su poder emocional: ni el menor asomo de una idea en la cabeza. Blair es otra cosa, tiene ideas a veces. Cuando hay que someterse al hybris, acepta, vamos allá. Es un tipo común de político contemporáneo. Pero no es un tipo vulgar: es un político oportunista aunque interesante. Por ejemplo, lanza en su programa un gran proyecto a favor del África subsahariana. Curioso, con el apoyo incondicional de su ministro de Hacienda y rival en el laborismo, Gordon Brown. MERECE PERDER Y GANARÁ ONY Blair hizo bien en librar la guerra de Irak. Pero al final no pudo justificarla en las verdaderas razones que la hacían imprescindible: había que desalojar la tiranía sadamita y crear un foco democrático en Oriente Medio. Blair se escudó en mala información de los servicios y estiró la verdad hasta que dejó de serlo. No podrá apuntarse el éxito democrático de Irak porque no lo reivindicó- -George W. Bush, más listo, siempre lo hizo- El juego que el Nuevo Laborismo perpetra permanentemente con medias verdades hace extremadamente conveniente una renovación en Downing Street que dé paso a una nueva RAMÓN era. Pero no ocurrirá. El pasado vierPÉREZ- MAURA nes la encuesta YouGov para The Daily Telegraph ponía de manifiesto que el 58 por ciento de los británicos creen que Blair miente. El problema es que el 51 por ciento creen que también el conservador Michael Howard lo hace. Con un líder así y un partido que no tiene una posición clara sobre el futuro papel del Estado, el de los servicios públicos y cuál debe ser el lugar del Reino Unido en la nueva Europa a veintisiete, no es posible ganar. Los conservadores no merecen ganar, los liberaldemócratas ni pueden ni deben ganar. Blair merece perder, mas con un panorama así, ganará. T T ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate