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4 Opinión DOMINGO 1 5 2005 ABC LA ROPA, EN CASA ESULTA paradójico comprobar cómo las críticas del Gobierno de Esperanza Aguirre se reparten entre el PSOE- -al que acusa, no sin razón, de pretender aislar a la Comunidad de Madrid por un puro interés partidista- -y Alberto Ruiz- Gallardón. El vicepresidente madrileño, Ignacio González, cree que el alcalde se deja utilizar por Zapatero, sutil andanada dialéctica que se enmarca en ese escenario de lucha soterrada que enfrenta a la Comunidad y al Ayuntamiento. De la pelea se beneficia el PSOE: cuando la riña sube de tono, hace caja y se frota las manos. Ya que el entendimiento entre Aguirre y Ruiz- Gallardón parece imposible, deberían, al menos, bajar la voz. Los trapos sucios, mejor lavarlos en casa y secarlos sobre el radiador, que el enemigo vigila el tendedero. R PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil GALICIA EN JUEGO L Manuel Chaves MILLÁN HERCE ENCRUCIJADA L debate sobre el modelo territorial ha colocado a Manuel Chaves en una encrucijada que, por su doble condición de presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, se parece mucho a esas rotondas donde determinar quién tiene la prioridad es casi un imposible metafísico. Para Chaves, la propuesta de Maragall tiene roces importantes con la Constitución Quien lo dice es el presidente de un partido de sensibilidades dispares, donde la probada lealtad constitucional de muchos contrasta con la actitud insolidaria de unos pocos, aunque poderosos. Pero quien habla es, también, el jefe del Gobierno de Andalucía, Comunidad sometida a los vaivenes de un debate territorial convulso en el que Chaves apuesta por un modelo distinto, expresión de un partido en mitad de un peligroso cruce de caminos. E AS elecciones del próximo 19 de junio ponen en juego el futuro de Galicia, la única Comunidad de las llamadas históricas donde los nacionalistas nunca han logrado acceder al poder, salvo el efímero paso del Gobierno tripartito- -apoyado en un tránsfuga- -en los meses previos al desembarco de Manuel Fraga, en 1989. El finisterre peninsular es, desde entonces, una espina clavada en el mapa diseñado por formaciones como CiU y PNV, empeñadas en resucitar por la vía de los hechos otra ficción partidista, la denominada Galeusca, y un borrón en el diseño estratégico de un PSOE sistemáticamente derrotado por el presidente fundador del PP. Los precedentes recuerdan la consolidación del dominio de Manuel Fraga, que llevó al PP en 2001 a la cifra histórica de 41 escaños, pero también rememoran una legislatura agitada, marcada por la catástrofe del Prestige la crispación provocada por la paralización del Plan Galicia desde la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno y el cambio de tendencia en el PP, tras la inesperada derrota de Mariano Rajoy en las pasadas elecciones generales. La edad de Fraga, un candidato de 82 años que reconoce hoy en ABC que ha tenido que realizar un sacrificio personal y familiar para volver a presentarse, y las dudas sobre su salud, agudizadas después de que sufriera un desvanecimiento en plena crisis interna de su partido, amplían las incógnitas de unas elecciones en las que sus oponentes ya han evidenciado que está en juego también el propio liderazgo nacional de Mariano Rajoy, un gallego que tendría serias dificultades para explicar una derrota en su tierra. En Galicia, el presidente del PP afronta su primer gran reto, por lo que su futuro no podrá desligarse del resultado de las urnas. No es la incógnita de Fraga la única variable de los comicios. La oposición socialista se encuentra lastrada, por una parte, por los incumplimientos del Plan Galicia, denunciados en una campaña demoledora por la Xunta de Galicia, pero también por la evidente falta de carisma del candidato socialista, Emilio Pérez Touriño, a quien el propio José Luis Rodríguez Zapatero ha llegado a proponer que sea sustituido en un hipotético debate con Manuel Fraga por el vicepresidente segundo, Pedro Solbes. Y es que el presidente del Gobierno se juega algo más que una nueva victoria del PP en Galicia. Entran también en sus cálculos las consecuencias de una derrota- -y cualquier cosa que no sea unos resultados que permitan un Gobierno de coalición con el BNG es una derrota- -para la consideración del proyecto Zapatero como un elemento electoral trascendente, después de que el resultado del PSE en el País Vasco en los pasados comicios no se ajustara al plan previsto. Si el PSOE no desbanca a Fraga, el fracaso del Ejecutivo será la expresión más nítida del fin del periodo de gracia de Zapatero y cobrará pleno valor el retroceso que apuntaba la última encuesta del CIS. No se encuentra en mejor situación el tercero en discordia, un BNG roto tras la decisión de su portavoz y candidato histórico, Xosé Manuel Beiras, quien ha declinado figurar en las candidaturas en respuesta al creciente dominio del sector más radical de los nacionalistas gallegos, empeñados en aventuras como el respaldo expreso al plan Ibarretxe, la oposición a la Constitución Europea y el empeño suicida de plantear una reforma del Estatuto de Autonomía más avanzado que el más avanzado de los que se plantean pese a las consecuencias que tendría para la Comunidad la ruptura del principio constitucional de solidaridad interregional. En estas condiciones, los gallegos están obligados a optar entre la continuidad del proyecto diseñado por Manuel Fraga, con la incógnita de una sucesión que deberá plantearse en la próxima legislatura, y una hipotética coalición PSOE- BNG, inevitable en el caso de que el PP no revalide la mayoría absoluta, pese a las evidentes diferencias entre socialistas y nacionalistas gallegos, agudizadas tras el experimento frustrado del acuerdo suscrito y roto a los pocos meses en el Ayuntamiento de Vigo. LA MISMA IMPREVISIÓN ILES de madrileños permanecieron durante horas atrapados en las carreteras en la operación salida del puente de Mayo el colapso circulatorio fue total, hasta el punto de que la DGT se vio obligada a recomendar, cuando ya era demasiado tarde, que los conductores se dieran la vuelta o aplazaran su viaje. Tal vez el atasco resulte inevitable cuando millares de personas deciden salir al mismo tiempo y por las mismas carreteras; pero era perfectamente previsible, razón fundamental para que la DGT hubiera respondido con mayores dosis de eficacia. Los carriles reversibles no se habilitaron hasta última hora de la tarde, cuando ya no había posibilidad alguna de escapatoria para millares de vehículos, muchos de los cuales permanecieron parados en los arcenes ante la ausencia de combustible en algunas gasolineras. Un panorama que la vicepresidenta del Gobierno no podía imaginarse cuando, apenas horas antes, bromeaba tras el Consejo de Ministros diciendo que los españoles pueden disfrutar tranquilos de estas vacaciones gracias a la buena situación económica de España Si el progreso económico de un país se mide por la longitud de sus atascos, habrá que convenir que María Teresa Fernández de la Vega tenía razón: la economía marcha a bastante más velo- M LA PRÉDICA Y EL TRIGO IN ánimo de molestar, que hoy es Primero de Mayo, no parece de lo más edificante que PSOE, UGT y CC. OO. se encuentren en el hit parade de los centros de trabajo de la Comunidad de Madrid con mayor tasa de temporalidad laboral, según datos de la Inspección. Una cosa es predicar y otra dar trigo, que en el caso de la sede del PSOE está aún muy verde (de una plantilla de 48 trabajadores, 33 están en situación de contrato temporal) Bajo el lema Más empleo estable y mejor protección social los sindicatos celebran hoy el Día Internacional del Trabajo. En el caso de UGT y Comisiones, la duda asalta: ¿quién llevará la pancarta? S cidad que a tres kilómetros por hora. Ocurre, sin embargo, que el progreso económico de un país se refleja en la capacidad de gestión, entendida ésta como eficacia en la respuesta ante un problema concreto. Desde ese punto de vista, la imprevisión marcó la actuación de la DGT, que en lugar de contribuir a rebajar la intensidad del atasco con medidas de tipo preventivo, logró, por su falta de reflejos, el efecto contrario: multiplicar su gravedad. Al hacer balance de su primer año de Gobierno, y en un supremo ejercicio de autocrítica, Zapatero reconoció que el único punto negro de su gestión fue la descoordinación e imprevisión registradas en varias carreteras españolas el pasado invierno, a causa de uno de los temporales de frío. No es momento de recordarle a Zapatero otros puntos negros de su gestión, pero sí de sugerirle que el monumental atasco del puente de Mayo en lo que concierne a la falta de respuesta de la Administración, presenta los mismos síntomas de insuficiencia. Entonces, Zapatero prometió poner en marcha todos los instrumentos necesarios para evitar que una situación como aquella volviera a repetirse. Que juzguen los miles de madrileños que el pasado viernes sufrieron- -por culpa del buen tiempo y la falta de infraestructuras, según Zapatero- -otro atasco histórico.