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76 Economía SÁBADO 30 4 2005 ABC JOSÉ MARÍA FIDALGO Secretario General de CC. OO. Si en esta legislatura no se reforman las pensiones, no habrá Pacto de Toledo El líder de Comisiones Obreras está preparado para las difíciles negociaciones laborales que los agentes sociales emprenderán en mayo. Está convencido de que con las propuestas sindicales se podría reducir la temporalidad a la mitad en diez años TEXTO: CRISTINA DE LA HOZ, MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO FOTOGRAFÍA: JAIME GARCÍA ¿Se siente cómodo en el actual proceso de diálogo social? -En estos procesos siempre me he encontrado cómodo. Son el ámbito natural para discutir de la solución de los problemas y en éste creo que el diagnóstico está muy bien establecido. La declaración del 8 de julio fijaba que se debía acometer la competitividad de la economía, la calidad del empleo y la cohesión social. Hasta ahora ha habido cuestiones que han resultado positivas, como la subida del salario mínimo, un buen acuerdo para la negociación colectiva, el reglamento de la ley de extranjería y la regularización de emigrantes. Espero que auguren que las cuestiones que tenemos encima de la mesa den resultados positivos porque son los asuntos centrales. -Por sus últimas declaraciones parece que se está impacientando... -Lo dije en una asamblea de delegados en Madrid, que para nosotros se ha acabado el año de gracia que forzosamente hay que dar a cualquier Gobierno. A partir de ahora empezaremos a hacer justicia a los hechos. ¿Comparte la expresión de que hemos pasado de ocho años de derechas a uno de derechos? -Todo el mundo conoce nuestra valoración de los gobiernos del PP, donde hubo luces y sombras. Al final de esta legislatura tendremos la ocasión de valorar las cosas. El PP coincidió con las organizaciones sociales en acuerdos de mucho relieve y hubo un encontranazo muy fuerte que provocó la huelga general del 20 de junio de 2002, y posteriormente la huelga sirvió para reconducir la situación. Esto significa que el Gobierno del PP no merece el calificativo de arrollador de derechos. ¿El actual Gobierno está cubriendo las expectativas de CC. OO. -Siempre he huido de la inflación de expectativas. En el discurso de apertura de nuestro congreso advertí sobre la inflación de expectativas y la realidad me aconseja seguir con mi regla, porque es mala incluso para los que la provocan con su discurso. ¿Cuáles han sido las equivocaciones más grandes que se han producido en este año? -No he detectado errores graves. Me hubiera gustado que los debates que preocupan a la sociedad se hubiesen orientado sobre cuestiones que tienen mucho relieve para el presente y el futuro. Sin embargo, desde el discurso del Gobierno se ha inducido a debates que no tienen relación con estos objetivos y pueden desorientar. Me refiero al debate autonómico o cuestiones como la relacionada con la Iglesia católica. No digo que estos debates no deban producirse, pero se tendrían que centrar en lo que hay que hacer para que nuestro país en los próximos 25 años pueda seguir creciendo. ¿Se arriesgaría a hacer una apuesta sobre cuál será el nuevo Gobierno en el País Vasco? -Creo que debe ser un Gobierno que, en primer lugar, se esfuerce por aca- PP El Gobierno del PP no merece el calificativo de arrollador de derechos FINANCIACIÓN AUTONÓMICA La ruptura del marco fiscal español de financiación autonómica sería una ruptura del mercado JOSÉ MARÍA AZNAR El ex presidente Aznar debería contribuir a estabilizar el sistema público y no intentar jalear posiciones extremas TEMPORALIDAD Se podría reducir la temporalidad a la mitad en diez años bar con el terrorismo de ETA, y en segundo lugar, que reconduzca la política vasca a algo más que la aclamación del discurso minoritario. ¿Entendería que el Gobierno hubiera abierto un diálogo con ETA que permitiera la presencia de EAHK en el Parlamento vasco? -La presencia en el parlamento vasco de esta lista está en manos de la Justicia y la decisión se debe producir en ese ámbito. Y sobre que cualquier Gobierno dialogue con ETA, mi opinión es absolutamente contraria y de rechazo. Con los terroristas no hay que dialogar, hay que exigirles el abandono de la coacción, amenaza y violencia. El diálogo político sólo debe de existir entre las organizaciones que acaten el principio democrático de la exclusión de la violencia. ¿Cree necesario abordar un proceso de reformas estatutarias? -Las instituciones que gobiernan las Comunidades autónomas tienen la opción legítima y constitucional de proponer. Debe haber una cuestión básica, también en las instituciones autonómicas, que es la cuestión de la corresponsabilidad en términos fiscales, económicos e institucionales. La corresponsabilidad limita, como lo recoge la Constitución, que todos acatamos porque nos debemos a ella y a ella le debemos nuestro progreso y nuestra libertad. ¿Qué opina de la propuesta de Cataluña sobre financiación autonómica? -No la comparto. El mismo concepto de considerar las llamadas balanzas fiscales a efectos de diseñar un nuevo mapa fiscal territorial nos parece rechazable. Lo único que puede detectar una balanza fiscal u otra es que la fiscalidad, si es justa, produce un efecto de redistribución a favor de los ámbitos donde viven personas con menos recursos. A esto en ningún caso se le puede llamar latrocinio o expolio fiscal. Es una fiscalidad que tiene que ser suficiente y redistributiva. Para esto se inventó el sistema fiscal. Y, por otra parte, desde un ámbito social, creo que la ruptura del marco fiscal del mercado español es una ruptura del mercado que atenta contra el desarrollo económico. Y más cuando estamos en el mercado único europeo y las autoridades europeas intentan promover la convergencia fiscal en el mercado europeo. ¿Cómo calificaría el actual clima político entre el PSOE y el PP? -Es un clima no conveniente. La Constitución se basa en la existencia, deseable y necesaria, de al menos un par de partidos de ámbito estatal, que soporten la construcción permanente de este país. Y además, los mismos preceptos constitucionales determinan que estos dos grandes partidos tengan las llaves de las grandes reformas. Es necesario que estos dos partidos, dentro de su función, sin renunciar a su papel, no rompan nunca lo que es la esencia de los partidos políticos de las sociedades modernas. La agresividad, que apunta incluso a la destrucción del contrario, está contraindicada. -Usted ha mantenido buenas relaciones personales con José María Aznar. ¿Cómo le ve después de un año de la derrota del PP? -Hace mucho tiempo que no tengo oportunidad de hablar con el ex presidente Aznar. Está dedicado fundamentalmente a tareas privadas. De vez en cuando hace alguna incursión en la política, como han hecho varios ex presidentes del Gobierno. Como ciudadano, cualquier persona tiene derecho a intervenir ante la opinión pública. Creo que la función de los ex presidentes debería apuntar más a la moderación que a intentar jalear posiciones extremas. Deseo que Aznar contribuya con su experiencia a estabilizar el sistema público, no que abandone la escena pública, eso es una determinación suya. ¿Cree que el Gobierno sabe lo que quiere hacer en la reforma laboral? -El Gobierno conoce las dificultades para reformar la calidad del empleo practicando sólo reformas de las normas laborales. Sabe que la calidad del empleo tiene que ver con la calidad del aparato productivo. El Gobierno debe gobernar y creerse que si es necesario reforzar el aparato productivo debe hacer una determinada política económica y fiscal. No significa que deba abste-