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ABC SÁBADO 30 4 2005 Internacional LX ANIVERSARIO DEL SUICIDIO DE HITLER 31 envenenados por sus padres: no merece la pena que vivan en una Alemania sin el Führer dijo mecánicamente su madre según el relato de la secretaria de Hitler. Los mandos habían querido evacuar a Hitler por avión, pero insistió en permanecer en Berlín al parecer no creía que los británicos mantendrían su alianza con los comunistas soviéticos. Pero un día antes del suicidio, Loringhoven, quien se reincorporaría al nuevo ejército federal en 1956 y llegaría a un cargo de la OTAN, iba a lograr el permiso del Führer para salir del búnker, argumentando un plan para contactar por el río con las tropas al Oeste: A él le gustó El telefonista Misch aún vio a Hitler en la mañana del 30 de abril, entró a verme y me miró como si me escrutase Misch cree haber visto un rapto de envidia en sus ojos: yo era joven, para él no había salida Luego vino el silencio y la histeria tras el suicidio, lo último que vio fue pasar el cadáver de Hitler en una manta, antes de esconderse temiendo que la Gestapo mataría a todos los testigos. Misch vive su momento de gloria, con Loringhoven es el último testigo y para el próximo aniversario no quedará nadie vivo. Recibe llamadas y cartas, algunas inquietantes como la de un soldado que pide un autógrafo y añade: yo le honro Contra supuestos, alimentados por Moscú, de la escapada y pervivencia de Hitler en Occidente, complementados con teorías sudamericanas, los recuerdos de sus secretarias Traudl Junge y Christa Schröder, del ayuda de cámara Heinz Linge, de su chófer Erich Kempka, de su ayudante Otto Günsche o del propio Misch, coinciden: vieron a Hitler derrumbado en su sangre sobre la mesa de té, junto al cadáver envenenado de Eva Braun. Estaba así dice Misch y Aunque produzca polémica, Hitler no dejaba de ser humano: se reía con Mickey Mouse, se ablandaba con los niños de Speer a sus 88 años apoya la cabeza de lado sobre la mesa. Y todos recuerdan a un Hitler carismático pero egoísta, el megalómano exterminador hacia fuera era casi siempre cortés hacia ellos: En el pasillo, se despidió uno por uno de todos nosotros. Luego pidió no ser molestado Loringhoven dice no haberlo oído nunca gritar, salvo a sus generales, con ellos descargaba su ira Aunque produzca polémica, Hitler no dejaba de ser humano: se reía con Mickey Mouse, temblaba de parkinson, se ablandaba con los niños de Speer y era un descarado defraudador del fisco, capaz no sólo de distraer las ventas millonarias de Mein Kampf sino de mentir a su ministro de Hacienda, aduciendo que su sueldo de canciller lo entregaba al montepío de viudas de las SS. La radio dijo que Hitler había caído en combate e hizo sonar La muerte de Sigfrido de Wagner, en un último subrayado musical de cómo los mitos requieren de la mentira hasta su último momento: Rubio como Hitler, esbelto como Göring, grande y espigado como Goebbels decía entredientes la burla popular del mentiroso mito ario. El acomplejado estudiante de arte; que vio su iluminación en un cientifismo barato pero de moda; sembró en un momento antiliberal que privilegiaba a la masa hasta aplastar al individuo; y, en la nación en guerra, dio un sentido al desorientado penar alemán, que no reparó en exterminar a un pueblo a su paso, aquél tuvo a los 56 años un final ignominioso, si bien no más que su vida: el de la escapada. Los expertos no han encontrado en Hitler una sola idea original ni un único elemento que explique la irrupción de quien Mary Fulbrook definió como epítome de maldad aunque Ian Kershaw ve singular su inigualable percepción del estado de las cosas y de los medios a su disposición, así como el modo terrorífico de consumar sus ideas. El búnker bajo la cancillería es hoy irreconocible, un simple solar con un parquecillo interior en la Gertrud Kolmar Strasse. Hace esquina remarcable con la callecita de Hannah Arendt y transmite una confusa tranquilidad. A escasos metros se inaugurará en días un bosque de estelas que será el monumento al Holocausto de la capital alemana. Pero hasta hoy, en éste y tantos parques de Berlín, siguen brotando del suelo los huesos de la historia. Garita de hormigón Sus cuerpos se incineraron con gasolina en el jardín de la Cancillería Hitler se suicidó entre las 15.30 h y las 16.00 h en su habitación junto con Eva Braun. Se quitó la vida de un disparo mientras masticaba una pastilla de cianuro 8 11 9 12 10 13 14 15 16 25 El Coronel Günsche tenía la orden de cerciorarse de que estaban muertos, rematándolos con un disparo en la cabeza en caso de duda 23 17 18 21 24 26 19 20 22 1919 Se afilia al Partido Obrerto Alemán (DAP) de ultraderecha 1921 Funda el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores, llamado Partido Nazi 1923 Intenta un golpe de Estado pero fracasa. Ingresa en prisión, donde escribe Mein Kampf 1924 Es puesto en libertad en diciembre. Sólo estuvo ocho meses encarcelado 1932 Es derrotado por Hinderburg en las elecciones de marzo 1933 Es nombrado canciller alemán en 30 de enero 1934 Establece el nacionalsocialismo como único partido 1939 Con la invasión de Polonia da comienzo la 2 guerra mundial 1945 Se suicida en su búnker el 30 de abril INFOGRAFÍA: JAVIER AGUILERA FERNANDO RUBIO CARLOS AGUILERA