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24 SÁBADO 30 4 2005 ABC Internacional El presidente George W. Bush, durante la inusual rueda de prensa transmitida en directo el jueves desde la sala este de la Casa Blanca AP George W. Bush intenta salvar su impopular privatización de la seguridad social La Casa Blanca mantiene una pseudo- campaña electoral permanente por el retroceso en los sondeos acepta la posibilidad de limitar las prestaciones de aquellos jubilados con rentas más altas para garantizar la solvencia del sistema público de pensiones PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Al cumplirse los primeros cien días de un segundo mandato que no ha empezado bien para el reelecto inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush ha protagonizado una casi desesperada maniobra para salvar su impopular reforma privatizadora de la Seguridad Social, cuestionada por casi dos de cada tres estadounidenses. En busca del elusivo pero necesario respaldo de demócratas y republicanos moderados, el presidente ha planteado por primera vez la posibilidad de primar las pensiones de aquellos jubilados con menos recursos y recortar los pagos a individuos con rentas más altas. Durante una extraordinaria conferencia de prensa a hora de máxima audiencia televisiva, que culmina una especie de campaña electoral constante durante los dos últimos meses, como si Bush no hubiera salido ganador de los comicios de noviembre, el presidente argumentó en contra de sus principios neoliberales que la idea progresiva de limitar las pensiones de los ciudadab El presidente nos con mayores ingresos podría solventar la mayoría de los retos de financiación con que se enfrenta la Seguridad Social Con todo, el presidente mantuvo su calculada ambigüedad de detalles, insistiendo en que el Congreso federal debe llegar a una solución aceptable para todas las partes. De acuerdo con estimaciones oficiales, el actual sistema de pensiones fundado en Estados Unidos tras la Gran Depresión tiene capacidad para satisfacer sus crecientes obligaciones hasta 2041. Entonces, y de no introducirse ningún cambio, las arcas de la Seguridad Social sólo serán capaces de hacer frente a tres cuartos de los beneficios prometidos. En virtud de este notable cambio de discurso, elevándose como muro protector para que los jubilados más humildes no caigan por debajo de la línea de la pobreza, la Administración Bush también aspira a presionar con mayor efectividad a la oposición del Partido Demócrata en el Congreso y los indeci- sos dentro de sus propias filas. Estrategias que ya empiezan a plantearse con vistas a las próximas elecciones legislativas de 2006 y la merma institucional de poder para una Casa Blanca saliente a partir de ese momento. En su rueda de prensa durante la noche del jueves al viernes- -la cuarta en El Pentágono autoriza las fotografías de ataúdes El Pentágono ha autorizado la divulgación de fotografías de los ataúdes que contienen los cadáveres de los soldados norteamericanos muertos en Irak, tras una petición del archivo de la Seguridad Nacional. En esta fotografía, difundida este jueves y de la que no se especifica ni el lugar ni la fecha, aparecen los militares que transportan los ataúdes con los rostros y sus números de identificación previamente ocultados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Callejón sin salida La introducción de un esquema de pensiones que favorezca a los jubilados con menores recursos ha sido velozmente percibida como un reconocimiento tácito del callejón sin salida donde se encontraba el proyecto de privatización parcial de las pensiones de la Seguridad Social, auspiciado por el presidente Bush. Según esta iniciativa acogida con suma reluctancia, a los trabajadores más jóvenes se les permitiría invertir en renta variable una porción de sus aportaciones a las arcas de la Seguridad Social, con posibilidad de obtener mayores intereses y poder ser legada.