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60 VIERNES 29 4 2005 ABC Cultura y espectáculos RAFAEL MONEO Arquitecto Los políticos deberían acostumbrarse a pensar que las obras están por encima de legislaturas Tras las mordaces palabras del subsecretario de Cultura en el Congreso sobre la ejecución de la ampliación del Prado (retrasos, incrementos presupuestarios y paralización incluidos) el Partido Popular pidió la comparecencia urgente de Rafael Moneo. El arquitecto defiende su proyecto TEXTO: NATIVIDAD PULIDO FOTO: CHEMA BARROSO MADRID. -Tanto cambio de calidades por su parte en este proyecto podría entenderse como un capricho. -No usaría la palabra capricho. No todo el aumento del presupuesto se debe a ese afán de mejorar los acabados. El Prado es tan significativo que cualquiera lo dotaría de acabados dignos. Pero las desviaciones también se deben a la insistencia de los constructores de atender sus reivindicaciones y a algunas mejoras que ha pedido el Prado. Cuando se compare en relación con los proyectos del Reina Sofía o el Thyssen, esta obra no será extraordinariamente más costosa que las otras. Estoy seguro de que cuando lo veamos con perspectiva no parecerá un proyecto de coste exagerado. ¿Qué ha pasado en realidad con el ya famoso cedro? -Hay que hacer una excavación en mina muy costosa para poder pasar por debajo. Es un bien cultural valioso, no se puede tocar. Este tipo de contingencias han aparecido muchas veces a lo largo del proyecto y explican un poco la situación en que nos encontramos. -Antonio Hidalgo dijo que los grandes arquitectos son complejos, minuciosos, perfeccionistas y lentos. -Me gustaría serlo. Le agradezco que piense de mí de este modo. Si una obra merece un arquitecto que cumpliese esas condiciones de las que habla Hidalgo, es la del Prado. -Algunos no lo han visto precisamente como un piropo. -No me siento en modo alguno ofendido. Estoy convencido de que tanto la ministra como el señor subsecretario están deseosos de ver la obra avanzar. -Hidalgo habló de estimaciones a la baja de costes intencionadas y celeridad en las obras. -En este interés del constructor por mejorar los precios que tienen contratados, siempre quiere hacernos ver que lo que está haciendo es algo distinto de lo que está en el proyecto. Y el que se está ejecutando es bantante el proyecto contratado. El constructor siempre hace esfuerzos por hacer ver que es muy distinto y, por tanto, vale más. -Perto también se hablaba de celeridad por parte del Gobierno. ¿Se vio presionado en ese sentido? -No. Al Gobierno anterior le hubiera gustado mucho tener terminada esta obra. Pero ha ido lenta por su propia naturaleza y la dificultad que tenía. Nuestro deseo siempre ha sido mantener la calidad de la obra, al margen de usar el Prado como algo que tuviera un valor político o electoral. Los políticos deberían acostumbrarse a pensar que las obras están por encima de las legislaturas y tener la sensación de que están contribuyendo a una obra que pertenece tanto a una administración como a otra. -Uría llegó a hablar de relajación. Estoy seguro de que cuando lo veamos con perspectiva no parecerá un proyecto de coste exagerado -Las obras han ido lentas no tanto por mí, sino porque los constructores han ido buscando que esas reivindicaciones económicas que les parecían justas estuvieran reguladas por un nuevo proyecto. La obra ha podido más deprisa de lo que ha ido, puede estar segura. Esta discusión de dinero con los constructores es en parte responsable de los retrasos. -Al final costará unos 113,7 millones. ¿Es un precio razonable? -Yo creo que sí. ¿No cree que le han utilizado como cabeza de turco? ¿Está dolido? -No. Tengo muy claro que lo importante es que la obra quede bien. No sufro de esos sentimientos de abandono. -Resulta injusto atribuirle a usted toda la culpa de los retrasos. -No se puede hacer al arquitecto el único responsable. Pero asumo la responsabilidad que me corresponde. Ha habido reivindicaciones de la constructora, cambios sugeridos por el Prado, y absorbidos con gusto. Es muy importante oír a quien va a ser el último usuario del proyecto y tratar de darle satisfacción. -Si empezara de nuevo, ¿se embarcaría en el proyecto? -Creo que sí. Por muchas razones. Soy consciente de lo que supone el Prado para los españoles. Villanueva es un edificio que admiro muchísimo y es un problema arquitectónico del mayor interés. Haber tenido la suerte de verme implicado en el proyecto, a pesar de los pesares, es algo de lo que no puedo por menos que sentirme satisfecho. Este Ministerio siempre busca culpables para justificar su incompetencia dice Del Castillo N. P. MADRID. La ex ministra de Cultura Pilar del Castillo fue, sin ser citada en ningún momento, la gran aludida por Antonio Hidalgo en su polémica comparecencia en la Comisión de Cultura del Congreso el pasado miércoles. Buena parte de su batería de descalificaciones fue a parar a la gestión de su equipo en el Ministerio. No en vano, estando ella al frente de Cultura se desarrolló casi todo el proyecto de ampliación del Prado. Ayer, valoraba para ABC las palabras del subsecretario. Este equipo siempre busca culpables para justificar su incompetencia- -advierte- Nosotros trabajamos con enorme diligencia, disposición y profesionalidad durante cuatro años para sacar adelante este proyecto, que es de una gran complejidad y que fue avanzando en esos cuatro años. Lo dejamos cerrado en 61 millones de euros de presupuesto; todas las partidas tenían los avales de las instancias necesarias y había expectativas de que se inaugurase en un año Calvo no tiene credibilidad Ahora- -continúa la ex ministra de Cultura- -nos encontramos con que hay una parálisis casi total de las obras y un caos, así como docenas de millones de incremento en el presupuesto. Esta situación la tiene que explicar, desde luego, la actual ministra. Pero en este Ministerio, cuando se buscan soluciones, la pauta reiterada es siempre culpar a los responsables anteriores. No tiene ninguna credibilidad Por contra, comenta Pilar del Castillo que durante este año de Gobierno socialista lo que ha hecho el Partido Popular es tener una gran comprensión y prudencia, tratando de crear el mejor clima posible En su opinión, es Carmen Calvo la que debe explicar todo lo que ha pasado y no esconder la cabeza bajo el ala. Sin embargo, lo que encontramos es una acusación perpetua Una situación que aprecia Pilar del Castillo no sólo en el asunto de la ampliación del Prado, sino en todos los ámbitos culturales. Ya es hora, concluye, de que todo el esfuerzo hecho en todos estos años culmine con la ampliación lo antes posible.