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56 Sociedad VIERNES 29 4 2005 ABC Ciencia Superautopistas interplanetarias unen los diferentes cuerpos del Sistema Solar NASA El primer mapa de carreteras del Sistema Solar hará posible los viajes espaciales sin consumir combustible Tubos de gravedad funcionarían como Superautopistas interplanetarias b Un grupo de científicos de la Génesis, el primer vehículo de la autopista El 2 de abril de 2004, hace poco más de un año, la nave Génesis comenzó su viaje a casa, después de pasar dos años recogiendo muestras de viento solar, una misión sin precedentes. Sin embargo, y a pesar de su relativa cercanía, Génesis no llegó a la Tierra hasta el 8 de septiembre, es decir, seis meses después. La razón fue que no siguió una línea recta para su regreso, sino que se dejó llevar en una danza orbital, un desvío de más de cinco millones de kilómetros que pasó varias veces junto a nuestro planeta, alejándose y acercándose en varias ocasiones. Pero este curioso circuito no fue un accidente. Génesis estaba siguiendo el invisible trazado de una superautopista interplanetaria Se trata de la misión espacial más eficiente que haya volado nunca dijo Jerrold Marsden, especialista en trayectorias espaciales del Instituto de Tecnología de California. Génesis, en efecto, consumió una ridícula cantidad de combustible en su largo viaje. Los científicos afirman que, antes, las naves espaciales volaban a base de fuerza bruta, como hacen los aviones que cortan el aire con la potencia de sus motores. Ahora, y en el futuro, aprovecharán las corrientes espaciales, como hacen los planeadores aquí, en la Tierra. NASA intenta identificar estas rutas, auténticos tubos gravitatorios formados a partir de los conocidos puntos de Lagrange JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Parece cosa del pasado, aunque el proyecto quede aún lejos en el futuro. Los astrónomos buscan hoy autopistas interplanetarias cómodas y fáciles de recorrer para las naves espaciales de la misma forma en que los marinos de antaño se afanaban en abrir nuevas rutas de navegación por los siete mares. Solo que hoy se intentan unir planetas, no continentes. Aquellos geógrafos estudiaban, para cumplir su propósito, las entonces poco conocidas corrientes oceánicas, a caballo de las cuales galeones y bergantines pudieran recorrer de un extremo a otro el planeta. Estos, sin embargo, escrutan el espacio en busca de corrientes gravitatorias que permitan a un ingenio espacial desplazarse sin apenas consumir combustible. Según la agencia espacial norteamericana, todos los objetos del Sistema Solar están conectados a través de una red de túneles y conductos que los investigadores conocen como IPS (In- terplanetary Superhighway o Superautopistas Interplanetarias) Este antiguo y gigantesco laberinto gravitatorio que rodea el Sol se genera a partir de los llamados puntos de Lagrange de todos los planetas y satélites del Sistema Solar. Diversos grupos intentan, hoy, elaborar un auténtico mapa de rutas espaciales que refleje con claridad la mejor manera de viajar de un lugar a otro dentro de nuestro sistema planetario. Puntos de Lagrange L 3 Sol Centro de masas del sistema Tierra- Sol Sin usar combustible Para cada sistema de tres cuerpos, como puede ser el formado por la Tierra, el Sol y una nave espacial, existen cinco puntos de Lagrange diferentes, lugares especiales en los que sus fuerzas gravitatorias y rotatorias están en equilibrio (ver gráfico) Estos puntos fueron descubiertos por los matemáticos Lagrange y Euler a finales del siglo XVIII. En teoría, una nave podría recorrer el espacio sin apenas utilizar combustible simplemente con deslizarse de un punto de Lagrange a otro, impulsada por las fuerzas gravitatorias. Entre los planetas, o entre los planetas y sus satélites, los tubos gravitatorios pueden cruzarse e interceptarse, dando lugar a una intrincada red que permite pasar de un tubo a otro y L 4 L 1 Tierra L 2 L 5 Infografía ABC desplazarse así por todo el Sistema Solar. El único consumo vendría dado por la necesidad de adecuar trayectoria y velocidad en determinados cruces entre tubos, ya que de otra forma un viajero podría experimentar cambios bruscos de velocidad al pasar de un tubo veloz a otro más lento, según la fuerza gravitatoria que contenga. La gravedad, como se sabe, depende del tamaño de los cuerpos.