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4 Opinión VIERNES 29 4 2005 ABC PUNTOS DE ENCUENTRO V ALIENTE y certero el escenario, sobre el terreno, el que propugna el Círculo de Empresarios Vascos. En un comunicado hecho público ayer, pide al nuevo Ejecutivo autonómico que lidere la búsqueda de espacios de consenso social y promueva la creación de un clima de estabilidad política y de entendimiento entre Vitoria y Madrid. Llamada de atención con un mandato concreto: alcanzar puntos de encuentro, zonas comunes donde las distintas fuerzas políticas logren superar las discrepancias en el marco de la lealtad en interés de los vascos. Desde el respeto al poder político emanado de las urnas y a su resultado inapelable, el Círculo de Empresarios Vascos expresa en voz alta sus deseos de que se despejen las incertidumbres políticas y económicas de una Comunidad que anhela el fin de la violencia y el respeto a los derechos fundamentales. PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil PROPUESTA INACEPTABLE A pasividad del Gobierno, su dependencia aritmética del tripartito catalán, su aceptación de una regresión autonómica absolutamente contraria a la evidencia, su silencio respecto a la utilización torticera del concepto de déficit fiscal territorial y su irresponsabilidad al abrir la reforma estatuaria sin objetivos claros han conducido a un nuevo enfrentamiento institucional de imprevisibles consecuencias. Porque la propuesta de financiación autonómica del Ejecutivo catalán es sencillamente inaceptable para cualquier gobierno que quiera mantener los principios constitucionales de igualdad, solidaridad y unidad de mercado. Cobran ahora todo su sentido las advertencias lanzadas por Felipe González y Alfonso Guerra. Zapatero ya no puede permanecer más tiempo callado, porque el que calla otorga. Y otorgar significa aceptar un régimen confederal, incompatible con la Constitución, pero coherente con las aspiraciones de los nacionalistas, que siempre han pedido una negociación de iguales entre dos soberanías originarias. Nunca han aceptado el Estado de las Autonomías, sino que postulan la libre adhesión entre naciones. En eso coinciden el plan Ibarretxe y la propuesta del Ejecutivo catalán, aunque la mayoría de los componentes de este último les separe radicalmente su actitud ante la violencia. Los nacionalistas catalanes siempre han considerado un agravio el Concierto Vasco. Ahora se apuntan a sus efectos y exigen equipararse en sus resultados en quince años, aunque al hacerlo nieguen la razón de ser de supuestos derechos históricos territoriales. El sistema de financiación prevé una Agencia Tributaria propia y una Comisión Mixta Estado- Generalitat, como órgano bilateral de coordinación cuya presidencia se ejercería por turno rotatorio. Lo primero significa que se rompe la unidad fiscal, con grave riesgo de clientelismo político, descoordinación y fraude. Lo segundo, que las cuentas de Cataluña se desvinculen del devenir económico y financiero de las demás Autonomías y se negocien entre iguales con el Gobierno central. Además, el Estado L Fidel Castro EFE CONDENA Y COLLEJA L Parlamento europeo condenó ayer el súbito cambio de estrategia del Consejo de Ministros de la UE respecto a Cuba, varapalo en toda regla a Miguel Ángel Moratinos, artífice del acercamiento a La Habana. La abstención del Grupo Socialista en la Eurocámara refleja las contradicciones de una izquierda más voluntarista que capaz a la hora de entender que cualquier supuesto gesto de Fidel Castro se mueve en el terreno del mercantilismo político, en el puro tráfico de intereses. Toque de atención a la política exterior del Gobierno español, que recibió al jefe de la diplomacia cubana con un abrazo tan prematuro como efusivo. La Eurocámara pide a Cuba que reconozca el derecho a la libertad de expresión y reunión. Con hechos concretos. E garantizaría la suficiencia financiera de Cataluña, pero no a la inversa, cuando es ésta la que recauda. Y se limita unilateralmente la aplicación de cualquier mecanismo de solidaridad interterritorial que pueda establecer el Estado a mantener la posición de Cataluña en el ranking de renta per cápita. El tripartito pide también negociar una compensación por la deuda histórica provocada por los sistemas anteriores. Una lógica reivindicativa peligrosa que podría llevar un día, por ejemplo, a que el resto de España pida una compensación por el proteccionismo económico de inspiración catalana o que Andalucía exija una indemnización por la contribución de sus inmigrantes, o que Extremadura reclame un pago por su déficit comercial bilateral. Un despropósito y un país ingobernable. Hay motivos económicos, políticos y constitucionales para una radical oposición democrática a esta propuesta, al margen de que se pueda negociar el reparto cuantitativo de la recaudación de las distintas figuras impositivas. Pero siempre en un marco de igualdad entre Comunidades, en un sistema general para todos, fuera de la negociación de un Estatuto concreto, y en el que quede consagrada la soberanía fiscal del Estado. Si además el PSOE fuera capaz de garantizar que no va cambiar de idea, como después de 2001, cuando aceptó un sistema definitivo de financiación que rechazaba la generalización del Concierto, se cerraría por fin un debate estéril que sólo divide a los españoles. Desde el punto de vista económico los números del Estado no cuadran, y el sistema es ineficiente e insolidario, en negociación permanente y con unos costes de gestión muy elevados. Desde el punto de vista político, Cataluña pretende una relación de igual a igual con el Estado, completamente al margen de las otras Comunidades, un Concierto particular que confunde deliberadamente la solidaridad entre las personas con la solidaridad por metro cuadrado, lo que no parece muy socialista. Y es una propuesta anticonstitucional porque choca frontalmente con el Estado de las Autonomías y se enmarca no ya en una visión federal, sino confederal de España. CENSO E INMIGRACIÓN EGÚN los datos del INE, el número de inmigrantes empadronados crece a un ritmo tan acelerado que nos sitúa ya entre los países europeos con mayor tasa de población extranjera. La estadística refleja una población total de 43.970.000 habitantes, de los cuales 3.690.000 vienen de fuera de nuestras fronteras. En 2004, la población aumentó en 770.000 personas, gracias al alta censal de 650.000 inmigrantes, una cifra que casi duplica la producida en 2003. En términos relativos, la inmigración supone el 8,4 por ciento de la población en España, al nivel de los países de nuestro entorno más próximo. La circunstancia de que España se sitúe entre los países con mayor tasa inmigratoria es toda una advertencia para que el Gobierno aprenda en cabeza ajena. Durante mucho tiempo, las difíciles experiencias de otros países con la integración de sus flujos migratorios (Francia y Alemania, por ejemplo) eran una referencia de lo que España debía evitar. Hay aspectos claramente positivos en la entrada de inmigrantes, como la estabilidad de la fuerza laboral para la economía española y el sostenimien- MÁS INFLACIÓN A inflación subió en abril una décima hasta situar la tasa interanual en el 3,5 por ciento, lo que significa que los precios siguen su lenta pero inexorable escalada, alejándose mes a mes de los optimistas objetivos del Gobierno. La previsión de inflación adelantada ayer, y que habrá de confirmarse oficialmente a mediados de mayo, refleja con toda su crudeza un escenario inamovible, en el que las aspiraciones del Ejecutivo se desbaratan a medida que pasan las hojas del calendario. Estamos levemente peor que en marzo, lluvia fina que termina calando los huesos de una economía que presenta síntomas de agotamiento. S L to demográfico del país (si bien es previsible que el ritmo de natalidad de la segunda y de las sucesivas generaciones de inmigrantes se ajuste al de la población nacional) Sin embargo, la formulación repetitiva de estas bondades de la inmigración, que son las que deberían obligar al Estado a reforzar la legalidad de la entrada y residencia, no disipa por sí sola los problemas de adaptación que ya se están produciendo. En efecto, se trata de una población que contribuye al desarrollo económico, pero también absorbe muchos recursos públicos en materia de sanidad, educación, vivienda y ayuda social, asumibles hoy con dificultades, pero que podrían plantear un gravísimo problema cuando los vientos de la economía soplen de cara. La inmigración es un asunto de Estado, que afecta a la economía, a la cohesión social, a la seguridad ciudadana y al futuro del país. Sustituir este análisis por teorías filantrópicas es un grave error. En España, la inmigración merece una respuesta política conjunta del Gobierno y la oposición, con la lección europea bien aprendida.