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ABC JUEVES 28 4 2005 Nacional 13 Zaplana pidió la palabra en medio de la bronca para exigir a Marín que no amedrente a los diputados del PP DANIEL G. LÓPEZ Manuel Marín y el PP mantuvieron un sonoro enfrentamiento en la sesión de control, con dos llamadas al orden a Federico Trillo y la amenaza de suspender el Pleno MANUEL MARÍN No me costaría ningún trabajo demostrar cómo se impide que se puedan desarrollar normalmente las sesiones de esta Cámara. No lo voy a hacer porque me aburre solemnemente esta situación EDUARDO ZAPLANA Le pido, señor presidente, que dirija los debates con observancia del Reglamento y que no amedrente a los diputados de mi grupo FEDERICO TRILLO Me han sorprendido sus llamadas al orden, pues la risa, hasta la fecha, no había sido considerada concepto ofensivo. Me permito devolverle el consejo: practique más el humor y menos la irritación La carta de Trillo a su sucesor: La risa floja... Señor Presidente y estimado amigo. Tengo para mí que ha debido ser muy ingrato para su Presidencia llamar tan severamente al orden, dos veces consecutivas, a un antecesor en la Presidencia de la Cámara. Por respeto a su autoridad he acatado su decisión en el Pleno, ante el que he intentado sencillamente aclarar, como hago ahora, que la actitud reprendida sólo podía ser la risa floja- -no estridente, pero si imparable- -provocada, no sé si de propio intento, por la Vicepresidenta Sra. Fernández de la Vega en sus loas al Presidente Zapatero, en un logrado esfuerzo por no contestar a la pregunta del Portavoz de mi Grupo Eduardo Zaplana (al que agradezco su amparo) Me sorprendió la llamada al orden, pues la risa, hasta la fecha, no había sido considerada concepto ofensivo o actitud indecorosa. Pero aún me ha sorprendido más la reprensión pública con la que luego me ha exhortado a la ejemplaridad. Puestos a ejemplificar, bien podía tomar nota de la Presidencia de la VI Legislatura, en la que me correspondió el honor de dirigir los debates, también sin mayoría absoluta, y en la que no tuve nunca un incidente comparable a los que tan frecuentemente merecen como hoy su acaloramiento. Me permito, por ello, devolverle el consejo entre colegas. Practique más el humor y menos la irritación. Puede que así le vaya tan bien como a mí me fue en esta Casa; se lo deseo sinceramente, entre otras cosas, porque reírse no merecerá más llamadas al orden y, además, serena mucho Bronca con amenaza de cierre en el Congreso TEXTO: JOSÉ LUIS LORENTE MADRID. Segunda semana consecutiva en que el PP lleva la lucha antiterrorista al Congreso y nueva bronca parlamentaria durante la sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja. La verdad es que la de ayer no fue una bronca cualquiera, ni siquiera la habitual entre el grupo mayoritario y el primero de la oposición. Tuvo más calado, porque no se recuerda en las últimas legislaturas que el presidente de la Cámara amenazase con suspender la sesión. Eso fue lo que hizo ayer Manuel Marín, tras perder los nervios y confesar que le aburre la situación que se vive en el Parlamento. Todo comenzó cuando la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, realizaba un panegírico sobre Zapatero en respuesta a una pregunta del portavoz del PP, Eduardo Zaplana, sobre el bajón de 18 puntos en la popularidad del jefe del Ejecutivo, según el CIS. De la Vega sacó a relucir otras encuestas que señalan que Zapatero es el más eficaz, el más honesto, el más sincero, el más flexible, con más autoridad y hasta diré... el más simpático Los diputados del PP respondieron con sonoras carcajadas. En ese momento, Marín llamó al orden dos veces consecutivas a Federico Trillo, uno de los muchos diputados del PP que se rieron. Aunque intentó pedir la palabra para defenderse, Trillo fue severamente reprendido por Marín: Usted debería dar ejemplo- -le gritó a su antecesor- ¡Respete a este presidente! Pare- ce mentira la situación que se está generando en el hemiciclo. Si esto continúa así suspenderé la sesión Zaplana pidió la palabra para acusar a Marín de amendrentar a los diputados del PP. No me costaría ningún trabajo- -replicó el presidente de la Cámara- -demostrar cómo se impide que se puedan desarrollar normalmente las sesiones de esta Cámara. No lo voy a hacer porque me aburre solemnemente desde un punto de vista personal, intelectual y político estar en esta situación Por su parte, Trillo respondió horas después a Marín con una carta en la que le aconseja que practique más el humor y menos la irritación