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ABC JUEVES 28 4 2005 11 El PP pide cuentas al Gobierno sobre la existencia de contactos entre el PSE y la ilegalizada Batasuna en un caserío Uno de los procesados por los atentados del 11- S confesó que Abu Dahdah reclutaba muyahidines Detienen a 23 inmigrantes con papeles falsos para el padrón La Policía local de Valencia detuvo ayer a 23 personas durante un control de documentación en las oficinas del Padrón Municipal por presentar documentos presuntamente falsificados Entre los 23 detenidos hay diecisiete inmigrantes paquistaníes, dos de ellos menores, cuatro indios y un rumano, según fuentes policiales. Los detenidos portaban documentos oficiales de distintas administraciones, tanto estatales como autonómicas, con claros síntomas de falsificación Los agentes realizaron el control alertados por las irregularidades detectadas en la documentación presentada por quienes acudieron a empadronarse en días anteriores es que los inmigrantes se están asentando en aquellos lugares donde hay trabajo Alcaide anunció que el INE estudia elaborar una estadística específica sobre inmigración. Diferenció entre dos tipos de extranjeros: por un lado, los procedentes de la UE, personas de más edad, que vienen con su pensión a vivir de una forma más agradable, o europeos que se asientan para montar un negocio por otro, los que vienen básicamente en busca de trabajo, de Marruecos, América Latina y Europa del Este Esta tipología hace que existan comportamientos distintos y que la presión ejercida por estos colectivos sea diferente, ni mejor ni peor Un grupo de paquistaníes aguarda en Hendaya la mínima oportunidad para cruzar la frontera y entrar en España LUSA Cientos de paquistaníes intentan burlar la barrera policial y cruzar por Hendaya la frontera franco- española para poder regularizar su situación en España. Es nuestra última oportunidad para tener papeles que nos permitan vivir en Europa afirma uno de ellos Pasar o morir TEXTO: ÍÑIGO URRUTIA En situación irregular En el contexto del proceso de normalización- -o como le gusta ahora decir a Caldera, de reflote de la economía sumergida el padrón ha vuelto a poner sobre el tapete una realidad evidente: cuando el 7 de mayo (si no hay nueva rectificación del Gobierno) se dé por concluido el plazo para regularizar a los inmigrantes, más de 500.000 se quedarán sin papeles. La presidenta del INE no es partidaria de estas cuentas de la lechera pues el cruce de datos del padrón con el número de residentes legales no es muy fiable, pero son las mismas cuentas que hacía el PSOE cuando estaba en la oposición. Un mapa riguroso de la inmigración en España se hace más urgente que nunca para saber qué realidad vivimos. Por su parte, la secretaria ejecutiva de Política Social y Bienestar del PP, Ana Pastor, señaló a ABC que el Gobierno utiliza el padrón para generar más confusión con la inmigración en España. Los únicos datos reales son los de los extranjeros atendidos en los diferentes servicios públicos de los Ayuntamientos y Comunidades, que están sometidos a una gran presión HENDAYA. Pasar o morir. Es la última oportunidad de regularizar nuestra situación en Europa y lo vamos a intentar todas las veces que haga falta cuenta Shabbir, de 27 años, un paquistaní que entró ilegalmente en Francia hace cuatro años y que quiere llegar a Barcelona, donde compraría un contrato de trabajo y se buscaría la vida para sortear el requisito del empadronamiento por omisión. Como él, cientos de paquistaníes, la mayoría de la región de Punjab, deambulan desde el pasado fin de semana por las inmediaciones de los pasos fronterizos de Hendaya decididos a entrar en España. Una discreta presencia policial junto a la terminal del Topo (cercanías) y la estación ferroviaria de la SNCF en Hendaya delata una tensa quietud. Los paquistaníes van y vienen, nadie les molesta, y aguardan una mínima oportunidad para el billete a San Sebastián. Otros intentan cruzar la frontera a pie, pero la presencia de la Policía Nacional les disuade. Hace algunos días, unos pagaron cien euros por el trayecto en taxi, pero la Policía dio un toque de atención a los taxistas. Si durante el fin de semana pasado fueron expulsados 230 inmigrantes detenidos en la capital guipuzcoana, el contingente es mucho más elevado. Algunas fuentes lo cifran en 2.000 personas. Alexis Waquar, un comercial pa- quistaní que vive en Hendaya desde hace 19 años, traduce a sus compatriotas y asegura que en la última semana habrán venido a esta zona 3.000 o 4.000 paquistaníes y más de mil han conseguido pasar la frontera Wakar revive ahora un episodio similar al que él vivió en 1987, cuando viajó de Islamabad a Amsterdam con un visado de doce días, suficiente para llegar a París, donde regularizó su situación. Vive en Hendaya y trata de ayudar a sus compatriotas: Son gente pobre, honrada y que quiere trabajar en España para regularizar su situación. Trabajo tienen en París, pero es negro y la vida es muy cara Los que ahora están en Hendaya llegaron en TGV desde París, donde viven en la clandestinidad. Esta situación explicaría una cierta laxitud de la Policía gala en la frontera. Ellos tienen que hacer su trabajo, pero en el fondo piensan que si pasamos a España, menos problemas para ellos. ¿Por qué no nos expulsan? Les costaría una fortuna pagarnos los billetes de avión a Islamabad, porque somos muchos miles En Hendaya su presencia es notoria porque se mueven en grupos, con la bolsa a cuestas y visten ropas oscuras. Lejos de la imagen de unos desarrapados, sorprende su atildamiento y aseo cuando llevan siete noches a la intemperie. Ninguna organización ni institución les ha prestado ayuda. Tenemos dinero para pagar una pensión, pero no nos admiten porque no tenemos pasaporte. Pernoctamos en cualquier sitio, hacemos las abluciones en la playa y comemos bocadillos relata Izahar Mohamed, de 34 años, al que la Policía ha expulsado cuatro veces en los últimos días. Contrato a 3.000 euros Los inmigrantes llevan dinero. 3.000 euros para comprar un contrato de trabajo y otros 1.500 para pagar la seguridad social dice Asghir Bishar, de 20 años, que trabajó hace años en un restaurante de Barcelona. Todos quieren llegar a Valencia, Madrid, Barcelona o Logroño, donde tienen contactos que les ayudarán en los trámites del empadronamiento y, en algunos casos, documentos que acreditan que trabajaron en España, como Shabbir, que lo hizo en invernaderos de Almería, y que no lleva la cuenta de las intentonas que ha hecho para sortear el dispositivo policial. Pretenden comprar un contrato de trabajo y sortear de alguna forma el requisito de empadronamiento