Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 MIÉRCOLES 27 4 2005 ABC Economía Los accionistas de CLH aceptan el relevo en la presidencia de Boyer por López de Silanes Repsol YPF ha buscado un candidato de consenso ante el rechazo a la propuesta de Ramón Blanco ya trabajó durante 20 años en Campsa, vivió el nacimiento de la actual CLH y cuenta con la confianza del máximo responsable de Repsol YPF JAVIER GONZÁLEZ NAVARRO MADRID. El relevo en la presidencia de CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos) la antigua Campsa, da para escribir muchas páginas, por sus sorpresas y por sus derivadas y connotaciones, tanto empresariales como políticas. La película tiene sus ganadores, Brufau y López de Silanes, y sus perdedores, Boyer y Blanco. Este periódico ya adelantó a finales del pasado mes de octubre que la salida de Alfonso Cortina de la presidencia de Repsol YPF unos días antes podría arrastrar a Miguel Boyer en CLH. Hay que recordar que el ex ministro socialista accedió a la presidencia de esa compañía en 1999, a propuesta de Repsol YPF y, más concretamente, de su amigo personal Alfonso Cortina. Además, en los últimos tiempos se había relacionado con la fundación Faes que preside José María Aznar. Y es que el relevo en la presidencia de Repsol YPF, operación impulsada por La Caixa, primer accionista de la petrolera, coincidía con los intereses del Gobierno y, más concretamente, de su vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, que había cuestionado públicamente la capacidad profesional de algunos presidentes de empresas privatizadas por los gobiernos del PP. b El nuevo presidente Antonio Brufau, reestructuró el grupo a mediados de enero pasado. En el nuevo equipo directivo ya no estaba Ramón Blanco, hasta entonces consejero delegado de la petrolera y delfín de Alfonso Cortina. Brufau buscó como salida profesional para Blanco la presidencia de CLH, propuesta que se hizo pública. Oposición de los accionistas Sin embargo, varios de los principales accionistas de la Compañía Logística de Hidrocarburos se opusieron al relevo de Miguel Boyer por Ramón Blanco. Los argumentos fueron varios, como que se habían enterado por la prensa de la propuesta de Repsol YPF; que no veían necesario un cambio de presidente por la buena gestión de Boyer; que el relevo provocaría un fuerte impacto en la dirección de la compañía ya que también saldría de la misma el consejero delegado, Eduardo Llorens; que la marcha de Boyer y de Llorens tendría un elevado coste para la empresa (su beneficio en 2004 fue de 103 millones) por las indemnizaciones; y que Blanco ganaba en Repsol YPF más de 2 millones de euros mientras que Boyer y Llorens sumaban los dos 1,5 millones. Además, los estatutos de CLH prevén que un asunto como el cambio de presidente requiere el voto del 65 de los accionistas y Repsol YPF, tras las medidas liberalizadoras del PP, vio reducida su participación al máximo permitido del 25 Fuentes del sector manifestaron a este periódico que algunos de los nuevos accionistas extranje- José Luis López de Silanes Miguel Boyer La Caixa firmaron un nuevo pacto de accionistas en el grupo gasista que incluía la sustitución de Silanes por Enrique Locutura. El ex consejero delegado de Gas Natural pasó a ocupar la Dirección General de Electricidad de esta compañía. Miguel Boyer recibió el segundo aviso cuando el presidente de Repsol YPF, Accionistas de CLH Repsol YPF 25 Enbridge 25 Cepsa 14,15 Otros 0,85 BP 5 China Aviation 5 Disa 10 %O man Oil 10 Galp 5 Infografía ABC El consejo de CLH también aprobó por unanimidad ratificar al consejero delegado, Eduardo Llorens Efecto dominó La salida de Cortina de Repsol YPF ha terminado por provocar el relevo de Boyer en CLH por un efecto dominó Así, el Gobierno consigue, sin mover apenas un dedo, que otra persona próxima al PP deje la presidencia de otra empresa. Y de rebote, el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, logra recolocar a un hombre de su confianza, José Luis López de Silanes, cuya imagen salió muy dañada tras la opa de Gas Natural a Iberdrola. En aquella operación se dio la paradoja de que López de Silanes, consejero delegado de Gas Natural a propuesta de Repsol YPF, votó a favor de la opa aunque la petrolera había dado instrucciones a sus consejeros en el grupo gasista de que se opusieran a la operación. Este hecho provocó la reprobación de López de Silanes por Repsol YPF y abrió una crisis en las relaciones entre la petrolera y La Caixa, principales accionistas de Gas Natural. Semanas más tarde, Repsol YPF y Ebro Puleva estudia hoy cambios organizativos que pueden afectar a su presidente Fernández Norniella A. LASO D LOM MADRID. La comisión de retribuciones y nombramientos de Ebro Puleva y el consejo de administración de la compañía alimentaria estudiarán antes de la junta de accionistas que se celebrará hoy el nuevo organigrama de la sociedad, así como las funciones de sus principales ejecutivos. Por ello, según las fuentes consultadas, es posible también que se abra un debate sobre la presidencia del grupo, que desde abril de 2000 ocupa José Manuel Fernández Norniella. Si el presidente anuncia su salida, el candidato más firme para sucederle es el actual vicepresidente y consejero delegado del grupo Antonio Hernández Calleja. Además de una reducción del consejo a 15 miembros ya pactada, el debate se centrará en diseñar un nuevo esquema organizativo del grupo, dado el fuerte crecimiento experimentado por la sociedad en los últimos años, sobre todo tras las compras de la norteamericana Riviera Foods por 320 millones de euros y la francesa Panzani por 639 millones. Éstas y otras adquisiciones han convertido en la actualidad a Ebro Puleva en uno de los mayores grupos alimentarios europeos y, por supuesto, es el mayor a escala nacional. Los principales accionistas de Ebro son la familia Hernández Barrera con un 12 del capital, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con un 7,8 que tiene en litigio con KIO un pleito que le puede costar más de 300 millones al erario público, la empresa pública Alycesa con otro 2 y distintas cajas de ahorros como Caja Duero, Caja España y Caja Asturias con porcentajes del entorno al 5 cada una. La gestión de Fernández Norniella, que fue secretario de Estado de Comercio y Turismo en la primera legislatura del PP, ha convertido a la compañía en una multinacional española centrada sobre todo en el azúcar, el arroz y la leche. Fernández Norniella consiguió evitar que la azucarera Ebro cayera en manos de la francesa Generale Sucriere. Posteriormente la fusionó con la láctea Puleva y luego incorporó a su accionariado a la familia Hernández Barrera, propietarios de la arrocera Herba. Las acciones de la compañía han experimentado también fuertes revalorizaciones en los últimos tiempos.