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18 Nacional EL TERRORISMO ISLAMISTA JUICIO A LA CÉLULA ESPAÑOLA DE AL QAIDA MIÉRCOLES 27 4 2005 ABC La prensa de EE. UU. contempla la vista como un examen a la firmeza europea b Los grandes diarios estadouni- Abu Dahdah dice no conocer a Bin Laden pero justifica la yihad en legítima defensa El presunto jefe de la célula asegura que no sabe qué es Al Qaida en cuyo domicilio se encontró un teléfono móvil similar al que estaba dentro de la mochila del 11- M que no explotó, niega que ese aparato fuera suyo NATI VILLLANUEVA MADRID. Ni era seguidor de Bin Laden ni conocía nada de él. El presunto jefe de la célula española de Al Qaida, Abu Dahdah, quien se enfrenta a más de 62.500 años de cárcel por su supuesta vinculación con los atentados del 11- S en Nueva York, negó ayer su relación con esta red terrorista mundial al igual que el día anterior lo había hecho con Soldados de Alá, el grupo que, según el fiscal, fundó en torno a la mezquita de Abu Baker, en Cuatro Caminos, y que calificó de invento Imad Eddin Barakat Yarkas se sometió a su segunda jornada de interrogatorios con la misma firmeza y facilidad de palabra que exteriorizó el lunes y trató de desmontar las acusaciones que pesan sobre él insistiendo en su inocencia a través de dos ideas fundamentales: la primera, que él no tiene la culpa de tener tantos amigos y si los tiene, es por su profesión de comerciante; la segunda, reiterativa: España está criminalizando las costumbres islamistas. Ante una audiencia pública cada vez más exigua- -también en el número de observadores internacionales- Abu Dahdah aseguró que él entiende la yihad (guerra santa) como defensa. ¿Se refiere usted al uso de la fuerza en legítima defensa? le preguntó el presidente del tribunal, Javier Gómez b Najib Saib, denses contrastan el uso de la fuerza militar y las medidas extrajudiciales de Bush con la actitud europea frente al terror PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. No es un proceso, es un examen. Este es el punto de vista compartido por varios de los grandes periódicos de Estados Unidos a la hora de informar sobre el macrojuicio iniciado la semana pasada en la madrileña Casa de Campo contra 24 presuntos miembros de Al Qaida, incluidos tres individuos relacionados con los atentados del 11- S. Tras la publicación de crónicas especiales durante la semana pasada, el seguimiento ha mermado y se realiza con ayuda de la agencia Associated Press. El Wall Street Journal ha presentado este notorio proceso como el mayor test sobre los intentos de Europa de perseguir el terrorismo en los tribunales en lugar de luchar con los métodos militares utilizados por Estados Unidos Según la crónica del influyente diario conservador, frente a las soluciones extrajudiciales adoptadas por la Administración Bush, una victoria judicial en el caso de Madrid ayudaría a vindicar la aproximación europea que ha sufrido varios reveses Entre estos contratiempos se cita el doble fracaso de la Fiscalía alemana a la hora de procesar a miembros de la célula de Hamburgo, la puesta dos veces en libertad de un presunto cabecilla de Al Qaida en Gran Bretaña por falta de evidencias al igual que la absolución este mes de ocho acusados y la incapacidad en Holanda para condenar a otro sospecho acusado de intentar atacar el Parlamento y reactores nucleares. De acuerdo a este balance de frustrantes resultados judiciales en Europa, coreado por el Washington Post solamente Francia ha logrado meter en la cárcel a seis miembros de Al Qaida. El Christian Science Monitor también ha asumido estos planteamientos al destacar que el proceso de la Casa de Campo puede sentar precedentes sobre futuros enjuiciamientos de los sospechosos del 11- M El New York Times ha destacado especialmente las conexiones de tres de los acusados con los atentados del 11- S y los posibles vínculos de estos procesados con la matanza del 11- M. El diario recuerda que las autoridades españolas empezaron a seguir la pista de esta célula de Al Qaida en 1995 pero pensaron que se trataba de un grupo de apoyo que no representaba una amenaza. El interrogatorio a Abu Dahdah concluyó ayer después de dos días Bermúdez. Eso es respondió el procesado. Sin embargo, y por si la anterior respuesta pudiera interpretarse como una justificación de los atentados, el procesado condenaría minutos después, y a instancias de su letrado, cualquier acto criminal. EFE Condeno el terrorismo No se puede aplicar la yihad -dijo- -a ninguna forma de terrorismo. El Islam prohíbe matar mujeres, niños, hombres indefensos, derribar casas... Yo apoyo moralmente a los pueblos masacrados, pero condeno el terrorismo tajantemente, tanto los atentados del 11 de septiembre, como los del 11 de marzo, y también los de ETA El pre- El principal acusado en el juicio dice que sigue el Corán, aunque es consciente de que aquí hay otras leyes sunto líder de la célula española se describió como un musulmán practicante que sigue estrictamente el Corán, aunque añadió que es consciente de que está en España, y aquí hay otras leyes y otra forma de ser. Hago lo que puedo dijo. Con una habilidad pasmosa, el procesado pasó de puntillas sobre su relación con todos y cada uno de los procesados- -aseguró que a dos de ellos, Sid Ahmed Boudjella y Abdelalaziz Benyaich, no les había visto en su vida- e insistió en que todos están unidos por tratos comerciales o porque coinciden en la oración de los viernes. Un teléfono móvil como el del 11- M Abu Dahdah negó que haya realizado labores de proselitismo intentando convertir a españoles al islam o radicalizando las posturas de los ya practicantes, e insistió en que nunca ha enviado a jóvenes a campos de entrenamiento ni ha contribuido a la financiación de actividades terroristas de Al Qaida, una red de cuya existencia tuvo conocimiento cuando entré en la cárcel no antes. También declaró ayer el acusado Najib Chaib Mohamed, quien supuestamente colaboró en las labores de proselitismo y se reunió con un correo de Al Qaida en el Reino Unido. En su domicilio se encontraron notas con indicaciones para hacer bombas y un teléfono móvil con dos orificios en la parte superior igual que los utilizados en el atentado de Bali y que aquel conectado a la bomba que no explotó en los trenes de Cercanías de Madrid.