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ABC MIÉRCOLES 27 4 2005 Nacional EL DEBATE TERRITORIAL LAS REFORMAS ESTATUTARIAS 17 Zapatero frena la vía valenciana para dar prioridad a la reforma de Maragall Los socialistas provocan la ruptura con Camps con exigencias inasumibles ritmo del debate a Maragall obliga al PP a replegarse. Zapatero cree que después del rechazo al Plan Ibarretxe Cataluña suavizará su propuesta M. GASPARET VALENCIA. Francisco Camps y el líder de los socialistas valencianos, Joan Ignasi Pla, ratificaron ayer la ruptura, prácticamente definitiva, del preacuerdo alcanzado en torno a lo que iba a ser la vía valenciana de los Estatutos de autonomía, mediante un cruce de acusaciones y declaraciones subidas de tono a propósito de la valentía y el grado de vasallaje de cada cual respecto a sus direcciones nacionales. Camps y Pla se acusan mutuamente de haber roto la reforma del Estatuto pese a que, hace apenas cuatro días, las cúpulas regionales de ambos partidos celebraban la irrenunciabilidad de un acuerdo para el que incluso había fecha prevista de aprobación en las Cortes autonómicas: el 25 de abril, según un primer calendario- exprés que topó con el escollo insalvable de los plazos parlamentarios y la negativa del PSPV, y el 12 de mayo según una última propuesta del PP que los socialistas no descartaron en absoluto (fue llevada a la Cámara y se abstuvieron) Sin embargo, en los últimos días, un cambio de estrategia de Ferraz, y su réplica exacta en Génova, impelieron un posicionamiento de inflexibilidad en ambas organizaciones que ha concluido con la certeza de que no habrá vía valenciana b La cesión del Vía valenciana Apuesta personal de Camps, avalada por Rajoy, y aceptada en principio por Zapatero y Pla. Se trataba de marcar el tono y ritmo del debate estatutario con una reforma ambiciosa pero centrada. Cambio de estrategia. A Zapatero le venía bien para anticipar un debate suavizado de las aspiraciones maximalistas del Estatuto catalán. El rechazo electoral al plan Ibarretxe y la salida de CiU de las negociaciones le hacen confiar en una proposición ajustada de Maragall. Ordena romper el prepacto entre PP y PSPV. nes a las autonomías del 151, cooficialidad del valenciano, remisión a la ley electoral del listón mínimo para obtener representación parlamentaria (actualmente situado en el 5 y un acuerdo básico para que el TSJ fuera el órgano jurisdiccional en que culmina la organización en el ámbito territorial de la Comunidad entre otros acuerdos. Este último punto levantó ampollas en algunas voces de las direcciones nacionales de los dos partidos mayoritarios, renuentes a admitir formulaciones que pudieran propiciar cambios de leyes orgánicas: ordenación de la justicia, financiación autonómica y seguridad. Con todo, una redacción contenida y sosegada podía permitir un encuentro entre ambos partidos para iniciar la segunda transición con una propuesta centrada PP y PSOE cedían y flexibilizaban al máximo sus postulados en aras de un consenso previo, ratificado en las Cortes Valencianas el 21 de noviembre, donde todos los grupos, incluido Esquerra Unida, apoyaron el borrador. Francisco Camps ABC ELENA CARRERAS más, cuando llega la hora de negociar el punto clave para todas las formaciones catalanas: el nuevo modelo de financiación. Mañana, los consejeros de Economía, Antoni Castells (PSC) Comercio, Josep Huguet (ERC) y Relaciones Institucionales, Joan Saura (ICV) presentarán la propuesta del Gobierno tripartito. Una propuesta de mínimos, según los integrantes del Gobierno, porque es un punto de partida para negociar con CiU y el PP, aunque otras fuentes señalan las enormes dificultades de conciliar los objetivos de Esquerra con lo asumible por el PSC y, en último término, el PSOE, que han obligado a una formulación tan difusa que el IEA tiene auténticas dificultades para convertirla en un articulado jurídico. Joan Ignasi Pla ABC Una apuesta personal Agencia tributaria catalana En todo caso, el punto de partida es la creación de una Agencia Tributaria catalana consorciada con la española- -aunque queda por definir el nivel de coordinación, parece descartada la independencia absoluta que reclamaba ERC para asimilarse al modelo de concierto vasco- -que recaude todos los impuestos en Cataluña; ampliar sustancialmente la capacidad normativa de la Generalitat en materia tributaria; establecer el coste de los servicios del Estado, lo que debe servir de criterio para fijar el porcentaje de los impuestos recaudados que corresponderá a cada administración; y la fijación de una cuota de solidaridad interterritorial basada en un sistema reglado y transparente. Una propuesta a la que CiU difícilmente podrá decir que no, según el conseller Castells, aunque lo cierto es que los nacionalistas han hecho del sistema de concierto su bandera y difícilmente aceptarán como sucendáneo una agencia tributaria sometida a la estatal y generalizable a las 17 autonomías de régimen común. La vía valenciana era una apuesta personal de Camps, de la que participaba Pla, que contó hasta hace nada con el aval tanto de Mariano Rajoy como de Zapatero. Ante el riesgo que suponía un debate estatutario marcado por el órdago secesionista del Plan Ibarretxe y la avidez de los nacionalistas catalanes, la Comunidad Valen- ciana se comprometía a abrir el debate con una propuesta de reforma ambiciosa desde un punto de vista competencial, pero muy centrada y totalmente ajustada a la lealtad constitucional Rajoy y Camps lograban una guía a imitar para los territorios gobernados por el PP, así como un argumentario aceptable por los dos partidos mayoritarios. Camps y Pla lograban introducir fórmulas tamizadas similares a las que, probablemente en mayo, presentaría Cataluña. La vía valenciana contemplaba disolución anticipada, carta de derechos (al agua a la sostenibilidad... asunción de nacionalidad histórica en igualdad de condicio- Giro de 180 grados No obstante, el jueves de la semana pasada operó un giro de 180 grados y la concreción del borrador se interrumpía, primero desde Ferraz por orden expresa de Zapatero, y segundo desde la calle Génova, por orden de Rajoy. El presidente del Gobierno entendía que, ratificado en las elecciones vascas el rechazo de la sociedad a planteamientos rupturistas como el plan Ibarretxe, y autoexcluida CiU de las negociaciones estatutarias en Cataluña, no cabía temer que Pasqual Maragall y sus socios del tripartito excedieran lo razonable Así las cosas, ¿por qué ceder a Rajoy y Camps el establecimiento del ritmo y pautas del debate? El PSPV se cerró en banda condicionando el pacto a la aprobación de una agencia tributaria propia un extremo que, en toda su significación, no quieren ni Zapatero ni Solbes por cuanto abriría la puerta a la reclamación de cupos fiscales. El debate orgánico en el PP y la agencia tributaria irrumpen en el pacto El calor del debate orgánico en el seno del PP valenciano y nacional ha servido como coartada a los socialistas para derivar cualquier responsabilidad en la ruptura del pacto. Camps, con el aval de Rajoy, había hecho una apuesta arrojada para que fuera el PP quien marcara los tiempos y el tono del debate estatutario. El repliegue estratégico del PP, que no puede aceptar la condición de la agencia tributaria ni el TSJCV como instancia última, ha sido interpretado (vendido) desde el zaplanismo como una desautorización a Camps. Anoche, el presidente valenciano trató de cerrar su prepacto con Pla introduciendo una transitoria que posibilitara la adopción de cuantas modificaciones en la legislación nacional afecten en el futuro a los niveles competenciales de las Comunidades. Joan Ignasi Pla se ha negado a aceptar esta posibilidad.