Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 27 4 2005 Opinión 5 ESCENAS POLÍTICAS EL EMPECINADO E este Zapatero de nuestros pecados se puede decir lo mismo que de aquel personaje del cuento, que era un general tan valiente, tan valiente, que no se rendía ni ante la evidencia. No se comprende el invencible empecinamiento de Zapatero en negar la identidad entre Batasuna y la EHAK o Partido Comunista de las Tierras Vascas. Ni siquiera los gritos de triunfo de Arnaldo Otegui manifestando que la ilegalización de Batasuna ha sido derrotada, y la petición de las tres gracias representantes de la EHAK al lendakari para que éste se comprometa a trabajar en favor del levantamiento de la ilegalización, le parecen a Zapatero indicios lo bastante elocuentes, por más que se sumen a los muchos que él, mejor que nadie, conoce. JAIME La petición de EHAK CAMPMANY tiene bemoles, porque se hace en vísperas del debate de investidura, y los votos comunistas- batasunos- etarras son decisivos para la elección de Ibarreche (29+ 9) O Ibarreche deja claro que él está a favor de Batasuna, o peligra el sentido del voto de los nueve representantes de ETA. No es que esos votos sean precisamente una condecoración democrática. En un político verdaderamente demócrata, serían votos indeseables, rechazables y rechazados. Aceptar esos votos y aprovecharse de ellos para ocupar la presidencia del Gobierno vasco supone no sólo el suicidio para la democracia, sino la inmersión total en la indecencia política. Si esos nueve votos etarras se cuentan y sirven para elegir de nuevo lendakari a Juan José Ibarreche, se verá aún más claramente que ahora, si tal mayor claridad fuese posible, el incomprensible empecinamiento de Zapatero. Si no ve que EHAK es Batasuna y por lo tanto ETA, es que está ciego. Y si lo ve y sigue en sus trece, es un perseverante en el error. Y seguramente es un perseverante adrede, un perseverante voluntario, con premeditación, alevosía y todas las circunstancias agravantes. Porque la única explicación que ofrece la lógica a la perseverancia de Zapatero en el error es que la legalidad del PCTV sea la condición sine qua non de un pacto con la banda etarra. Un pacto, más o menos directo o al través de intermediarios, como precio para una tregua, para el comienzo de una negociación o para sabe Dios qué. Por de pronto, y para reforzar esa supuesta negociación, los etarras han empezado por robar cuatro toneladas de explosivo. Ya se sabe que esa gente prefiere negociar con la pistola encima de la mesa, que en este caso es metáfora para aludir al explosivo guardado en su santabárbara francesa. Las tres gracias (mejor diríamos las tres parcas que han ido a visitar al lendakari en funciones le han planteado en realidad un dilema: o te inclinas pública y descaradamente a favor de Batasuna y ETA, o no tienes nuestros votos, porque son los votos de ellos. Así de sencillo y así de terrible. ETA ha conseguido meter nueve delegados en el Parlamento vasco. Y este hecho alarmante encuentra al divino Zapatero iluminado de talante y sonriendo, sonriendo, sonriendo. D SALIR DE LOS OTROS ARMARIOS OMO tantos padres, intentaba, y no siempre lo conseguía, conocer qué hacía su hijo en la calle los fines de semana, hasta las claras del día. Esos viernes y sábados de estar en vela, sin poder coger el sueño hasta que, ¡por fin! a las tres, a las cuatro de la mañana, se oye el ascensor en el silencio de la noche y suena luego la llave en la cerradura y los pasos de quien abrió la puerta: -Mari, menos mal: el niño está ya aquí... Niño... Es un decir. Cómo será el niño de poco niño que ya tiene edad hasta para conducir esa amotillo que los trae a mal traer en estos fines de semana de insomnio y lexatín. Le dijeron: -Si quieres, cuando tengas la edad para el carné de conducir te compramos un coche, pero del vespino no nos gusta nada... -Si, total, aunque no me lo compréis me voy a montar en la moto de ANTONIO los amigos y va ser igual... BURGOS Al final acabaron comprándole la motito de los insomnios. Como de todas formas se la iba a terminar comprando la abuela... En esas largas noches esperando que suene una llave en la cerradura y no un teléfono desde la Guardia Civil de Tráfico, piensa en lo poco que conoce de su hijo. En lo poco que su hijo deja que le conozca. Apenas sabe quiénes son sus amigos. ¿Con quién vas? -Con Pablo... ¿Y ese Pablo cómo se llama? ¿Pues cómo se va a llamar? Pablo. Los amigos de su hijo probablemente no tienen apellido, ni familia. No ha podido averiguar hasta ahora cómo se apellidan, de qué familias son: -Jo, papá, ¡qué antigüedad de clasismo con las familias! Supongo que hasta querrás que dé un braguetazo con una niña rica potrica... C Por todos estos antecedentes se le cayó el mundo a los pies cuando le dijo su hijo: -Papá, tengo que hablar contigo sobre lo que hemos decidido Pablo y yo... No le hizo el menor comentario a su hijo, pero sobre un horizonte de parejas de hecho y de general pérdida de papeles éticos, en esta nación desnortada sin valores ni principios, para sus adentros pensó esa palabra que le sale del alma y que lo dice todo: Ojú... ¿Sabes lo que hemos decidido Pablo y yo, papá? -No sé, hijo... -Pues salir del armario. Se quedó callado, sin poder creerlo. Se acordó de un poema de Bécquer que estudió en el bachillerato: Cuando me lo contaron sentí el frío de una hoja de acero en las entrañas. ¿Cómo a él, precisamente a él, que tanto se había preocupado por la educación de su hijo conforme a unos valores y a unos principios, podía ocurrirle aquello? La hoja de acero estuvo sólo unos instantes en sus entrañas. Su hijo, viéndole la cara, le dijo, con una sonrisa: -No, papá, tranquilo, de eso que estás pensando, nada: nos molan las tías cantidad, más que a nadie, y las traemos de calle. El armario del que hemos decidido salir es otro. Es el armario de la cobardía, donde vemos que están metidos muchos amigos, acoquinados, sin atreverse a decir lo que piensan. Hemos decidido decir donde haga falta, y aunque nos llamen lo que quieran, que somos católicos, y de derechas, y que creemos que no hay derecho a lo que están haciendo con España y con la ética. Ah, y que nos encanta el Papa... No estamos dispuestos a estar ni un minuto más callados ni avergonzados de cuanto somos, y a mucha honra, mientras los demás no tienen vergüenza de restregarnos por la cara lo que son y lo que piensan...