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4 Opinión MIÉRCOLES 27 4 2005 ABC DIVIDIR POR LEY A ley que permitirá el matrimonio de homosexuales amenaza con provocar una profunda división social, de la que no son ajenos los ayuntamientos, instrumentos fundamentales para dar cumplimiento a una norma polémica. El debate se encona ante un asunto en el que Derecho y moral se cruzan en planos dispares para configurar un escenario tan complejo como el propio enunciado de una ley que, bajo la etiqueta de social fomenta el enfrentamiento. Si la pretensión del Gobierno era atizar la división, los primeros movimientos apuntan a un cumplimiento de objetivos. Batalla interesada para una disputa donde, parapetado tras el BOE, el Ejecutivo socialista se mueve a sus anchas en un ejercicio de riesgo calculado en el que los ayuntamientos del PP se enfrentan a un dilema moral de difícil solución. L PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil EL PACTO QUE INCOMODA AL GOBIERNO E Elena Salgado GONZALO CRUZ LISTA DE ACHAQUES OMBRÍO paisaje el que dibuja, a trazo gordo, la última Encuesta Nacional de Salud: somos más obesos, más sedentarios, más hipertensos y con más colesterol. Y profundamente optimistas, porque en lugar de salir corriendo- -lo que a tenor del sondeo sería altamente saludable- estamos persuadidos de que nuestro estado de salud es bueno o muy bueno La estadística no engaña, aunque los varones le enmienden la plana a la realidad (el 75,7 interpretan positivamente su estado de salud, frente al 67,1 de las mujeres) y crean que la cosa no es para tanto. Reúma y artritis encabezan el ranking de dolencias de la población española, un mapa de achaques que preocupa seriamente a Elena Salgado, ministra de Sanidad. S L enfrentamiento entre el Gobierno socialista y el PP sobre el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, con la impunidad del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) como telón de fondo, encierra el interés del Ejecutivo por soltar la amarra de la única colaboración institucional que mantiene con la oposición. A estas alturas es inocultable que el planteamiento político de Rodríguez Zapatero para el País Vasco está cada día más alejado de los principios literales e implícitos del Pacto Antiterrorista. La suerte que puede correr este acuerdo es similar a la que se ha pretendido, sin éxito, para la Asociación de Víctimas del Terrorismo, con el fin de remover cualquier obstáculo que impidiera poner a cero, sin costes excesivos, el contador de las relaciones del Gobierno con el nacionalismo vasco y, llegado el caso, de la negociación con ETA. A Zapatero, la oposición popular parece que le sobra en términos tan explícitos como los que empleó el pasado domingo en Valencia, cuando invitó a no mirar al PP ni a la derecha Desde esta perspectiva, la conservación del PCTV dentro de la legalidad, contra todas las evidencias que surgen a diario, es un recurso táctico que sirve con demoledora eficacia al debilitamiento del Pacto Antiterrorista. El Gobierno se enfrenta, sin embargo, a la fuerza de los hechos, más que a la oposición del PP, a la hora de hacer creíble tanto su criterio sobre la ausencia de pruebas contra el PCTV- -realmente insostenible- -como sus reproches de deslealtad al PP. Zapatero suele recordar que él fue quien propuso este acuerdo, y como tal consta en su hoja de méritos, aunque el pacto finalmente firmado por PP y PSOE fue más ambicioso que la propuesta original, al incluir un severo juicio político contra el PNV. En todo caso, el Pacto Antiterrorista nunca fue un compromiso de subordinación de la oposición al Ejecutivo de turno, sino una agenda de contenidos políticos compartidos en la lucha antiterrorista y en la relación con el nacionalismo gobernante (inmerso en el Pacto de Estella, con ETA y Batasuna) Fue un acuerdo para la acción, no una coartada para la omisión. Por eso, al PSOE le resultó cómodo apoyar la política antiterrorista de los gobiernos del PP (en el extremo opuesto a la pasividad actual frente al PCTV) a pesar incluso de los defectos de forma que éste pudo cometer en la comunicación al PSOE de decisiones tales como la preparación de la Ley de Partidos o la decisión de ilegalizar Batasuna. Sin embargo, cuando Zapatero recuerda estos precedentes se olvida de que el PSOE y el PP trabajaron intensamente en las enmiendas del proyecto de Ley de Partidos Políticos y en la moción conjunta de ilegalización de Batasuna, aprobada por el Congreso de los Diputados, en agosto de 2002. El Ejecutivo se esfuerza en una tarea imposible: hacer compatible su pasividad voluntaria ante la progresiva identificación del PCTV y Batasuna con la exigencia al PP de lealtad al Pacto Antiterrorista. La contradicción entre ambas actitudes apunta al deseo del Gobierno de forzar al PP a la ruptura del Pacto, con todo el peso añadido de unos precedentes muy negativos, como la designación de Peces- Barba para el cargo de Alto Comisionado para las Víctimas, la negativa reiterada del Ejecutivo (hasta seis veces) a convocar el Comité de Seguimiento del Pacto y la vulneración de hecho de este acuerdo al no demandar al PCTV ante el Tribunal Supremo. El compromiso del PP con este Acuerdo de Estado es la mejor respuesta posible a la incitación del Gobierno. Por un lado, porque fuerza al Ejecutivo a tener en cuenta (al margen del resultado) al principal partido de la oposición para la política antiterrorista. Por otro, porque la sociedad española necesita la continuidad de este pacto para sentirse mejor protegida frente al terrorismo. También, por esto mismo, el PP está emplazado a seguir combinando con suma cautela- -pero sin debilidad alguna- -su responsabilidad institucional con su labor de oposición. EL FANTASMA DEL NO FRANCÉS ARAFRASEANDO a Marx, bien podría afirmarse que un fantasma recorre Europa. Esta vez no sería la vieja revolución apuntada en el famoso Manifiesto sino la hipótesis de una negativa de Francia al Tratado Constitucional. La flamante Europa está pendiente de lo que decidan las urnas en el referéndum francés del próximo 29 de mayo. Las encuestas son tozudas. La insistencia con la que aventuran la victoria del no desvela que la posibilidad es real. Tanto, que algunos se ponen la venda antes de que se produzca la herida. Las palabras de Michel Barnier, ministro de Exteriores del país vecino, van por ahí. Ha señalado que habrá que ir pensando en una estrategia política que evite que el proceso de ratificación del Tratado se vea dañado fatalmente en el resto de los países de la Unión por un resultado negativo en su país. Si así fuera, es indudable que la Europa nacida de la ampliación estará seriamente comprometida en su credibilidad. Primero, porque el triunfo del no en uno de los pilares del eje franco- alemán dañaría la capacidad de liderazgo de éste sobre el conjunto del proyecto europeo. Y, segundo, porque las posibilidades de contagio se extenderían estimuladas por el precedente. En este sentido, las encuestas en Holanda alertan al respecto. Por primera vez el no supera al sí en la intención de los holandeses, aunque P PRIMERO, MARAGALL UE Pasqual Maragall es el elegido de Rodríguez Zapatero para alumbrar, a través de la vía catalana, la madre de todas las reformas estatutarias resulta evidente. Cataluña, según la hoja de ruta del Ejecutivo, tiene que ser la primera, hasta el punto de que el Gobierno les ha pedido a los socialistas valencianos que echen el freno y contengan sus legítimas aspiraciones autonomistas, no sea que en su afán por correr se pasen de frenada y rompan el espejo de Maragall, ante el que cada mañana saca pecho el presidente de la Generalitat. Paso lento, obligado, para no hacerle el juego al Partido Popular. Q todavía es pronto para aventurar una tendencia decantada. La aparición de un nuevo brote de oposición al Tratado- -precisamente en otro de los países fundadores- -pondría en graves aprietos la viabilidad de la UE con un obstáculo añadido. Como en el caso francés, los motivos del avance del no en Holanda tendrían que ver con la activación en el inconsciente colectivo continental de la incertidumbre que produce entre muchos europeos la sombra de la ampliación hacia el Este y la apertura de negociaciones con Turquía. Que estamos ante un escenario de incertidumbre es evidente. La reacción producida en Bruselas lo confirma. La actitud de los responsables de la UE es significativa. Lejos de tranquilizar, añaden preocupación. De hecho, han cerrado filas en su apoyo institucional al sí Incluso la semántica empleada pone de manifiesto su creciente inquietud. Las declaraciones de los ministros de Exteriores de la Unión coinciden con las efectuadas por la comisaria Benita Ferrero- Waldner y por Javier Solana, responsable de la Política Exterior de la UE. Unos y otros han insistido en que hay que luchar hasta el último momento en Francia y en Holanda El problema estriba en que el voluntarismo no resolverá por sí solo el recelo con el que muchos europeos ven el desarrollo institucional de la Unión.