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32 MARTES 26 4 2005 ABC Madrid Una asociación de pacientes prepara su tercera denuncia contra el Severo Ochoa El caso detalla la sedación no indicada de una anciana diabética que ingresó por una subida de azúcar b La asociación Avinesa está estudiando los hechos con los familiares de la fallecida, que podrían presentarse ante los jueces el próximo jueves en Leganés SARAH ALLER MADRID. La actividad judicial que está generando la crisis del Severo Ochoa podría ampliarse en los próximos días con nuevas denuncias por irregularidades en la sedación a pacientes tratados en el servicio de urgencias. Según ha podido saber ABC, la Asociación Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa) que ya presentó días atrás dos denuncias por este mismo asunto, tiene previsto acudir nuevamente a los juzgados de Leganés con otro caso. Los hechos denunciados en esta ocasión se refieren a una sedación no indicada a una mujer diabética, que ingresó en el año 2003 en el servicio de urgencias por una subida de azúcar y que falleció después de ser sedada en el hospital. De momento, el abogado de la asociación, Rafael Martín Bueno, está ultimando la denuncia junto a los familiares de la mujer fallecida, que deberán decidir si ponen su caso en conocimiento de los jueces el próximo jueves. Tras estudiar los informes médicos de la mujer, los portavoces de la asociación aseguran que se trata de un nuevo episodio de sedación irregular, que se sumará a los otros dos casos que ya se analizan en los juzgados de Leganés. Precisamente, la presidenta de Avinesa, María Antonia del Moral, acudió ayer a ratificar una de esas denuncias y presentó además la carta anónima que desencadenó hace más de un mes La presidenta de Avinesa, María Antonia del Moral, a la salida ayer del juzgado número 6 de Leganés la crisis del Severo Ochoa. En esta misiva, requerida por el juez, se recogía un listado de 35 pacientes, el tipo de sedación recibida y el tiempo que duró el proceso. Consejería de Sanidad para que evalúe e informe al respecto La presidenta de Avinesa, que calificó de incomprensible la dispersión de los casos del Severo Ochoa entre tres juzgados de Leganés y la Fiscalía aseguró además que ha recibido avisos anónimos desde el hospital para que se investiguen los historiales de 2002, donde podrían aparecer más irregularidades. Los intentos de esta asociación por esclarecer los hechos ocurridos en el Severo Ochoa vienen de largo. El pasado día 7 de abril ya interpu- ANGEL DE ANTONIO Dispersión de los casos Del Moral entregó los dos folios del documento y solicitó al juzgado dos cosas. Por un lado, que reclame las historias clínicas de los pacientes fallecidos en esas urgencias desde 2002. Por otro, que se envíen esos historiales a la comisión de expertos organizada por la sieron una querella, que fue admitida a trámite. En aquella ocasión, lo que se ponía en entredicho era la sedación administrada a un paciente- -que falleció horas después- -con insuficiencia respiratoria severa (EPOC) un tratamiento que recibió presuntamente sin necesitarlo. La asociación y la familia se apoyaban además en lo establecido por la Agencia Española del Medicamento, que considera contraindicada la sedación en este caso si no se acompaña de respiración asistida o mecánica. La querella fue admitida a trámite Texto íntegro de la denuncia anónima que desencadenó la crisis del Severo Ochoa Desde su llegada como Coordinador del Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa (Leganés- Madrid) hace aproximadamente 4 años, el doctor Luis Montes Mieza, puso en práctica un método que él llama sedación administrando a pacientes más o menos terminales dosis letales intravenosas de Morfina, Dormicum y Traxilium. Son dosis capaces de producir la muerte de una persona sana y joven. Su justificación, por muy increíble que parezca es el ahorro; pero no de sufrimiento sino de dinero. Como los pacientes son terminales y van a ocasionar más de un ingreso tanto en urgencias como en las plantas de hospitalización, es mejor acabar con ellos a la primera. No hay piedad ni estamos hablando de eutanasia activa ni de ayuda al suicidio, se trata de homicidios. La mayoría de los pacientes que son sometidos a estas sedaciones son oncológicos, dementes y o disminuidos psíquicos o cualquier paciente de edad que tenga alterada la conciencia por un proceso patológico agudo. En su inmensa mayoría no están en tratamiento con opiáceos o tranquilizantes. Se aprovechan del bajo nivel cultural de la población que cubre el hospital (Leganés y Fuenlabrada) Este médico ha conseguido contratar a un grupo de médicos que se adhieren a sus procedimientos simplemente por mantener su contrato temporal. Hace aproximadamente tres años nosotros pusimos estos hechos en conocimiento de la entonces Directora General del Imsalud, Leticia Moral, ella solicitó información y el director médico y los subdirectores médicos se limitaron a decir que la información era falsa. No obstante en el verano de 2003, la comisión de mortalidad del hospital detectó gran número de muertes evitables en el servicio de urgencia en los últimos seis meses y el entonces gerente solicitó una inspección por mal praxis; ni que decir tiene que los inspectores escurrieron el bulto y su informe fue el de que no se observaba mala praxis, simplemente no había acuerdo entre los médicos sobre las dosis a administrar. Como si fuesen igual 10 mg. de morfina intravenosa que 50, o 25 mg. de tranxilium i. V. que 200. Y ahí quedó todo, el médico coordinador y su equipo continúan, en menor grado, realizando esas sedaciones Todo el hospital lo sabe, todos los gerentes, directores y subdirectores médicos también conocen la situación pero nadie pone remedio. No comprendemos como muestran tal grado de irresponsabilidad. Nosotros hemos recogido los nombres de algunos de los pacientes sedados pero calculamos que a día de hoy es posible que pase de los 400. Creemos que la única forma de acabar con esto es que las familias de los fallecidos conozcan la verdadera razón de la muerte. Nosotros no tenemos acceso a las historias clínicas por nuestra cualificación en el hospital y no sabemos si comunicárselo a un grupo reducido de familiares sería suficiente, sobre todo porque tenemos que permanecer en el anonimato. Quizás ustedes puedan investigar las historias clínicas de los fallecidos ya que ahí se encuentran las pruebas: el tratamiento sedante y el médico que lo firma. Esto tiene que terminar alguna vez; si los responsables sanitarios han sido irresponsables por mucho daño que una noticia como esta pueda ocasionar al sistema público de salud y la desconfianza de la ciudadanía hacia los sanitarios se acreciente, pensamos que estas prácticas deben de parar y por supuesto que la justicia decida que rehace con los responsables directos e indirectos. Transparencia sería la mejor forma de arreglar este lamentable asunto. Les mandamos la relación de los pocos pacientes cuyos datos tenemos y que fallecieron a causa de la sedación