Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 26 4 2005 Opinión 5 ESCENAS POLÍTICAS LEHENDAKARITZA L UNA IZQUIERDA QUE NO RECTIFICA N equipo de los sindicatos laboristas británicos anda por Irak asesorando el nuevo sindicalismo. Saddam Hussein fue especialmente sanguinario con los sindicatos que no se ajustaban a los patrones del partido Baath. Quienes pretendían la existencia de un sindicalismo libre en Irak se arriesgaban a la tortura. Para los sindicalistas británicos, vivir una paradoja más incluso puede ser estimulante: ahí están, aconsejando a los sindicatos libres en un Irak libre y paulatinamente democrático- -como explicaba este fin de semana el Financial Times -después de haber sido los máximos oponentes de la presencia británica en la intervención militar contra el régimen de Saddam Hussein. Quizás recurran al sano argumento que viene usando el profesor Giovanni Sartori: estuvo en contra de la intervención pero luego apoya lo que se haga para que Irak no se convierta de forVALENTÍ ma fatídica en un enclave del terroPUIG rismo global. Con la libertad sindical está ocurriendo en Irak exactamente lo mismo que puede aplicarse a la libertad de expresión o a la libertad religiosa. No es por otra razón que no cesan los atentados terroristas que desde la izquierda que nunca rectifica se han querido representar hasta el último momento como brotes de insurgencia popular contra el invasor americano. En el peor de los casos, no parece que la nueva democracia iraquí vaya a pedirle consejo a Izquierda Unida sobre cómo practicar el agit- prop el día de reflexión en una campaña electoral ni al PSOE de Rodríguez Zapatero sobre la legalización del matrimonio homosexual en Irak. En general, la sociedad española en cada fase vital, al menos desde la transición democrática, ha practicado el aggiornamento correspondiente bastante antes que la izquierda: cuando la izquierda ha pretendido ir por delante de la sociedad, las cosas U casi nunca han salido bien. El felipismo lo intuyó relativamente pronto, aunque quizás no con tanta antelación como ahora se pretende. De continuar en las tesis- -clases, autogestión, marxismo, república- -del Congreso de 1976, el socialismo español seguiría lastrado, como se demostró en las elecciones generales de 1979. En el XXVIII Congreso, en mayo de 1979, la ratificación de las viejas tesis llevó a Felipe González a retirarse de escena hasta que el congreso extraordinario de septiembre lanzó por la borda el marxismo. El PSOE cogía el paso de la socialdemocracia europea, como habían hecho los socialistas alemanes en 1959. Hoy, el socialdemócrata Gerhard Schröder, después de haber ganado las elecciones oponiéndose a la guerra de Irak, está incrementando la ayuda para la formación del nuevo Ejército iraquí. Rectificar estrategias y contenidos fue uno de los factores que llevó el PSOE a la victoria de 1982. Apartarse del radicalismo de tono le aportó un 33 por ciento de votantes que se tenían por católicos practicantes. Ya sólo un 13 por ciento de su electorado mantenía fidelidad al atavismo marxista. Con la descomposición de la UCD y el golpe de Tejero, el PSOE pasó de 5,5 millones de votos a 10,1. Quedaba por resolver la papeleta de la OTAN. Con el PSOE de Rodríguez Zapatero la coyuntura es muy distinta: por una parte existe una voluminosa ambivalencia respecto al modelo territorial, como se colige de los pactos con ERC, por el margen de maniobra errática que se le concede a Pasqual Maragall y por la posición del gobierno respecto a la legalidad del Partido Comunista de las Tierras Vascas. De otra parte, el Gobierno de Rodríguez Zapatero encabeza un acometimiento laicista que le puede causar algún disgusto serio. Tanto ese nuevo modelo territorial que se insinúa como el sentido del laicismo desbordado corresponden, en realidad, a un modelo todavía más arcaico de la izquierda, incluso muy anterior a todo aquello que se llevó el viento en el congreso extraordinario de 1979. vpuig abc. es A lehendakaritza donde el titularra ahora es Juan José Ibarreche Markuartu, toma nísperos, tiene dos novios que se la disputan. Desde la entrada en vigor del Estatuto de Guernica, el PNV, de una manera u otra, se ha llevado siempre el gato al agua y el ascua a su sardina, o sea, se ha llevado el titularra a la lehendakaritza o presidencia del Gobierno vasco. Después de las últimas elecciones y del desastre en las urnas producido por el Plan Ibarreche, el nacionalismo no tiene la presidencia asegurada. Todo lo contrario. Por primera vez, la ve disputada y en berlina. La pérdida de ciento cuarenta mil votos y cuatro escaños en el Parlamento de JAIME Vitoria pone difícil un goCAMPMANY bierno del PNV. Patxi López abría la ronda de consultas del lendakari en funciones que se celebra en estos días. Y el jefe de los socialistas vascos, con 18 diputados detrás y tal vez el apoyo de los 15 del PP, ha comunicado a Ibarreche que se encuentra dispuesto a disputarle la novia, o sea, el nombramiento para la lehendakaritza Realmente, lo que ha salido de las urnas vascas es un rompecabezas endemoniado. Los escaños totales del Parlamento son 75, de modo que la mayoría sólo se consigue con un mínimo de 38. Como ni socialistas ni peperos andan dispuestos a dar sus votos al PNV, la única forma que tiene Ibarreche de alcanzar esa cifra es sumando sus 29 escaños a los 9 del Partido Comunista de las Tierras Vascas, o sea, a los representantes políticos de los etarras, y esa aventura podría suponer algo parecido a un suicidio político del nacionalismo democrático. Ya han surgido las primeras discrepancias entre los tradicionales aliados PNV y EA, que andan tirándose las urnas a la cabeza. Ya se sabe que donde no hay harina, todo es mohína, ni siquiera se ve claro o probable un gobierno en minoría, tengo dicho desde el primer día que oscuro e incierto se presenta el reinado de Witiza y el tafanario político de Witiza, o sea, de Ibarreche, huele a pólvora o a cloratita. Mire usted por dónde la organización política de la banda etarra: ese PCTV, denunciado por el PP hasta el aburrimiento y consentido por un Zapatero que está jugando con fuego en el bosque de España, se ha convertido en llave maestra para lograr la mayoría parlamentaria mínima para formar gobierno en Vasconia. Al final, es ETA la que puede dar el gobierno al PNV y elegir a quien vaya a ocupar la lehendakaritza Y además, en cuanto los etarras han visto abrirse la posibilidad de una negociación, han olido que los gobernantes andan dispuestos a hacer concesiones, consentir su presencia en el Parlamento, acercar a los presos al País Vasco, etcétera, se han apresurado a robar en Francia cuatro toneladas de explosivos. Presumiblemente, no los querrán para organizar unos fuegos artificiales en homenaje a Zapatero y a Patxi López. ¿Creerá Zapatero que también el problema del terrorismo se resuelve con talante?