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92 LUNES 25 4 2005 ABC Deportes Magistral lección de Alonso ante el mismísimo Schumacher El campeón del mundo acosó al asturiano durante las últimas doce vueltas del Gran Premio de San Marino, pero no fue capaz de adelantarle PEDRO FERMÍN FLORES ÍMOLA. El rugido de las tribunas del Autódromo Enzo y Dino Ferrari produce una sensación indescriptible. Ayer, los miles de seguidores que vivieron en directo las hazañas de Fernando Alonso y Michael Schumacher vibraron tan intensamente como sus antepasados lo hacían en el circo romano cuando los gladiadores luchaban por sobrevivir. Fue una batalla sin cuartel entre un joven gladiador, que ha demostrado sobradamente sus dotes para ser el mejor en el circo de la Fórmula 1, y el ídolo veterano, que utilizó toda su sabiduría para mantener su estatus. Y la victoria fue para el chaval, que resistió todos los golpes y pasó con nota el examen ante el maestro. El duelo Alonso- Schumacher fue épico. Las últimas doce vueltas se hicieron eternas. Los 4.933 metros de la pista italiana parecían multiplicarse a medida que el Renault y el Ferrari avanzaban por el histórico asfalto. A su paso las gradas se dividían y el feudo de la escudería italiana sucumbía ante la garra y el tesón de un ovetense que enloqueció a sus seguidores. Por vez primera en los 25 años de historia de la prueba en Ímola las banderas de Ferrari tuvieron rival. Al paso de Alonso surgían por doquier enseñas españolas y pancartas de apoyo a Fernando. Desde Canarias a Cantabria cientos de españoles saltaban de júbilo en cada acción del asturiano frente al kaiser Todos querían ayudarle a cerrar la puerta en cada curva en la que el piloto germano intentaba poner nervioso al español. Schumacher y Alonso, ya que el piloto germano de Ferrari se salía en la Rivazza (una curva a la que se llega a 300 kilómetros por hora para frenar hasta los 95) al perder el control de su F 2005 en un bache. Schumi pudo controlar nuevamente el monoplaza y entró en la meta con el decimotercer tiempo de la sesión. Por detrás de él estaba ya en pista Alonso, que buscaba rebajar las tres milésimas de segundo que tenía de ventaja Raikkonen. Lo que encontró el asturiano fue la estela de un Schumacher que rodaba muy lento en su camino a boxes. El alemán no entorpeció nunca a Fernando, pero el español señaló que no es agradable estar concentrado en tu trabajo y ver que otro piloto se toma las cosas de forma distinta do contaba con una confortable ventaja sobre Alonso, que desde la salida era segundo en la carrera. Estoy muy decepcionado porque hice una gran salida y estuve trabajando duro para mantener el liderato. Conseguí hacer varias vueltas rápidas y distanciarme de Fernando hasta que de repente algo se rompió en el sistema hidráulico Así de concreto era el finlandés tras ver cómo se le escapaba el triunfo después de salir en la pole tal y como ya le sucediera en los Grandes Premios de Europa y Estados Unidos de 2003 y en el de Gran Bretaña de 2004. El español, con el motor tocado Con Kimi fuera de la carrera, las cosas se ponían muy bien para Fernando Alonso, que constantemente escuchaba los consejos de sus ingenieros, quienes le pedían que vigilara de cerca el rendimiento del motor ya que a lo largo del fin de semana habían tenido que conservarlo para evitar su rotura. La victoria de Bahrain con una elevada temperatura (más de 48 grados en el ambiente) había dejado muy tocado el RS 25. Tal era el problema que incluso en la mañana del ayer sopesaron la posibilidad de cambiar el propulsor y aceptar la sanción de diez posiciones en parrilla para darle al español una inyección de potencia. Por suerte no hubo problemas, aunque a lo largo de las 62 vueltas todo el equipo mantuvo los dedos cruzados por si algo fallaba, sobre todo después de ver cómo Giancarlo Fisichella abandonaba a las primeras de cambio por una rotura mecánica que le enviaba sin control fuera de la pista, donde impactó contra las protecciones. En ese momento a Fernando, además de decirle que controlara el régimen de vueltas de su motor, le indicaron que fuera con cuidado a la hora de Raikkonen, fuera de carrera Pero la pole le sirvió de poco al finlandés, ya que la mala racha que le acompaña se hizo patente una vez más. Raikkonen se vio forzado al abandono por un problema mecánico cuan- LO MEJOR Alonso y Schumi con su lucha titánica, devuelven al Mundial la emoción que le ha faltado en los últimos años LO PEOR Tres dedos levantados Lejos de conseguirlo, pese a que lo intentó hasta la misma llegada, lo único que provocaba en Fernando Alonso era un estado de seguridad que demostró en esos giros finales que le llevaron merecidamente a su cuarta victoria, la tercera consecutiva esta temporada, como él mismo se encargó de recordar al alzar sus brazos al cielo en la vuelta de honor con los dedos del trío de triunfos obtenido. Hasta llegar a ese momento culminante, que marcará sin duda una inflexión en la historia de la Fórmula 1, la cuarta carrera de la temporada había tenido varios momentos de emoción, aunque ninguno que pueda compararse al duelo de titanes mantenido por Alonso y Schumi La pole había sido para Kimi Raikkonen en una sesión matinal marcada también por una acción entre La avería sufrida por el McLaren de Raikkonen, que le apartó de la lucha por el triunfo cuando era líder de la carrera atacar los pianos para evitar una rotura similar a la de Fisico Mientras que en la cabeza de la carrera Alonso mantenía lejos a Button, Trulli montaba un colapso considerable en su defensa de la tercera posición. Fue el momento en que la escudería Ferrari dio muestras de su capacidad estratégica. Michael Schumacher, muy cargado de gasolina, empezaba a escalar posiciones lentamente. Para ello se aprovechó de la entrada en boxes de sus rivales. Pero, tal y como sucediera en Renault, los hombres de Maranello pasaron por un momento El tercer puesto de Button, cuatro horas en entredicho El podio lo completó Button, tercero, que tuvo que esperar cuatro horas para conocer su clasificación. Los comisarios retuvieron el BAR- Honda del británico porque su peso estaba por debajo del mínimo (600 kilos) Al final, y después de muchas discusiones, se decidió que la falta de peso era debida a una pieza aerodinámica que el británico perdió en su batalla en pista con Michael Schumacher. Cuarto fue Wurz, el sustituto de Montoya en McLaren, lo que dificulta la decisión de Ron Dennis sobre quién debe llevar el MP 4- 20 (él o De la Rosa) en el Gran Premio de España, siempre y cuando Juan Pablo Montoya no esté recuperado para entonces. El quinto fue Sato (Bar Honda) que precedió a Jacques Villeneuve. El ex campeón del mundo le dio un sexto lugar a Sauber en una carrera que mucha gente insistía iba a ser la última juntos. Las dos últimas posiciones eran para los hombres de Toyota. Especialmente polémico fue el octavo puesto de Ralf Schumacher, al que se le aplicó una sanción de 25 segundos por una acción poco deportiva contra Heidfeld cuando ambos pararon en boxes por segunda ocasión. El castigo está recurrido y la FIA resolverá antes de la celebración del Gran Premio de España.