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32 Nacional LUNES 25 4 2005 ABC Cadena de agravios L. A. MADRID. Cuando el mapa de las Embajadas españolas se ha visto renovado en sus dos terceras partes desde el cambio de Gobierno, persiste la sensación de malestar en el entorno de muchos de los diplomáticos que ocuparon puestos en los Ejecutivos del PP. En medios del principal partido de la oposición se sigue considerando que el trato dispensado a esos diplomáticos ha sido mucho peor que el que dio el PP a los altos cargos de la época del PSOE. Se cita, sobre todo, el caso de Ramón de Miguel, ex secretario de Estado para la UE, que vio frustrado su deseo de ser embajador en Buenos Aires cuando se designó a Carmelo Angulo, al parecer porque el presidente argentino, Néstor Kirchner, quería un embajador de plena confianza De Miguel optó por irse a la empresa privada. Tampoco ha visto satisfecha su pretensión de ser embajador en la OEA Javier Jiménez Ugarte, que fue secretario general de Política de Defensa con Federico Trillo. Ahora aspira a un simple consulado. Otros altos cargos de Exteriores o de la Presidencia del Gobierno rechazaron las ofertas que se les hizo por considerarlas inadecuadas. Y varios más han tenido que esperar un año a que se les concediera alguna de las Embajadas a las que aspiraban o aceptar las que se les ofrecía por debajo de sus expectativas. Con los próximos nombramientos, algunos embajadores designados por Gobiernos de Aznar verán reducido sensiblemente el tiempo que han pasado en sus cargos. Además, otros diplomáticos que tuvieron puestos de responsabilidad en la anterior Administración, como José Rodríguez- Spiteri o Inocencio Arias, destituidos nada más llegar el PSOE al poder como embajadores en Berlín y ante la ONU, han pasado un año esperando nuevo destino. Arias será posiblemente cónsul en Los Ángeles después de ver cómo no se atendía su petición de ir al Consulado en Miami, un puesto que es designado directamente por el ministro. Moratinos no ha querido tener en ese cargo, tan relacionado con Cuba, a quien defendió en la ONU la política del Gobierno de Aznar para Irak. Arias declaró a ABC: Da la impresión de que se me está haciendo pagar un precio por haber defendido a un Gobierno legítimo, que es lo que debe hacer un funcionario. Quien aplica una política de ostracismo a un funcionario por cumplir con su deber demuestra poco sentido del Estado y alienta a que no se trabaje con celo Ramón Gil- Casares Miguel Ángel Carriedo Carmen Fontes Inocencio Arias Zapatero concede a Maragall que el nuevo embajador en Lisboa sea catalán La designación de Enrique Panés formará parte de un amplio paquete de relevos b Carlos Blasco, que inicialmente iba a ir a Portugal, será nombrado embajador en China; Miguel Ángel Carriedo, en Japón, y Ramón GilCasares, en Sudáfrica LUIS AYLLÓN MADRID. Un año después de su llegada al poder, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se dispone a aprobar un amplio paquete de nombramientos en importantes embajadas, entre ellas la de Lisboa. Según supo ABC de fuentes solventes, aunque en un principio se había apuntado el nombre de Carlos Blasco, actual cónsul en Tetuán como sustituto de Carlos Carderera en Portugal, el Ejecutivo se inclina ahora por Enrique Panés, hoy embajador en Corea del Sur. Las fuentes consultadas indicaron que el cambio podría estar influido por el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pasqual Maragall, con quien Zapatero habría acordado que el nuevo embajador en Portugal fuera un catalán. Panés, de 54 años y natural de Barcelona, mantiene, al parecer, una buena relación con Maragall, con quien habría coincidido durante su estancia en la Embajada española en Roma en 1994. Enrique Panés también ha estado destinado en Pekín y Moscú y ha sido director general adjunto de Política en la Secretaría General de Política Exterior en 1987. sión los preparativos de la Exposición Universal de Zaragoza del año 2008. También se espera el nombramiento como embajador en Sudáfrica de Ramón Gil- Casares, que fue secretario de Estado de Asuntos Exteriores con el último Gobierno de José María Aznar y antes director de su Gabinete de Asuntos Internacionales. Sustituirá a Miguel Ángel Fernández Mazarambroz. De igual modo, en breve, la actual directora general de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, Carmen Fontes, será nombrada embajadora en Eslovenia, antes de haber cumplido un año en su cargo, que ahora el ministro, Miguel Ángel Moratinos, confiará a Manuel Cacho, en estos momentos en Siria. Miguel Benzo, que ha sido embajador en misión especial para Irak, podría ocupar las vacantes en Beirut o Damasco. En varios países más se producirán cambios en las próximas semanas y, además, España contará de nuevo, después de casi quince años, con un embajador en Bagdad. Será Ignacio Rupé- rez, para quien se ha pedido el plácet a las nuevas autoridades iraquíes. Para después de la Cumbre Iberoamericana de Salamanca de los días 14 y 15 de octubre está previsto el nombramiento de Yago Pico de Coaña como embajador en México, sustituyendo a Cristina Barrios. Pico de Coaña, que se ocupa de preparar esa cumbre, ha sido director general para Iberoamérica, embajador en Nicaragua y durante seis años, en Colombia. En los primeros meses del próximo año Antonio López, hoy embajador en Jordania, pasará a ocupar la Embajada en Egipto, una vez que se produzca la jubilación de su actual titular, Pedro López Aguirrebengoa. Desplazamientos Algunos de estos nombramientos desplazarán prematuramente de sus cargos a diplomáticos que tuvieron puestos de relieve en Exteriores en los Gobiernos de Aznar. Es el caso del actual embajador en Lisboa, Carlos Carderera, que fue subsecretario y habrá ocupado el puesto poco más de dos años y medio, cuando lo normal suelen ser cuatro. Lo mismo ocurriría con Sebastián de Erice, que también fue subsecretario, y que lleva menos de dos años en Pekín. Y con Javier Conde, antiguo embajador ante la OTAN y ante la UE, que lleva menos de tres años en Tokio. Carmen Fontes dejará la Dirección General de Comunicación Exterior para ser embajadora en Eslovenia Cambios en Asia Por lo que respecta a Carlos Blasco, las mismas fuentes indicaron que podría ser nombrado embajador en Pekín, en sustitución de José Pedro Sebastián de Erice. Blasco ha sido embajador en Brasil y director general de Relaciones Económicas Internacionales con un Gobierno socialista. Otro cambio de relieve se producirá en la Embajada en Tokio, adonde irá Miguel Ángel Carriedo, actual embajador en El Líbano, y que ya lo fue en Sudáfrica. Carriedo, secretario de Estado de Cooperación Internacional en el último Ejecutivo de Felipe González, ocupará el puesto de Javier Conde, que, tras su relevo, tendrá como mi-