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ABC DOMINGO 24 4 2005 Los domingos 59 EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI MANUEL FRAGA IRIBARNE Presidente de la Xunta de Galicia EL AVESTRUZ EN CELO Ibarretxe le quieren colgar el sambenito de tonto, pero de tonto no tiene un pelo. Y lo ha demostrado declarando que no le puede exigir al Partido Comunista de las Tierras Vascas lo que no le ha exigido ni siquiera Zapatero. Es decir, que condene la violencia. Si para Zapatero no es necesario que EHAK condene la violencia, ¿por qué tendría que serlo para Ibarretxe? Suponiendo que el plan original de Zapatero era debilitar al PNV permitiendo que una candidatura radical le birlara todo el voto abertzale para obligar a Ibarretxe a pactar con Patxi López, casi podríamos decir que la jugada le ha salido redonda, salvo porque nunca se le ocurrió que el PNV sí podría gobernar con el apoyo de esos votos descarriados. ¿Y por qué no, si según Zapatero el Partido Comunista de las Tierras Vascas no tiene ninguna relación con Batasuna y mucho menos con ETA? Tuve la suerte de escuchar por la radio una entrevista que le hicieron a los dirigentes del Partido Comunista de las Tierras Vascas después del escrutinio, y estoy absolutamente convencido de que los líderes de EHAK no sólo no tienen nada que ver con el pensamiento de Batasuna en particular, sino con ninguna forma de pensamiento en general. ¿No es maravilloso saber que entre los comunistas silvestres de aquel rústico partido hay camaradas marxistas taoístas (por Tao- Tse- Tung, supongo) Sinceramente no esperaba que hubieran leído a Marx, pero sí al menos a Marta Harnecker. Algunos perversos periodistas quieren denigrar intelectualmente a Zapatero, insinuando que antes de las elecciones vascas tuvo en sus manos un documento secreto que varios periódicos publicaron antes de las elecciones vascas. ¡Hay que ser retorcidos! Si era secreto no lo podían publicar, así que o era falso o no era secreto. ¿En qué cabeza cabe que si la guardia civil hubiera encontrado 26 pruebas de conexión entre HB y EHAK, Zapatero se habría quedado quieto parado? Zapatero sigue buscando las pruebas de la conexión entre HB y EHAK, pero es muy difícil que encuentre algo que relacione al marxismo con el taoísmo. Mientras tanto, Ibarretxe va a lo suyo y parece que se reunirá con Otegi, aunque Otegi no sea parlamentario autonómico ni represente a ningún partido con escaños propios en la cámara vasca. Otegi celebró los resultados electorales en la sede de EHAK, pero eso no significa nada para Zapatero. ¿Qué le impide a Ibarretxe gobernar con apoyos externos de EHAK para sacar adelante su plan y todo lo que venga detrás? Total, si Zapatero exonera a EHAK de condenar la violencia y no les encuentra ninguna relación ni con Batasuna ni con el taoísmo, Ibarretxe está moral y legalmente autorizado a firmar con EHAK el Pakto Lukas un pacto delirante que le permitirá decir Hasta luego, Zapatero No es cierto que el PNV haya perdido las elecciones. Todo lo contrario. El Plan Ibarretxe está servido en bandeja. Cuando uno juega a la política del avestruz le pueden hacer caer en el viejo truco del avestruz en celo quien- -como todos sabemos- -es incapaz de ver dónde está la avestruza cuando la pajarraca también esconde la cabeza. No es que el avestruz en celo no quiera ver. Es que no podría ver ni queriendo. www. fernandoiwasaki. com A El veterano político gallego tiene la llave para afianzar a Rajoy o provocar el inicio del declive de Zapatero en la que parece ser su última campaña electoral, aunque nunca se sabe El león en invierno Di POR ALFREDO AYCART plomático y profesor; ministro de Información y Turismo y de la Gobernación; padre de la Constitución y fundador del PP, Manuel Fraga Iribarne (Villalba, 1922) afronta su última candidatura a la reelección como presidente de la Xunta de Galicia, en unos comicios que sus colaboradores estiman como los más difíciles y ajustados desde que desembarcó en la Comunidad, en 1989. También son los más arriesgados para un dirigente que ha puesto toda la carne de su prestigio en el asador para superar la maldición de los sucesores que atenazó las posibilidades electorales de Mariano Rajoy o Artur Mas. Hace escasos meses, en octubre, media vida en la vertiginosa política gallega, muchos daban a Manuel Fraga por amortizado, cuando tuvo que superar dos crisis internas separadas por un inoportuno desfallecimiento después de una grastroenteritis de la que, con su habitual tozudez, se negó a tratarse como le recomendaban sus médicos. No podían estar más equivocados. Renqueante por un problema de cadera, y con 82 años bien cumplidos, el presidente de la Xunta dio una lección de regate corto y capacidad de maniobra; disolvió los resquemores de tirios y troyanos, y decretó la pax octaviana en un alarde de autoridad que ha tenido continuidad en los prime- ros pasos de la elaboración de las candidaturas, en los que la previsible tensión ha brillado por su ausencia. Desde entonces, se empeñó en el esfuerzo de remontar unas encuestas que le daban por derrotado ante las urnas. Consiguió marcar el calendario y el debate político e impulsó la campaña de denuncias por los incumplimientos del Gobierno en torno al Plan Galicia, en una estrategia que ha conseguido poner al Gobierno socialista a la defensiva, con bajas en combate tan significativas como la de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que ya no viaja a la Comunidad ni para inaugurar las obras del puerto exterior de La Coruña. Su penúltima jugada ha sido la perfecta dosificación de los tiempos para pillar a contrapié al PSOE y su previsto desembarco de ministros que, cuando menos, se verá limitada en el tiempo. No está mejor el BNG, desnortado y roto tras la decisión de su líder tradicional, Xosé Manuel Beiras, de renunciar a integrarse en las candidaturas, dominadas por el sector más radical del nacionalismo gallego. Manuel Fraga ha elegido el escenario y el juego y ha repartido las cartas de tal forma que ha conseguido minimizar sus limitaciones- -edad y desgaste- -y reducir las ventajas de un rival que, al fin y al cabo, cuenta con el BOE como principal arma electoral. Todo ello en unas elecciones en las que se juega su capital político, sin duda, pero también el fortalecimiento del liderazgo de Mariano Rajoy en el seno del PP, y el alcance real del efecto Zapatero que empieza a cuestionarse después de que los socialistas no consiguieran reeditar en los recientes comicios del País Vasco los 19 escaños logrados por el PP de José María Aznar en la anterior legislatura. También favorece sus posibilidades el diseño de una campaña en la que ha conseguido imponer la organización territorial del Estado como eje del debate político, una circunstancia que le permitirá insistir en contrastar su visión reformadora pero respetuosa con la Constitución a lo que ya ha calificado de posturas insolidarias y contrarias a la igualdad de todos los españoles que considera que está propiciando la indefinición del Gobierno socialista. Perdida la posibilidad de debatir con Beiras, a quien consideraba- -Francisco Vázquez aparte- -como el dirigente de la oposición con mayor altura intelectual, Manuel Fraga está dispuesto a planear por encima del socialista Emilio Pérez Touriño y del bisoño Anxo Quintana, cuyo curriculum se limita a la alcaldía de Allaríz, conseguida tras una asonada, y un paso de incógnito por el Senado.