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34 Internacional DOMINGO 24 4 2005 ABC El Pentágono exculpa a sus altos mandos de las torturas en Abu Ghraib La responsabilidad sólo llega hasta la brigadier general Janis Karpinski b Pese a las denuncias de grupos de derechos humanos, el Ejército de Tierra de EE. UU. no encuentra ninguna prueba incriminatoria contra el general Ricardo Sánchez PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. ¿Hasta dónde llega la culpabilidad dentro del escalafón militar de EE. UU. por las torturas y abusos en la prisión de Abu Ghraib tras la invasión de Irak? Según las conclusiones de la inspección general del Ejército de Tierra, el teniente general Ricardo Sánchez y sus principales ayudantes durante la posguerra iraquí no tienen responsabilidad alguna sobre el escándalo que tantas críticas ha generado contra la Administración Bush. Como fruto de una definitiva pesquisa que se ha prolongado con ayuda de diez investigadores durante más de medio año, Sánchez y otros tres altos mandos no tendrán que enfrentarse a ningún castigo administrativo o proceso penal. Lo cual no significa necesariamente que el teniente general hispano, en la actualidad destinado en Alemania como responsable del V Cuerpo de Ejercito, vaya a conseguir su cuarta estrella y prolongar su carrera con responsabilidades adicionales. en que empezaron a trascender fotos sobre abusos en Abu Ghraib, da por comprobadas las alegaciones de incumplimiento del deber formuladas contra la brigadier general Janis Karpinski, reservista al frente de la unidad de Policía Militar en el centro de este escándalo de torturas. Pese a haber sido suspendida del servicio activo y recibir una carta de reprimenda, la señora Karpinski- -que se considera como un conveniente chivo expiatorio por los fallos de sus superiores- -tampoco tendrá que responder a cargos penales. Activistas de derechos humanos y algunos parlamentarios federales han criticado con vehemencia lo que consideran un estrepitoso fracaso institucional del Ejército de EE. UU. a la hora de depurar responsabilidades entre sus filas, insistiendo en la necesidad de una investigación independiente. De acuerdo con los reproches formulados por grupos como Amnistía Internacional, los abusos perpetrados contra prisioneros en Irak, Afganistán y Guantánamo forman parte de un patrón de conducta alentado por altos cargos de la Administración Bush, incluido el secretario de Defensa Donald Rumsfeld. Hasta la fecha, el Pentágono ha realizado nueve grandes investigaciones sobre el escándalo de Abu Ghraib, con dos más pendientes. Como consecuencia, solamente un pequeño número de soldados de baja graduación se ha enfrentado a cortes marciales o castigos disciplinarios. Ricardo Sánchez, ex general en jefe de las tropas norteamericanas en Irak EFE La guerrilla intensifica sus ataques en Irak BAGDAD. Al menos veinte iraquíes murieron ayer en diversos atentados de la insurgencia, que intensifica sus ataques mientras los partidos siguen sin ponerse de acuerdo sobre un nuevo gobierno. Un coche bomba (en la imagen) mató a dos personas en Basora. Un atentado más en una larga relación de ataques llevados a cabo en Bagdad, Abu Ghraib y Baquba. En esa ola de violencia, murió también un reportero gráfico iraquí que colaboraba con la agencia Ap durante un tiroteo en Mosul. Según Al Yasira, el disparo partió de tropas norteamericanas. Circunstancias atenuantes Entre las circunstancias atenuantes que han ayudado a eximir a Sánchez, destinado en Irak entre junio de 2003 (dos meses después de la caída de Bagdad) y julio del 2004, los investigadores del Pentágono dirigidos por el teniente general Stanley E. Green han enumerado la falta de oficiales de alta graduación y con experiencia, la urgente prioridad de hacer frente a la ofensiva de ataques lanzada por insurgentes y las presiones asociadas con la búsqueda y captura del dictador Sadam Husein. La investigación castrense, concluida días antes del primer aniversario AFP