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20 Nacional DOMINGO 24 4 2005 ABC Miles de inmigrantes superan el examen del padrón con documentos que no prueban nada Algunos Ayuntamientos almerienses comparan al Gobierno con una ONG que da papeles para todos Ejido sobreviven a una semana de caos, colas y resignación: Órdenes de expulsión por tráfico de drogas sirven para empadronar a algunas personas JUAN FRANCISCO ALONSO ENVIADO ESPECIAL ROQUETAS DE MAR. El Ejido, Almería, mediodía del viernes. En la cola del empadronamiento por omisión al séptimo día de que el Gobierno volviera a cambiar las reglas de juego, las cosas parecían tan poco claras como el sábado anterior, cuando miles de inmigrantes se arremolinaron ante las puertas cerradas del Ayuntamiento. No esperábamos esa avalancha confiesa Antonio Martín, director general de Protección Ciudadana de este municipio que, desde el cielo, tiene el aspecto de un tablero de Scrabble en el que las fichas son invernaderos. Durante estos cinco días de abril que han agotado las fuerzas de muchos funcionarios, en esta ventanilla han sido atendido 2.084 inmigrantes, y empadronados, 1.641. Al menos otros tantos esperan en la calle su suerte. Martín define el escenario de una semana atrás de esta manera: las oficinas de la Seguridad Social estaban vacías porque muchos inmigrantes no habían conseguido el justificante del empadronamiento anterior al 8 de agosto de 2004. De repente, el Gobierno bajó el listón, y esa bolsa de personas vio su oportunidad Muchos están aquí esta mañana, con carpetas desgastadas bajo el brazo llenas de legajos inverosímiles que pretenden utilizar como pruebas de su estancia en España, multas de tráfico, facturas de móviles, el justificante de la compra en una librería. Otros muestran el único salvoconducto que con toda probabilidad superará el examen de los funcionarios, la tarjeta sanitaria de la Junta de Andalucía, un documento que, según los técnicos de estos Ayuntamientos almerienses, se entrega a cualquier inmigrante al bajar de la patera, sin más requisitos, sin estar empadronados, fácil de falsificar Hassan el Kourchi, marroquí, con la dentadura convertida en un queso gruyère, llegó a España en otoño de 2003, un día frío en el que el viento azotaba la patera en la que cruzó el Estrecho a cambio de 1.000 euros. Llegó a Cádiz, y allí consiguió la tarjeta sanitaria. Luego viajó a Granada, y más tarde a Murcia. Cuando alguien le habló de las nuevas disposiciones del Gobierno, el pasado fin de semana, metió cuatro cosas en un hatillo y se subió al autobús de Almería. En Murcia no me servía la tarjeta de la Junta de Andalucía, así que he venido aquí. Llevo cinco días, a la espera del certificado de empadronamiento. Cuando lo logre quizá me quede, si encuentro trabajo, veremos... b Roquetas y El Kourchi aguarda su turno en la plaza Mayor de El Ejido, junto a otros dos centenares de personas que tienen un número con una cita para hoy. Durante esta semana, las mafias han traficado con esos turnos, sobre todo entre quienes no pueden abandonar su puesto en los invernaderos para pasar un día en la cola. En el Ayuntamiento dicen que ahora se controla a quién se entrega cada cita, para evitar el negocio sucio, pero los vecinos del consistorio hablan sin reparos de grupos tres marroquíes han estado aquí esta mañana intercambiando papeles por dinero que venden todo tipo de documentos, incluidas falsificaciones. No creemos que haya muchas, pero los Ayuntamientos no tenemos técnicos para de- tectarlas admite Antonio Martín. Mohamed Ebdellaoui, marroquí también, comunidad mayoritaria en El Ejido, no tiene tarjeta sanitaria. Me marcho, no puedo más mastica las palabras. Maatia Abderrahim, un amigo, tiene la cita en la Seguridad Social el día 25, y en el Ayuntamiento, el La tarjeta sanitaria de la Junta se da nada más bajar de la patera, sin estar empadronados, y no prueba una estancia continuada en España 27. Ahmed Alí, de Ghana, pagó doscientos euros por cruzar el Estrecho, y hace dos años que se busca la vida en estos campos, a 23 euros por día de trabajo. Hassan Ferchach tiene su cita el 7 de mayo, aunque el azar parece no estar de su parte. Dice que lleva en España desde 1996, y muestra una carpeta atestada de documentos. Sin embargo, Ferchach está empadronado en Palma de Mallorca, por lo que tendría que viajar a la isla para conseguir el certificado, o no pasará el listón. No sé qué haré, si iré a buscarlo o volveré a casa Los funcionarios de El Ejido, Vícar o Roquetas de Mar llevan una semana sepultados por documentos de todo tipo. Tenemos un criterio de flexibilidad dice un técnico de El Ejido. Juan Fran- Cientos de inmigrantes ilegales se arremolinan estos días ante los ayuntamientos almerienses de Roquetas de Mar y El Ejido MISERICORDIAO RESPONSABILIDAD MIKEL AZURMENDI ANTROPÓLOGO. VIVIÓ EN EL EJIDO DURANTE TRES AÑOS E xistía una importante bolsa de inmigrantes sin papeles que trabajaban o no, pero eran padres de 22.000 niños escolarizados. El Gobierno actual decidió con buen criterio que había que hacer emerger esa economía sumergida, legalizar los puestos de trabajo ocupados por los sin papeles y terminar con el desastre personal de la vida de esos trabajadores. Bravo. Pero a un mes de su final, el proceso de regularización se está caracterizando por una absoluta carencia de responsabilidad y elevadas cotas de improvisación y oportunismo. Irresponsabilidad en el anuncio del verano poniendo en alerta a mafias y tramposos; en el llamamiento a la delación de los empleadores por sus trabajadores sin papeles; y en la constante mención de una cifra, no cotejada, de irregulares que ha actuado de efecto llamada. Improvisación ante los medios técnicos y humanos de la administración y oportunismo en querer cuadrar como sea el más elevado número de regularizados posible manteniendo a la baja según pasaba el plazo los requisitos exigidos. El colapso se lo ha endilgado finalmente a los ayuntamientos don- de los inmigrantes, en colas infames, hasta hacen mucha gracia a la Secretaria de Estado de Inmigración. Algunos habíamos planteado otra alternativa más responsable que el Gobierno anterior no quiso escuchar pero también ha sido desechada por el actual Gobierno. Por ejemplo, mediante una campaña intensiva de educación hacer pesar sobre los propios empleadores ilegales la carga de la regularización de sus trabajadores, presentando aquéllos los contratos de trabajo y las altas en la seguridad social produciéndose con ello la legalización inmediata de su empleado inmigrante durante el período de validez del contrato. El empleador debería asimismo firmar junto con su regularizado un documento por el que, al