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10 La Entrevista DOMINGO 24 4 2005 ABC ÁLVARO RODRÍGUEZ BEREIJO Presidente emérito del Tribunal Constitucional La reforma territorial se planteó por la élite de algún partido que no se llama nacionalista y lo es: el PSC Se declara defensor acérrimo de la Constitución de 1978, pero rechaza la etiqueta de inmovilista que ya le han colgado por disentir de la línea de pensamiento único que algunos quieren imponer Rodríguez Bereijo cree que el Gobierno de Zapatero ha lanzado al aire la reforma territorial de manera irresponsable y sin saber hasta dónde conducirá TEXTO: NIEVES COLLI FOTOS: ERNESTO AGUDO Álvaro Rodríguez Bereijo (La Coruña, 1938) habla con la libertad de quien ya no soporta sobre sus espaldas la responsabilidad de un cargo institucional. Nombrado presidente del Tribunal Constitucional en el último año de Gobierno de Felipe González, se ha convertido en uno de los intelectuales más críticos con la política del también socialista Rodríguez Zapatero. Hasta fechas recientes, fue vocal del Consejo de Estado. -Permitir que EHAK participara en las elecciones autonómicas, ¿ha supuesto abrir de nuevo la puerta de las instituciones a ETA? -Tengo la convicción personal de que ha sido el cauce para que Batasuna y ETA entren de nuevo en el Parlamento vasco. Es mi impresión, probablemente compartida por muchos vascos. -Parece que hay varios aspectos que encajan en los requisitos que establece la ley para poder ilegalizar un partido y, sin embargo, el Gobierno sigue argumentando que no son pruebas suficientes... -La respuesta es aquí más compleja. No basta con la convicción que uno, incluso el propio Gobierno, tenga de que eso puede ser una argucia urdida por ETA Batasuna para eludir el límite impuesto por la ley de Partidos Políticos y la ley Electoral respecto de la continuidad en la representación política de los partidos ilegalizados. Entramos ya en un terreno exquisitamente jurídico respecto del cual es necesario tener muchas cautelas. No basta sólo con la convicción, con la impresión que uno pueda tener; es necesario que haya elementos probatorios suficientes y bastantes. Y desde esa perspectiva, con los datos que yo conozco a través de los medios de comunicación, no puedo afirmar que esos elementos probatorios concurran en este caso. Por otra parte, el Tribunal Constitucional, en la sentencia sobre Aukera Guztiak, establece requisitos muy exigentes en esta materia. ¿Hay un endurecimiento de la exigencia probatoria? -Sí. El TC dirige mensajes muy claros. Si bien la doctrina permanece constante, hay avisos de que no puede valer cualquier acción y, desde luego, de que no valen las impresiones que uno pueda tener, los indicios, la convic- ción personal y moral de que eso es una argucia de ETA y Batasuna para sustentar una acción judicial. Tienen que existir también pruebas. ¿Pudo haberse hecho una investigación exhaustiva desde el momento en que se constituyó este partido político para evitar este resultado? Seguramente sí, y seguramente se hubieran podido encontrar conexiones entre este partido político y elementos más o menos conectados al entorno de ETA. -Entonces, ¿es inevitable que una organización del complejo ETA se cuele en el juego democrático? -Inevitable, no. Pero ése es el riesgo de una sociedad democrática y abierta: que los derechos y libertades que reconoce los pueden utilizar también los enemigos del Estado. Y ésa es la historia que llevamos sufriendo en España con el nacionalismo radical de todo tipo y, en concreto, con el terrorismo de ETA. En este sentido, la lucha que se inició en 1996 contra el terrorismo de ETA en todos sus frentes, quitándoles el agua de la pecera, me ha parecido un acierto. Y la ilegalización de Batasuna, contra todo lo que pronosticaron NACIÓN ÚNICA Hay una única nación, la española, en la que descansa la unidad política del Estado. Y las nacionalidades y regiones son una composición de esa nación MODELO DE ESTADO El Estado de las Autonomías es la fórmula más abierta y la que mejor respuesta da a la tensión territorial PAÍS VASCO Me preocupa que en el País Vasco las normas y las sentencias se cumplan sólo si son del agrado de quienes tienen la responsabilidad institucional y de gobierno algunos agoreros, no ha supuesto ningún peligro, sino todo lo contrario. Ha sido un avance en la lucha contra el terrorismo. -Desde la llegada del PSOE al Gobierno, ¿se ha reducido la presión contra el entorno de ETA o ha sido un espejismo fruto, por ejemplo, de las elecciones vascas? -No tengo elementos para hacer una valoración de eso, por el momento. Al margen de las cosas que se afirman con motivo de unas elecciones, no creo que haya una renuncia a luchar contra el terrorismo de ETA bajo todas sus formas porque, entre otras cosas, no es un problema de uno u otro partido. Ahí nos estamos jugando todos la democracia y la libertad y, sobre todo, quienes se la están jugando antes que nadie son las personas que viven y trabajan en el País Vasco, algunos de los cuales no tienen libertad ni tampoco reconocido de manera efectiva el derecho a la vida, puesto que tienen que vivir amenazados, con escolta y sometidos continuamente a la coacción. ¿Cómo se explica entonces el cambio de criterio de la Fiscalía en el caso Atutxa en el que ha pasado de ser querellante a anunciar que pedirá la absolución? -No tengo elementos de juicio en ese punto concreto. Lo que sí puedo decir es que me preocupa extraordinariamente la quiebra de la fuerza de la ley cuando ésta es dictada por los tribunales de justicia en el País Vasco, donde las leyes y las resoluciones judiciales ni se acatan ni se cumplen. Me preocupa que haya una especie de territorio exento a la ley y al Derecho, no sólo con respecto a los derechos individuales de las personas, la vida, la libertad de expresión, reunión o movimiento, restringida de manera lamentable para algunos, sino también ese área exenta e inmune al Derecho y al Estado de Derecho en donde las leyes, las normas y las sentencias judiciales se cumplen sólo si son de su agrado. Es una especie de ley del embudo, a la que los nacionalistas son muy proclives, según la cual sólo es justo lo que es de mi gusto -Entonces, cuando el Supremo ordenó disolver Sozialista Abertzaleak no se entrometió en la actividad de la Cámara vasca... -Para nada. El Supremo dictó una sentencia impecable que debió cumplirse en sus propios términos. Lo que preocupa es eso, que resoluciones o normas jurídicas dictadas para todos con la generalidad que implica la ley no se cumplan sólo por la voluntad de aquéllos que en un determinado momento tienen la responsabilidad de gobierno e institucional en el País Vasco. ¿Es posible aplicar en España un modelo territorial basado en las comunidades nacionales -Esa es una ocurrencia, dicho sea con todos los respetos, que trata de enredar una cuestión que en el artículo 2 de la Constitución está meridianamente claro. Evidentemente, si nos ponemos en