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6 Opinión DOMINGO 24 4 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND Gracias a la exigencia comunitaria puedo garantizarles, a ustedes y a Fidel San Román, que estoy vivo CERVANTES Sabemos poco de la vida de Cervantes, pero lo bastante para entender que no quiso dar a los lectores de su época lecciones ni recetas de cómo arreglar España. Fue un novelista, no un arbitrista pelmazo de la comunicación imponen L novelista José Macambios radicales en las maría Merino ha planteaneras de lectura y fuerzan a do, en el número 100 los escritores a adaptarse a de Revista de libros, una cueslas nuevas exigencias del pútión interesante: Acaso conblico. Borges fue más cauto: venga considerar si el Quijose limitó a constatar que el te y lo que significó para una paso del tiempo modifica las forma determinada de conoJON JUARISTI percepciones e interpretaciocimiento humano a través nes de una obra determinadel género novelesco, por da. En lo que al Quijote conmuy sólida y profunda que cierne, observó que los duques, mohaya llegado a ser, no se encuentra riscos, hidalgos, bandoleros, galeoen un momento crepuscular... Es tes, ventas, batanes y caminos que lo lo que muchos se preguntan, aunque pueblan nos son tan ajenos, inexplisólo Merino ha tenido la audacia de cables y posiblemente fantásticos copublicarlo. A la idea del Quijote como para Cervantes el mundo de Amamo fundamento vigente del canon nodís de Gaula. velístico y obra imprescindible en la formación del lector (por lo menos, AY algo en este Cuarto Centenadel lector hispano) opone Merino la rio del Quijote que resulta incóhipótesis de la mayor influencia de modo, pero no tiene que ver con la Cien años de soledad tanto en los hábicaducidad del libro, sino con las mitos como en las expectativas de los serias de la corrección política. A juzadictos actuales al género, y añade gar por las declaraciones de quienes que la novela de García Márquez nos gobiernan, parece como si tuvié suscita la reaparición... de todos ramos la obligación de celebrar la esos elementos que el realismo manefemérides. Se está perdiendo la tuvo a raya o menospreció (se refieoportunidad de convertir esta fecha re el escritor leonés a los temas y moen una afirmación de la libertad, es tivos fantásticos propios de los libros decir, de la libertad para leer el Quijode caballerías) Creo que a dicha hite o no leerlo, para conmemorar o no pótesis cabe hacerle, de entrada, una su publicación. Sabemos poco de la objeción: no son las obras literarias vida de Cervantes, pero lo bastante el único factor que determina nuespara entender que no quiso dar a los tra forma de leer. Hace cuarenta lectores de su época lecciones ni receaños, McLuhan y sus seguidores sostas de cómo arreglar España. Fue un tenían una tesis distinta, pero asimisnovelista, no un arbitrista pelmazo. mo unilateral e insuficiente: las El Tercer Centenario (el primero transformaciones en las tecnologías que se celebró) instituyó la pauta que desgraciadamente está siguiendo el Cuarto: la elevación del Quijote al rango de Biblia nacional, operación de la que fue responsable en primer lugar Unamuno, el espíritu más antiliberal de aquel momento. No es de extrañar que aprovechase la ocasión para borrar o casi borrar a Cervantes de la Historia, dada su tirria maniática a las personalidades verdaderamente libres. Una canallada semejante a la cometida años atrás por sus camaradas de generación contra Echegaray, cuyo liberalismo sanamente individualista odiaban, como habrían detestado el de Borges. EPARAR al Quijote de su autor fue una maniobra indecente y exitosa. Permitió que, un siglo después, Rodríguez reclutase al personaje del hidalgo manchego como símbolo a la vez de su seguramente genial pero ignoto programa de regeneración española y de su propuesta de Alianza de Civilizaciones. El Cervantes tolerante e islamófilo de la izquierda ni siquiera es el de Américo Castro, sino, en todo caso, una parodia del de Goytisolo. Precisamente su pasión nada doctrinaria por la libertad llevó a Cervantes a combatir contra el agresivo islam otomano y berberisco, lo que no le impidió prodigar burlas contra los casticismos españoles. Ambas actitudes respondían a un mismo impulso ético: contra los prejuicios de la limpieza de sangre en casa y, fuera de ella, contra el poder tiránico que había hecho de la cristiandad bizantina un vasto criadero de esclavos. Parece, sin embargo, como si a la progresía le resultara embarazoso admitir que el soldado de Lepanto y el autor del Quijote fueran la misma persona. AGUIRRE NO QUIERE FANTASMAS I afición taurina, que viaja de más a menos, sufre de vez en cuando pruebas de fuego. Debe seguir siendo grande porque las aguanto y, si se me apura, estoy dispuesto a reconocer que algo tan tradicional y antañón, tan litúrgico, necesita para su continuidad histórica y afianzamiento social un toquecito de los excesos del poder político, que no conviene olvidar ni el origen ni las esencias en las que se sostiene, contra viento y Maragall, la Fiesta Nacional; dicho sea con mayúsculas y con perdón. No es, como de viejo protestan muchos aficionados, que las corridas las presida la autoridad por lo común un policía bien intencionado. La presencia de lo público en tan popular festejo, que ya era mucha, tiende a crecer gracias al celo y la desconfianza de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Quiere Esperanza Aguirre, en un incómodo ejercicio preventivo, que este año, en la Plaza de Toros de Las Ventas y mientras dure la larguísima Feria de San Isidro, desaparezcan los fantasmas del pasado y todo tipo de ectoplasmas del presente. A tal efecto nos obliga a todos los aficionados titulares de un abono a demostrar que estamos vivos para poder renovarlo. Con pago, naturalmente, a la nueva empresa explotadora de las Ventas. Gracias a la exigencia comunitaria puedo garantizarles, a ustedes y a Fidel San Román- -consejero delegado de Taurovent y ya sustituto del que lo era hace unos meses a efectos de concesión- que estoy vivo. Lo ha certificado, con firma, póliza y sello, mi notario de cabecera que, a estos efectos administrativos, tiene más autoridad de diagnóstico que mi cardiólogo, mi nefrólogo y mi internista, juntos o por separado. Existen otras vías, además de la notarial, para obtener la certificación- -la fe de vida -exigida para la renovación de tan apetecido abono, pero también tienen su coste en euros y en minutos y, además, siempre resulta más grato saludar a un notario que visitar una oficina pública; pero no deja de tener su gracia, supongo que castiza, que sea inquietud importante para el Gobierno mayoritario de Aguirre el que sólo los vivos vayan a los toros. Nada de muertos, que son una lata. Quizás por eso, que están a todo, los concesionarios del primer coso mundial han diseñado, a la espera del permiso administrativo, un séptimo cielo en el redondel: unos palcos VIP, a más de cien mil euros cada uno, que aspiran a competir en distinción con los del Bernabéu. Dada la ausencia de antecedentes, no será necesario que ningún notario les tome el pulso y la tensión a sus pretendientes y bastará con un cheque bancario o un talón conformado, que desconfiados lo son un rato los nuevos empresarios. Por ahí, a pesar de la voluntad presidencial, se les puede llenar de espectros el aforo. Espectros, eso sí, que comerán jamón entre toro y toro. Peor que nada y mejor que palomitas de maíz. M E S H REVISTA DE PRENSA ra peculiar y Gutiérrez no ha sido la excepción. Desde 1997 ha habido seis presidentes. Tres de ellos, incluido él mismo, fueron elegidos popularmente y ninguno terminó su mandato agrega el rotativo. El Tiempo comenta que si bien la inestabilidad institucional ecuatoriana tiene razones estructurales de fondo, el nuevo presidente interino, Alfredo Palacio, tiene la oportunidad de normalizar las cosas y organizar la convocatoria de elecciones. Que de ellas salga por fin un presidente que, a diferencia de Gutiérrez y sus antecesores cercanos, logre terminar su mandato constitucional es harina de otro costal puntualiza. Por su parte, El Colombiano, de Medellín, en su editorial Democracia a la ecuatoriana indicó que es dramático para los ecuatorianos y preocupante para los colombianos lo que está sucediendo en la vecina República del Ecuador S. I. Víctima de su propio invento La prensa colombiana destacó ayer en sus editoriales la difícil situación política de Ecuador, y dijo que el presidente Lucio Gutiérrez, destituido el miércoles, fue víctima de su propio invento. Así podría resumirse esta crisis que dio al traste con el gobierno del coronel retirado y condujo al Ecuador a un callejón cuya única salida era su renuncia según el editorial del influyente diario El Tiempo de Bogotá. Bajo el título Ecuador: caída anunciada El Tiempo anota que En Ecuador, las reglas de la democracia parecen funcionar de mane- Debate sobre la Unión Civil Desde su editorial, el influyente periódico norteamericano, The New York Times, aplaude la aprobación en Connecticut de una ley que garantiza los derechos de las parejas homosexuales a las que permite la Unión Civil y aunque define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, dota a esa unión de los mismos derechos, protecciones y garantías El rotativo felicita a Connecticut y estima que hay importante lecciones para el resto de la nación así como para el progreso de ese derecho humano S. I.