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8 Opinión SÁBADO 23 4 2005 ABC Mañana en Cartas al director Dividir Sumar Felicito a Juan Carlos Rodríguez Ibarra por su Tercera publicada ayer en este periódico. Aunque no estoy enteramente de acuerdo en todo su contenido, en el que lógicamente se aprecia un sentido partidista, sí en la mayoría de las ofertas que hace para que, finalmente, haya paz en el querido País Vasco. Es hora de dialogar entre los partidos que quieren y defienden la paz, porque es la única manera de acorralar a los partidarios del terrorismo y a los que quieren la escisión del País Vasco de España. Solamente he echado una cosa de menos: que no haga ninguna crítica a la no actuación del Gobierno de España en la ilegalización del nuevo partido oculto de HB y ETA, aunque estoy seguro de que, en su fuero interno, él también lo habría deseado, pero su pertenencia al PSOE se lo ha impedido, y, la verdad se dicha, me ha sorprendido que no lo hiciera, ya que ha demostrado mucha valentía en sus críticas a las intenciones del actual Gobierno de la Generalitat. Manuel Arboleda Martín. Madrid. Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es Tras Iberoamérica, Europa Tras tomar posiciones en Iberoamérica, las empresas españolas se han animado a pasear el carrito de la compra por distintos países europeos en busca de interesantes oportunidades. Con cincuenta años recién cumplidos, McDonald s cambia de estrategia y ofrece nuevos menús al cliente. Errores históricos Deseo salir al paso de los errores históricos de César Alonso de los Ríos. El maestro Tecglen era mi padre, hermano de María Tecglen, madre de Eduardo, y no su abuelo. Su abuelo, que era el mío, fue Ernesto Tecglen Puig, militar de carrera que defendió a España en la Guerra de Cuba. Mi padre, autor de cuplés, sigue siendo actual después de 65 años de su muerte en 1940. Y se dedicó a canciones cubanas, napolitanas y castizas; pero nunca sicalípticas, porque odiaba todo lo chabacano. El padre de Eduardo, Eduardo Haro Delage, era marino de guerra; no mercante. Y fue un gran señor, de reconocido talento, que dejó la Armada, creo que con el grado de teniente coronel, porque quería escribir. Y, aunque yo era muy pequeño, tengo oído que empezó en El Debate con Ángel Herrera Oria. En mi opinión, mi primo Eduardo escribió sus mejores páginas en Triunfo ejerciendo una oposición al régimen informando y afirmando, entre líneas, cosas muy interesantes. Y sí que tuvo problemas con la censura porque Triunfo en los primeros años setenta, estuvo temporalmente cerrado por un artículo suyo. Después, cuando pudo escribir libremente, se apagó su luminaria durante una buena temporada, en la que triunfaban franquistas, has- ta que adoptó la postura actual de extrema izquierda que es la que le ha proporcionado su actual popularidad. Mario Tecglen Domínguez. Madrid. Educación separada El señor Rafael Simancas, dirigente socialista madrileño, ha manifestado que la educación separada de niños y niñas conduce a la violencia de género. Supongo que en realidad es una excusa para atacar a la Iglesia Católica y la libertad de enseñanza. De todas formas, muchos de los que hemos recibido esa educación acabamos de ser iluminados sobre la manipulación de la que hemos sido objeto que nos conduce inevitablemente hacia al crimen desde pequeñitos. Javier Valverde Ledesma. Madrid. Padres de acogida El sistema de acogida de niños, tema que lleva a su portada El Semanal, es una alternativa para que los pequeños mantengan una vida familiar cuando sus padres biológicos no pueden o no quieren hacerse cargo de ellos. En defensa del niño La actividad legislativa desatada en el Parlamento español me obliga, como pediatra, a hacer las siguientes consideraciones urgentes: El matrimonio, como núcleo de la familia, es una institución formada por la unión de un hombre y una mujer abiertos a la vida. Contribuye al crecimiento y estabilidad de la sociedad, por lo que le es debido el permanente reconocimiento y protección legal del Estado. Las parejas homosexuales no constituyen una verdadera familia y no pueden, por tanto, ser candidatos a la adopción de niños. Todo ello con el máximo respeto a los derechos de los homosexuales en cuanto ciudadanos; lo que es diferente a considerar que la homosexualidad por sí misma sea fuente de derechos. Es siempre preferible abogar porque el niño, para su imprescindible equilibrio emocional, aspire a tener un progenitor de cada sexo; que no haya de vivir premeditadamente sin la figura del padre o de la madre. O todavía peor: con la presencia homosexual de dos padres o dos madres. El ejemplo constante de la conducta de los padres es fundamental en la educación del niño. La adopción es un derecho del niño, no de los adoptantes. Habrá que evitar a toda costa que una adopción inadecuada distorsione y confunda al niño, dificultando gravemente el objetivo final de su adecuado crecimiento y desarrollo: conseguir transformarse en una persona adulta sana física y psíquicamente. Carlos Marina, pediatra. Madrid. De Primera Mano Como cada domingo, nuestro periódico ofrece este suplemento, en el que el lector encontrará todo lo que necesite. Todos los anuncios en su mano.