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ABC SÁBADO 23 4 2005 Opinión 5 Ahora, a correr Después de que Manuel Fraga denunciara el incumplimiento sistemático del Plan Galicia (se han licitado 3,5 kilómetros de AVE y ninguno de autovía en un año) el Consejo de Ministros aprobó ayer por fin inversiones en infraestructuras en esa Comunidad. No hay nada como un adelanto electoral para que el Gobierno socialista se ponga a correr, más que por el interés general, por el voto. Primer recado El cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano, ha hecho un llamamiento a los empleados municipales que sean católicos para que se nieguen a oficiar bodas gays. La aprobación del matrimonio entre homosexuales en España tuvo ayer esta fulminante reacción del Vaticano, en lo que supone el primer punto de fricción que el Gobierno desata en el pontificado de Benedicto XVI. Ya Juan Pablo II reconvino a Zapatero por sus reformas sociales cuando le recibió en audiencia en Roma. Ahora llega el primer recado, ya movilizando a los fieles. Mejor, pero insuficiente La presidencia de turno de la Unión Europea, encabezada por el luxemburgués Jean Claude Juncker, parece dispuesta a retrasar dos años la extinción de los fondos de cohesión para España. Pero esta tregua parece un periodo muy insuficiente- -así lo juzga el propio Gobierno- -para los intereses de España, que se juega mucho en esta negociación. EFE Con cariño, de José Luis El presidente del Gobierno ha regalado a cada uno de sus ministros un ejemplar del libro Cómo cambiar el mundo escrito por David Bornstein, especialista en el sistema de microcréditos y experto en innovación social según la reseña repartida. La vicepresidenta Fernández de la Vega (en la imagen con Jesús Caldera, mostrando el libro del autor estadounidense) expresó el agradecimiento del Ejecutivo a autores, editores y libreros españoles por el trabajo tan difícil que realizan. por Platón y sí por el Prozac. Cómo cambiar el mundo. Sostiene Bornstein que el mundo cambia de la mano de emprendedores sociales, hombres y mujeres con ideas. Es de suponer que no necesariamente malas. Sino, por el contrario, buenas. Tan buenas, por ejemplo, como los créditos unicelulares que nacieron en la India irredenta y que alguna vez defendió nuestro Ejecutivo. Créditos tan diminutos como un protozoo y que, evidentemente, ayudarán a las economías más vulnerables a crecer con idéntica voluntad que los pisos de la ministra Trujillo. Esos pisos también cambiarían el mundo de los más jóvenes o, al menos, lo harían tan pequeño y manejable como los sueños que caben en veinticinco metros cuadrados y por los que vela, solidariamente, una ministra que ha ampliado su despacho para visiones más grandes. El zen desbordante e invencible que Zapatero ha sabido transmitir, vía oral y risueña, a sus ministros y seguidores, lo refrenda este título con el que les agradece su lealtad en el empeño de cambiar, al menos, España. Pese a que las encuestas, tan rencorosas, le insisten en que ha perdido dieciocho puntos de confianza en el último año, con este libro podrá cambiar esa tendencia. Ánimo, chicos. Encendamos los mecheros, alcemos las manos y cantemos con Manu Chao abajo las barreras. Por cierto, no se confirma que Maragall haya recibido el libro. Por favor, caso de tener esa suerte, que se lo envíen traducido al francés. Por lo visto anda muy interesado en cambiar el mundo hispanocatalán por la influencia francófona, como Nueva Caledonia... CÓMO CAMBIAR EL MUNDO J. FÉLIX MACHUCA C OMO ya hiciera el pasado año por estas mismas fechas, el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, se acordó de sus ministros y les regaló un libro. Los ministros de Zapatero, como casi todos los ministros, son gente leída e ilustrada, aunque, a veces, el poder y sus circunstancias, nos obliguen a hacernos una imagen de lo más desfiguradas de nuestros privilegiados rectores y creamos que sólo se preocupan de leer en el BOE sus nombramientos y destituciones. El año pasado, Zapatero, se acordó de don Miguel, por supuesto les hablo de Cer- vantes, no de Boyer, tan premonitorio en avanzarnos el poderío de la China; el año pasado, digo, se acordó de Don Miguel de Cervantes y este año, tan cervantino, le ha dado por cruzar el Atlántico y honrar a un autor norteamericano. David Bornstein se llama el chico y su obra, inspirada por las ondas más activas del pensamiento antiglobalización, Cómo cambiar el mundo El nombre del libro es absolutamente ilustrativo. Pero soy tan aprensivo y vulnerable que, confieso sin necesidad de que me presenten a Scilingo, que cuando recibí la noticia no pregunté