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4 Opinión SÁBADO 23 4 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil IGNACIO CAMACHO AL QAIDA EN EL BANQUILLO E L juicio oral que ayer comenzó contra la principal organización de Al Qaida en España es una prueba de la eficacia e intensidad con la que la Policía y la Justicia españolas han combatido al terrorismo integrista musulmán. Desde ayer se sientan en el banquillo 24 presuntos terroristas, a los que el juez Garzón procesó por pertenecer a la organización criminal dirigida por Bin Laden y por participar en la preparación de los atentados cometidos el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. En concreto, el fiscal pide contra tres de ellos- -Abu Dahdah, el cabecilla del grupo, Dris Chebli y Ghasoub Al Abrash- -más de 74.000 años de prisión, al considerarlos cómplices en el asesinato de 2.500 personas, las que murieron en los atentados del 11- S. También están acusados Abu Talha, considerado el tesorero del grupo, y el periodista de Al Yazira, Taysir Alony, a quien el Tribunal puso ayer en libertad al comienzo de la sesión por su delicado estado de salud. En la misma jornada se produjo la entrega a la Justicia española por las autoridades suizas del presunto terrorista islamista Mohamed Achraf, en el sumario de la operación Nova que investiga la planificación de atentados por parte de integristas musulmanes contra edificios de Madrid, entre ellos la Audiencia Nacional. La cooperación internacional se revela nuevamente como un instrumento esencial para combatir a un terrorismo cuyo campo de operaciones es la comunidad democrática en su conjunto. En contra de lo que pudo desprenderse en la discordia entre populares y socialistas en el seno de la Comisión investigadora del 11- M- -jalonada por acusaciones de imprevisión ante el peligro islamista- la lucha contra el terrorismo de Al Qaida y otros grupos integristas fue una tarea a la que se dedicaron con intensidad y perseve- rancia tanto las Fuerzas de Seguridad del Estado como los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional desde que la amenaza se hizo patente y directa para todas las democracias occidentales, a partir de septiembre de 2001. Pocas semanas después de los atentados de Nueva York y Washington, la Policía española desmanteló la infraestructura de Al Qaida en España, integrada por los veinticuatro acusados que desde ayer se sientan en el banquillo. A esa operación siguieron otras, demostrativas todas ellas tanto de la tensión judicial y policial impuesta en la persecución del terrorismo integrista como de la fijación de los secuaces de Bin Laden por mantenerse en suelo español como plataforma logística. El interés de los terroristas del fundamentalismo islamista por España está muy arraigado en la doctrina que imparte Al Qaida- -la nostalgia por Al- Andalus, tierra arrebatada al Islam pero también responde a una apreciación geoestratégica de nuestro país, destinatario de fuertes corrientes migratorias de población musulmana (auténticos caladeros de futuros muyaidines muy próximo al Magreb y puerta abierta al resto de Europa. Este juicio es un reto para la Justicia y la Fiscalía españolas, al ser el primero en todo el mundo que realmente aborda la participación en el 11- S por un grupo organizado de Al Qaida. Se verá, con toda nitidez, el rostro de un terror globalizado, en el que Afganistán, Tarragona (donde se reunieron Abu Dahdah y algunos autores materiales de los atentados del 11- S) y Nueva York no representan distancias insuperables para la determinación criminal de unos terroristas dispuestos a morir. También es una llamada de atención para no bajar la guardia ante una amenaza constante, de la que España, como el resto de democracias occidentales, no se ha librado por el hecho de haber retirado las tropas de Irak. MARAGALL Y LA LENGUA ÓLO un admirador de las extravagancias podría entender las últimas ocurrencias lingüísticas de Pasqual Maragall, que persigue que Cataluña pase a formar parte de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) y que el francés desbanque al inglés como primera lengua extranjera en el sistema educativo de la Comunidad. Tan absurda propuesta, rebatible con la simple consulta de un atlas geográfico y fonético, ha sido recibida por la oposición con un irónico rechazo, pues es cierto que lo que ya se conoce como maragalladas conduce, por su profusión, casi más a la resignación risueña que a la indignación. Lo preocupante es, sin embargo, la irreflexión que parece perseguir a la producción de iniciativas del líder del PSC, demasiado inconveniente para la responsabilidad gubernamental e institucional que conlleva su cargo y lesiva finalmente para la imagen de Cataluña. Porque quizás Maragall desconociese que el más notable documento que últimamente ha salido de la Organización Internacional de la Francofonía ha sido un apoyo entusiasta a París como sede de los Juegos Olímpicos de 2012, evento que también Madrid persigue. Peor sería aún que supiese este detalle. Valga este ejemplo para describir los trastornos, confusiones y diatribas que pueden ocasionar las decisiones no meditadas y el libre albedrío cuando se ocupa tan alta magistratura. Maragall parece no haberle tomado el pulso al puesto y frivoliza con la responsabilidad que le ha sido encomendada. Por eso es importante la reflexión y la maduración de las propuestas antes de exponerlas. Se recuerdan ya demasiadas maragalladas Por sólo citar las últimas: compararse con una mujer maltratada por las críticas que recibió a cuenta de la no extinta crisis del Carmelo; la denuncia retráctil de corrupción a CiU por el famoso 3 por ciento o promover un pacto PSE- PNV en plena campaña electoral (aunque esta última aún no esta claro que no se vaya a cumplir) El líder catalán debe ser consciente de que el jacobinismo y las supuestas genialidades operan en contra de los intereses de Cataluña y de los catalanes. Como lectura más general, puede resultar alarmante que tan errático y poco juicioso comportamiento recaiga en quien parece ser el arquitecto de la política territorial de Rodríguez Zapatero. Alguien que, inasequible al desaliento, es capaz de exponer tanto estrambote no puede ser el primer referente y la principal fuente de inspiración del presidente del Gobierno en un asunto tan nuclear. S EL ALCALDE Y LAS MISERIAS A querella que ha presentado el Foro de Ermua contra el alcalde de San Sebastián por ceder a la ilegal Batasuna las instalaciones municipales del velódromo de Anoeta para la celebración de un mitin ha llevado a Odón Elorza a perder los papeles. Sobre todo después de que el Tribunal Superior del País Vasco admitiese a trámite la querella. La virulenta reacción del regidor municipal, acudiendo abiertamente al insulto y al victimismo, es incompatible con el cargo que desempeña. Por si fuera poco, Elorza la ha emprendido después, con idéntico escaso gusto, contra el secretario general del PP, Ángel Acebes, que acudió en amparo del Foro, muchos de ellos militantes socialistas que desgraciadamente no han recibido el apoyo decidido de la dirección del PSE después de recibir los improperios. Desde hace años, el alcalde donostiarra ha radicalizado sus posturas hasta aproximarlas, de manera inquietante, a la orilla donde confluyen los argu- L mentos que utiliza el entramado proetarra. El resultado de esta navegación ideológica se traduce en que mientras insulta al Foro de Ermua, no acude a las manifestaciones que este colectivo organiza para reclamar el fin del terrorismo, firma manifiestos pidiendo la legalización de Batasuna y cede unas dependencias municipales al comando político de la banda. Años lleva Elorza provocando, con una desfachatez rayana en la desvergüenza, a las víctimas del terrorismo. Parece el momento de que los socialistas entiendan el problema que tienen en casay la gravedad del hecho de que uno de sus dirigentes identifique como enemigo a batir a las asociaciones cívicas que a lo largo de estos años han aportado un conmovedor testimonio de valentía para recuperar la libertad y que superan con mucho la estatura moral de Elorza. La memoria de los muertos, su sufrimiento y su valor merecen mejor trato que la indignidad del insulto de un alcalde de rumbo político desnortado y entretenido en miserias.