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ABC VIERNES 22 4 2005 99 Deportes LEANDRO DESÁBATO Defensa del Quilmes, primer futbolista detenido por presuntos insultos racistas a otro jugador Nadal sigue imparable en el Godó, donde también ganó Ferrero mientras caían Moyá y David Ferrer Grafite podría retirar la denuncia civil El delantero del Sao Paulo, que denunció a Desábato por supuestos insultos racistas, manifestó en un primer momento que cooperaría con la investigación. Pero dada su trascendencia política, el mal trato sufrido por el argentino y las posibles consecuencias- -hasta tres años de cárcel y suspensión al jugador por parte de la Confederación Suramericana de Fútbol- Grafite podría cambiar de postura. Felipe Espíndola, portavoz del Sao Paulo, dejó entrever la posible retirada de los cargos. que me podía pasar, un futbolista argentino en una cárcel con presos comunes brasileños, y pedí que me pusieran en una celda solo. Finalmente decidieron trasladarme a otra cárcel. Acompañado de un montón de policías, me llevaron a una prisión que era incluso peor. ¿Cómo era? ¿En qué condiciones estuvo encerrado? -Me metieron en una celda chiquita, muy pequeña, como de dos metros de ancho por tres de largo. Cerraron la puerta y allí no había luz, ni silla, ni una colchoneta para tumbarme, ni váter... nada. Yo no era un delincuente, no había matado a nadie, no había robado a nadie... Me trataron muy mal. Allí me quedé, de pie... Estuve llorando, triste, pensando en que esto no podía ser real, pensando en mi mujer, en mis padres, en toda mi familia... ¿Y le dejaron encerrado, sin luz y con esposas? -Sí, después de haberme metido en la celda, ocho policías volvieron y me palparon, como si fuera un asesino, para ver si llevaba algo. Luego, me pusieron las esposas y me dejaron así, a oscuras. ¿Cómo hacía sus necesidades? -Yo preguntaba que cómo podía hacerlo, porque no había dónde. Me dieron botellas. Oriné en botellas de Coca Cola... Pedí un colchón... Fueron cuarenta horas en las que me han tratado fatal. Después me he enterado de que, mientras, los medios de comunicación de Brasil estaban diciendo que me habían encerrado en una celda de lujo, con televisión... Todo ha sido un montaje político y no quiero decir más sobre ello. Mis abogados me dicen que no hable de las consideraciones políticas. Lo que tengo claro es que todo estaba premeditado. Buscaban una víctima y se aprovechó que éramos el Quilmes, un club modesto argentino. Y me tocó a mí. Esto no se lo habrían hecho a jugadores del River o del Boca. -Le concedieron la libertad bajo el acuerdo, escrito, de que irá a declarar ante la Justicia en Sao Paulo. ¿Irá? ¿Jugará de nuevo en Brasil? -Tengo que acudir en el plazo de un mes. Si debo ir, lo haré. Lo decidirán mis abogados. Y volvería a jugar allí, no hay problema. No soy un asesino. Quisieron encerrarme con presos comunes y oriné en botellas de Cola El central argentino fue apresado por la Policía brasileña después de la denuncia presentada por Grafite, delantero del Sao Paulo, quien aseguró que le llamó negro Leandro pasó las cuarenta horas peores de su vida. Opina que todo estuvo preparado, que fue un montaje político TEXTO: TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Leandro Desábato (Cafferatta, Santa Fe, 24- 1- 78) es un defensa de nivel medio que se ha hecho tristemente famoso por ser el primer deportista del mundo que es apresado por un presunto caso de racismo en plena competición. Así vivió su pesadilla. -Su equipo perdió con el Sao Paulo (3- 1) en la Copa Libertadores y nada más terminar el encuentro le detuvieron en el césped por llamar negro a Grafite. ¿Es racista? -No soy racista y no llamé negro a nadie. Expulsaron a mi compañero Luis Arano y a Grafite, y yo le dije al delantero brasileño que era un cagón. Antes del partido, Grafite había dicho a la prensa brasileña que si marcaba un gol nos iba a dar una banana a cada uno de los defensas del Quilmes. Yo ya le dije en el campo que esa banana se la metiera por el trasero (fue más gráfico) Nada más finalizar el partido, la Policía vino corriendo al campo para detenerme porque Grafite- -expulsado antes- -había presentado una denuncia civil contra mí por llamarle negro. Le dije cagón, no negro. -Era palabra contra palabra. ¿En qué basó la Policía su detención? -Fue algo increíble. Presentaron dos testigos, un espectador y un televidente. El primero dijo que escuchó que yo le llamaba negro No sé cómo lo podía escuchar desde la grada... Y el segundo afirmaba que en la televisión se veía cómo yo decía negro Con esos dos testigos y con el video de televisión argumentaron la denuncia. Pero eso no fue lo peor. Sólo era el comienzo. En el estadio me dijeron que me vistiera porque tenía que ir a declarar a la comisaría, que sólo sería cuestión de unos minutos. Fui, rodeado de ocho policías y perseguido por cámaras de televisión. Aquello ya me parecía un montaje. Declaré durante media hora y me llevé la gran sorpresa cuando, al final, me dijeron que quedaba detenido por insultos racistas. Me asusté. Había sido engañado para ir a declarar, porque ya pensaban encerrarme. Pero si eso era horroroso, aún no podía calcular que lo que me iba a pasar sería aún peor, una pesadilla. ¿Qué sucedió? -Me pusieron las esposas, como si fue- Desábato en el momento de ser detenido por el comisario Oswaldo Gonzalves ra un delincuente, y salí de la comisaría esposado acompañado por ocho policías que me trasladaban a una cárcel. Al pisar la calle, de noche, me encontré rodeado de cámaras de televisión que transmitieron en directo todo lo que ocurría. Tuve claro que todo estaba preparado. Pasé mucho miedo, me sentí muy mal. No ya por mí, sino por toda mi familia, por mis padres, mi mujer, que se encuentra embarazada de ocho meses... Pensaba en cómo estarían su- AP friendo mis padres, que viven en la Cafferatta y son gente del campo, sin doblez, viéndome salir de una comisaría como un asesino, rodeado de cámaras. -Y lo peor estaba por llegar. Lo que vivió en la cárcel no se lo desearía a nadie. -Me llevaron a la prisión de una comisaría que se encontraba en muy malas condiciones... Allí quisieron encerrarme junto a los presos comunes. Yo me negué a ello. Era horrible pensar lo Estuve en la celda esposado, sin váter, sin luz, sin cama, de pie y la Policía me palpó como si fuera un asesino Todo fue un montaje político que se aprovechó contra un club modesto; al River o al Boca no se lo hacen