Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
68 Espectáculos VIERNES 22 4 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO ISABELLE HUPPERT Actriz. Protagonista de Las hermanas enfadadas No creo en los grandes personajes El suyo es uno de los rostros más populares del cine francés reciente, y su fuerza expresiva vuelve a llenar la pantalla en esta película de Alexandra Leclère, que hoy se estrena en España TEXTO: JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL EN PARÍS -Usted ha interpretado historias de hermanas que tenían sueños casi infernales, como las hermanas Brontë, o historias, como ésta de Las hermanas enfadadas cuya trivialidad también tiene algo de infernal. ¿Qué infierno prefiere usted? -Son cosas muy distintas. Las hermanas enfadadas es un viaje iniciático. Las Brontë eran hermanas escritoras, y detrás de todas ellas se descubría la existencia de un hermano. En la película que hoy se estrena en España también hay un conflicto, oscuro, terrible. -A usted le encanta el infierno parisino. ¿Podría vivir lejos de París? ¡Por supuesto! París termina por fatigar. Y a veces sueñas con dejarlo todo. Marcharte. La vida provinciana tiene su encanto. Dentro de unos días iré a Barcelona, para presentar en el Lliure una obra de Ibsen. -Seguro que no le tentaría marcharse a California. ¡Sí! Me encanta California. -Pero no se ha marchado. ¿No le llaman los directores americanos? -He hecho películas con directores americanos. -Sí; pero se trata de películas un poco minoritarias. -No lo creo. Es curioso que me diga usted que mis películas americanas son minoritarias. Como si creyese en la hegemonía americana. -Lo suyo es el cine francés, europeo. Isabelle Huppert ¿Por qué quiere usted que yo haga cine americano? ¿Me preferiría americana? Soy francesa. Lo siento por usted. -Usted ha interpretado a grandes mujeres, como Madame Curie, grandes heroínas, como Emma Bovary, pero en su filmografía abundan los papeles de niñas impertinentes y malcriadas. ¿Cree usted? Lo de la maldad no es mi problema. Como actriz, lo que me interesa es que detrás de la crueldad o la maldad haya otra cosa... Algo que puede aparecer detrás de esa máscara feroz. Una fragilidad, algo oscuro o inconfesable. En mi personaje de Martine hay precisamente esa parte oscura. Sin embargo, no creo en los grandes personajes. Todos los personajes pueden ser grandes. Aunque quizá no se equivoque usted completamente: Madame Curie es un gran personaje. -A través de su filmografía hay una suerte de historia de la crisis moral de Francia. -Me gustaría pensar que se trata, más bien, de una historia informal de los combates de la mujer de nuestro tiempo. ¿Qué queda de las épicas batallas sobre la condición de la mujer? -Se han hecho muchas cosas. ¡Pero todavía queda mucho por hacer! Las mujeres europeas hemos conseguido mucho. Entre las norteamericanas abundan las mujeres que han adoptado perfiles muy viriles. Pero en el resto del mundo ¡casi todo está por hacer! Incluso en nuestro mundo feliz, mi pianista es un personaje, torturado, que intenta imponer un lenguaje y un mundo nuevos. Las hermanas enfadadas Soberbio drama sin concesiones FEDERICO MARÍN BELLÓN Es una lástima lo engañosos que resultan el título y el cartel de este drama sin concesiones dirigido por Alexandra Leclère, quien demuestra en el resto de apartados una claridad de pensamiento inusual, sobre todo para una debutante. Lejos de rodar la comedia que aparenta, la joven cineasta pinta, con la ayuda de dos actrices de bandera, el trágico contraste entre dos hermanas diferentes como la noche y el día. La espontánea, provinciana y llena de talento Catherine Frot, citada en París por el que podría ser su primer editor, se hospeda en casa de su insufrible y sofisticada hermana, que vive un matrimonio de mentira, marcada por una herida que pronto sacudirá también al espectador. Leclère, contra viento y marea, resis- Dirección: Alexandra Leclère Intérpretes: Isabelle Huppert, Catherine Frot, François Berléand Nacionalidad: Francia, 2004 Duración: 93 minutos Calificación: te hasta la menor tentación comercial y se mantiene firme en la idea, genial, de no justificar ni un ápice a su personaje (tampoco lo juzga) de no suavizar sus aristas ni siquiera cuando la historia lo pide a gritos. Isabelle Huppert, actriz de una fuerza brutal, se entrega a la causa y pule sus aristas con una profesionalidad suicida, a sabiendas de que quedará eclipsada y hasta humillada por el resto de intérpretes, no sólo por la maravillosa Frot, sino también por el insatisfecho marido, François Berléand, a quien pudimos ver hace poco como director del colegio de Los chicos del coro La cinta sólo tiene un defecto, que la hace aún más valiosa: su extrema honestidad con lo que quiere contar chocará de bruces contra el público, al menos el masivo, por lo general reticente a colaborar con un personaje de una antipatía sin dobleces. El guión es tan auténtico y a la vez tan atroz que a la fuerza incomodará al espectador más recio. El humor del filme, delicioso, apenas sirve aquí como válvula de escape, y si alguien espera una sencilla película francesa al estilo de la comedia musical citada en el párrafo anterior, por ejemplo, es improbable que sepa encajar un golpe tan contundente.