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ABC VIERNES 22 4 2005 Nacional 13 Aznar dice que velará en el Consejo de Estado por la continuidad histórica de España Tendrá voz y voto sobre las reformas constitucionales propuestas por Zapatero del ejecutivo solemnizó ayer su ingreso en el alto órgano consultivo con la voluntad de defender la Constitución y el ordenamiento jurídico CRISTINA DE LA HOZ MADRID. Fue un acto solemne, pero sencillo, en el que, acorde con el escenario, el tono fue sereno, tranquilo y hasta elegante. Ayer se escenificó la entrada del ex presidente del Gobierno José María Aznar al Consejo de Estado, esto es, al alto órgano que en estos momentos tiene encima de la mesa una consulta del Gobierno sobre un tema tan sensible y complejo como la reforma constitucional. Todos los asistentes al acto conocen de sobra la opinión del ex presidente al respecto, pero él, además, se encargó de recordarla para dejar clara cuál será su voluntad y su actitud dentro del Consejo. El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, sabe que cuenta seguro con un voto en contra de muchas de sus propuestas de reforma. Aznar- -que quiso un acto discreto por lo que sólo le acompañaron su esposa, Ana Botella, y un puñado de amigos y colaboradores- -juró su cargo y, en una breve alocución, advirtió que aportará de forma modesta, pero sin ninguna vacilación, mi deseo de que, por encima de las orientaciones políticas propias de cada Gobierno, prevalezca la continuidad histórica de España y la voluntad de convivencia en libertad cuestiones ambas que, subrayó, desde hace veinteséis años están reflejadas en la Constitución de todos b El ex jefe Lavilla y Puig de la Bellacasa ayudan a Aznar a ponerse la toga JAIME GARCÍA Los pasos de la reforma En diciembre del año pasado se modificó la composición del Consejo de Estado para que los ex presidentes del Gobierno pudieran ser miembros natos vitalicios del mismo. También se modificó el funcionamiento del alto órgano consultivo creando las llamadas comisiones de estudio. Precisamente, una de ellas formada por Rubio Llorente y su secretario general, José María Martín Oviedo, además de por los consejeros Landelino Lavilla, Miguel Rodríguez- Piñero, Carlos Carnicer Díez, Joaquín Fuentes Bardají, Rafael Gómez- Ferrer y Pedro Cruz Villalón estudia la propuesta de reforma constitucional, cuyo informe, para el que no hay plazo, elevarán al pleno, momento en que Aznar podrá opinar y votar. Para que el informe prospere, deberá ser aceptado al menos por la mayoría simple del Pleno del Consejo de Estado. A cambio de ese silencio se mostró obsequioso con el expresidente del Gobierno, hacia el que no ahorró elogios. Destacó que la vida de Aznar ha estado consagrada siempre al servicio del Estado y que, como presidente del Gobierno, ha hecho con mano firme la política que, desde sus propias y arraigadas convicciones, ha juzgado más conveniente para los intereses de nuestro país. Creo que nadie- -proclamó- -puede regatearle el reconocimiento de la sinceridad y firmeza en el desempeño de esta altísima responsabilidad Soberanía de los españoles Esta declaración de principios del nuevo consejero vino precedida por el recordatorio de la que es raíz inspiradora de la actuación del Consejo: velar por la observancia de la Carta Magna y del resto del ordenamiento jurídico. Con esa voluntad vengo yo- -proclamó- -a dar mi opinión en los asuntos que aquí se estudian e intentar que con ellos se cumpla la Constitución y las normas del Estado de Derecho Y todo ello, prosiguió en lo que puede considerarse también un toque de atención a proyectos como el plan Ibarretxe, al servicio de la nación española, cuyos ciudadanos unidos son los titulares de la única soberanía que conocemos Ante un auditorio en el que se encontraban, entre otros, Landelino Lavilla o José Joaquín Puig de la Bellacasa- -que actuaron de padrinos de Aznar- pasando por Cándido Conde Pumpido, Leopoldo Calvo- Sotelo y José Manuel Romay Beccaria, Aznar señaló que ser el primer ex presidente que acepta su ingreso en el Consejo añade aún más responsabilidad a una tarea sobre la que dijo esperar estar a la altura de las circunstancias y Renovar los sistemas parlamentarios Pero las alabanzas no pararon ahí porque si hay algo que caracteriza a Aznar con respecto al resto de los ex presidentes de Gobierno de nuestra democracia es una decisión singular, excepcional y noblemente política esto es, la decisión de no presentarse ante los electores para aspirar a un tercer mandato. Rubio Llorente recordó que Aznar lo hizo en plenitud de su vida y lo anunció mucho antes de que la ocasión se presentase, lo que implicó el sacrificio de legítimas aspiraciones en aras de un resultado valioso, pero incierto El presidente del Consejo de Estado vinculó esta decisión a la necesidad de renovar los anquilosados sistemas parlamentarios europeos abriendo nuevas vías de alternancia en el poder Pero tanto si el ejemplo de Aznar se generaliza y consolida, hasta convertirse en práctica común y quizás después en norma constitucional, como si se queda aislado o se demuestra inútil, nadie podrá negarle la gloria de haber dado un primer paso audaz para avanzar hacia un objetivo que no es partidista y muchos juzgamos deseable Rubio Llorente destaca que nadie negará a Aznar la gloria de haber limitado su mandato ni su dedicación al Estado del prestigio de ese órgano consultivo. Quien no hizo, sin embargo, referencia a las reformas constitucionales en ciernes fue el presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, quizá escarmentado por las polémicas que ha suscitado al aceptar términos como comunidad nacional o defender que País Vasco y Cataluña exceden de sus actuales fronteras.