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62 Sociedad JUEVES 21 4 2005 ABC Comunicación ÁNGEL RIESGO CONCHA GARCÍA CAMPOY Directora y Presentadora de Concha en su punto LA IGLESIA HABLA os grandes Jefes de Estado y el de la Iglesia, el Papa, muestran su grandeza en la comunicación de las crisis. Estos días de enfermedad y muerte de Juan Pablo II, de elección, fumata blanca y nombramiento de Benedicto XVI, nos han mostrado cómo la Iglesia Católica sabe comunicar como nadie sus mensajes. El mundo entero se ha parado a escuchar lo que pasaba en Roma, católicos y no católicos han vivido intensamente los acontecimientos eclipsándose bodas reales británicas, muertes de otros príncipes europeos y hasta las elecciones vascas, que ya es eclipsar. Nadie en la historia se ha comunicado con tanta calidad como la Iglesia, desde los cuadros de El Greco o las esculturas de Miguel Ángel o Bernini, desde los viajes de Carol Wojtyla, hasta las imágenes que estos días hemos recibido de su funeral y del cónclave posterior, los servicios de comunicación del Vaticano han demostrado tener la mejor política de comunicación pública del mundo, la más precisa y la de mayor calidad. Los que trabajamos en comunicar cosas sabemos la importancia de tener un mensaje relevante y único, pero también sabemos que la puesta en escena de cualquier mensaje es fundamental. No entro en esta columna en el fondo de los mensajes sino en su forma, y tengo que decir que es excelente; la triste muerte de Juan Pablo II, como lo fue toda su vida, ha sido un increíble ejercicio de comunicación, de mensaje, de hacer público lo que quería comunicar con una eficacia no igualada. Comparemos su comunicación con la de Bush o Zapatero o la de cualquier empresa que precise de la comunicación para hacer llegar sus mensajes al ciudadano; pocos o ninguno se pueden comparar. Estos días llegaba a mis manos un curioso folleto de la Iglesia de Cienciología No, esa no es una errata y así es como aparece en su folleto donde se añade que la Cienciología es una marca registrada por el llamado Religious Technology Center. Da la sensación al leer este pequeño folleto que más de uno busca imitar los símbolos de la Iglesia Católica con fines privados (al menos registrados) pues allí aparecen la Cruz y el nombre del que debe ser el propietario, un señor llamado L. Ronald Hubbard. El éxito en comunicación del que hablábamos en las líneas precedentes crea imitadores, privados aparentemente. L Punto Radio es la alternativa a la radicalización del sector Cada día, la periodista se pone al frente de Concha en su punto un programa que se elabora con la actualidad de la jornada y que se sirve en la tarde de Punto Radio. Curtida en mil micrófonos y acreedora del reconocimiento profesional, García Campoy titula con mesura este reto profesional TEXTO: SARA CAMPELO FOTO: JAIME GARCÍA -Si la información y la opinión se sirven temprano, ¿qué ofrecen los programas vespertinos al oyente? -Efectivamente, los programas de la mañana están basados en la información lo que hay que hacer por la tarde es darle la vuelta a los contenidos, un giro más opinado e incluir mucho humor. -Su programa ¿sigue esa receta a pies juntillas? -El oyente de tarde sale y entra en los programas, no me imagino a nadie pegado tres horas a mi programa por la particularidad del horario; por ello, mi propuesta es muy ágil y muy fragmentada, llena de pequeñas entrevistas y de contenidos completos y breves. -Pese a todo, usted ha tardado en dejarse seducir por las virtudes de esta franja. -Cierto. Nunca había querido hacer la tarde hasta ahora porque pensaba que tenía un nivel mucho más bajo. Sin embargo, esta franja ha dado un giro espectacular en los últimos cinco años: desde que empezaron a triunfar en televisión los realities y programas del corazón, una parte importante de la audiencia clásica de la radio de sobremesa migró a la pequeña pantalla y ahí se abrió hueco para otro tipo de programas de mucha más calidad y con contenido. Hay que aspirar a contar cosas. ¿Quién tomó el relevo de ese target? -Se han incorporado muchos jóvenes y oyentes masculinos; de hecho, la audiencia de la tarde está muy equilibrada entre ambos sexos. -Sin embargo, el medio sigue segmentado: los hombres comandan la mañana y las féminas copan la franja vespertina. -Hay una especie de bloqueo a las mujeres que yo creo que se va a romper pronto, y el primero que lo haga acertará. Pero mientras tanto las empresas piensan que para los programas informativos de la mañana tiene más credibilidad un hombre que una mujer. Evidentemente, se equivocan: se mira más el sexo que la competencia profesional, y eso es un error. Este es un criterio estrictamente empresarial; afortunadamente, en la sociedad esas cosas van cambiando. -No se la ve muy esperanzada de que esto cambie a medio plazo. -Bueno, también sucede otra circunstancia, y es que la mañana está liderada por los grandes de la profesión. Del Concha García Campoy, de lunes a viernes en las tardes de Punto Radio Olmo, Gabilondo y Herrera llevan muchos años en esa franja sostenidos por el apoyo y el cariño de los oyentes. ¿Por qué esa falta de riesgo en este medio? -En realidad no hay cobardía por parte de la radio, lo que pasa es que aquí los cambios son más paulatinos que en otros medios como la televisión. Tenga en cuenta que para que un programa empiece a cuajar tienen que pasar por lo menos cuatro años. Debe empezar con calidad desde el primer día, pero para que empiece a formar parte de la radio tienen que pasar varios años. ¿El oyente es fiel a la estrella al margen de la emisora? -Depende del comunicador y depende de la cadena, por supuesto. Hay profesionales, como Luis del Olmo que arrastran muchísimo; también hay cadenas con identidades tan arraigadas que absorben pueden llegar a frustrar esas migraciones. Si estás en una cadena muy bien diseñada y programada, ésta suele mandar mucho en su público. ¿No hay un exceso de polaridad en el sector? -Sí, eso es algo que Punto Radio ha venido a romper. Frente a una oferta profundamente radicalizada, nosotros llegamos a un público que se mueve con más libertad en el espectro. Nuestra línea de trabajo la manda la Constitución, pero cada uno defiende lo que cree con moderación y libertad absoluta. Yo creo que la radicalización no es buena para nada; está muy bien tener una línea y defender unas ideas concretas, pero en este país se ha formado una doble vía de opinión muy polarizada que esta emisora ha venido a alterar, afortunadamente. Sinceramente, creo que el panorama radiofónico es más rico desde que existe Punto Radio. ¿Qué tipo de programa le gustaría hacer si pudiera? Concha en su punto Este es el programa que siempre he querido hacer. Tengo los medios y la libertad que he pedido. El formato de radio que tengo ahora es el que más me gusta y el horario también es correcto, aunque sería viable en otra franja. -Últimamente no se prodiga en la pequeña pantalla. -Estoy volcada en la radio; además, a no ser que sea algo muy seguro, me lo pensaría mucho: la TV se ha convertido en algo muy agresivo capaz de arruinar tu prestigio en un par de entregas.