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ABC JUEVES 21 4 2005 43 La Alianza Atlántica busca una fórmula para intervenir en el proceso de paz de Oriente Próximo La esposa de Moto denuncia su desaparición tras los rumores sobre el paradero del opositor guineano Lucio Gutiérrez Ex presidente de la República de Ecuador En el año 2000, el coronel encabezó una asonada contra Jamil Mahuad. Ahora, Gutiérrez es destituido con su misma medicina y con el mismo argumento: abandono del cargo La historia se repite con el coronel Gutiérrez CARMEN DE CARLOS BUENOS AIRES. El coronel retirado Lucio Gutiérrez probó ayer una sobredosis de su propia medicina. En el año 2000, el militar, escoltado por diversos movimientos indígenas, encabezó una asonada contra Jamil Mahuad. Como consecuencia, el ex presidente fue destituido por el Congreso con el mismo argumento que ayer utilizó para deshacerse de Gutiérrez: abandono del cargo. Ni Mahuad entonces, ni Gutiérrez ayer se fueron voluntariamente del Palacio de Carondelet, la sede de la presidencia. En ambos casos, sus vicepresidentes, Gustavo Noboa y el hoy presidente de hecho, Alfredo Palacio, asumieron el poder. La historia se repite en Ecuador con una similitud asombrosa. A los 48 años, Lucio Gutiérrez, ex candidato del Movimiento Sociedad Patriótica 21 de enero, se encuentra en una situación muy parecida a la que vivió Mahuad pero también a otra anterior. En los primeros días de 1997 Abdalá Bucaram, como él, fue destituido por el Congreso. La excusa para el presidente que se autodenominaba el loco en su papel de vocalista del grupo pop Los iracundos fue su estado mental. Tachado de enajenado, Bucaram nunca aceptó su destitución y huyó a Panamá. Durante casi una semana, la titular del Congreso, Rosalía Arteaga y el elegido de la Cámara, Fabián Alarcón, reclamaron para sí la Presidencia. Tres personas se consideraban jefes del ejecutivo al mismo tiempo. El Lucio Gutiérrez AP asunto se zanjó con la proclamación de Alarcón. Antes, Arteaga tuvo que resignar públicamente sus ambiciones de poder. Confusos aún los acontecimientos de última hora, todo parece indicar que Lucio Gutiérrez trató de seguir ayer los pasos de El Loco Distintas informaciones apuntaban a que el ex golpista habría pedido asilo político en Panamá. No logró escapar y permanecería bajo arresto en la base de La Balbina. Curioso que uno de los factores que desencadenó el caos en Ecuador y su expulsión del poder fuera, quién se lo iba a decir, el propio Abdalá Bucaram, al quedar, por obra y gracia de la ya inexistente Corte Suprema, libre de todo pecado para regresar al país. Cuando Gutiérrez ganó las elecciones, llevaba la mano derecha vendada, de tanto estrechar otras, confesaba a este periódico. La figura de este militar que juró jamás alzar el brazo contra mi pueblo despertó expectativas sin precedentes entre el pueblo llano y, especialmente, entre los indígenas. El país, agobiado en perpetua crisis, pese a tener este año un crecimiento del 6 por ciento, veía en la figura de este militar una posibilidad para construir un futuro. Pero Gutiérrez, cuando se vio con el poder en las manos, gracias al golpe de votos y no de botas la corrupción, como suele ser tradicional en los gobiernos de Ecuador, se hizo su mejor aliada. Error tras error y una historia que el Congreso escribe con alfabeto propio y renglones torcidos, le echaron ayer del poder. Pero él, como Bucaram y como Mahuad, nunca firmó una renuncia.